Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

22/11/2011

 

¿De veras hay un nuevo PRI?


La rebelión de los priistas el pasado fin de semana por la alteración del texto de la convocatoria para elegir candidato a presidente y por el trato privilegiado de quienes negociaron la alianza con los partidos Verde y Nueva Alianza dieron a esos partidos en detrimento de la militancia del Revolucionario Institucional, y son muestra de que por lo menos hay en las alturas una corriente del partido tricolor que no está dispuesta a aceptar, como lo hacían priistas del pasado reciente, todo lo que les digan o les pretendan imponer de arriba.


Pero también es indicativo de que en amplios sectores del priismo existen elementos cuya mentalidad no ha evolucionado y que permanecen estancados en usos y costumbres que se creían superadas.


El autoritarismo de las cúpulas y el sometimiento de las bases ya no opera en el PRI.


Se aprueba el texto de la convocatoria para la elección de candidato a la Presidencia de la República con una cláusula en la que se impide la cargada, es decir, se determina que ni gobernadores, ni senadores, ni diputados, ni organizaciones adheridas al partido podrán expresar su apoyo a uno de los candidatos.


Pero cuando esa convocatoria se hace pública, tal prohibición desaparece. Se culpa de ello al presidente del PRI, Humberto Moreira, pero según se sabe ese cambio se hizo con el pleno consentimiento del pre candidato Enrique Peña Nieto.


Las condiciones de privilegio, principalmente para el Panal, el partido de la Maestra Elba Esther Gordillo, fueron negociadas por dos gentes cercanas a Peña Nieto, los señores Salomón Rosas y Jesús Alcántara.


El mismo Peña Nieto salió en defensa del dirigente nacional del PRI, Moreira, que al parecer ha puesto al comité nacional de su partido a su servicio.

 

En unas horas se conocerá la decisión de MFB


Uno de los priistas más molestos con todo este enredo es el senador Manlio Fabio Beltrones, quien de un momento a otro comunicará su decisión de participar o no en el proceso interno para elegir candidato.


Fue uno de los que protestaron por el cambio en la convocatoria y por la excesiva benevolencia del PRI con sus ahora aliados, Verde y Panal, al concederles un número de senadurías y diputaciones que van en detrimento de los priistas.


Hubo declaraciones bastante fuertes contra esa decisión de Francisco Labastida Ochoa, ex candidato presidencial; de Dulce María Sauri Riancho, ex dirigente nacional del PRI, de senadores y diputados de renombre y aquí en Puebla criticaron duramente la entrega de importantes posiciones a los partidos aliados, principalmente al Panal, los ex presidentes municipales, Blanca Alcalá y Enrique Doger, así como el ex dirigente estatal Alejandro Armenta.


Se sabe que La Maestra exige una candidatura para el senado en esta entidad y dos o tres diputaciones federales. Eso hizo que estallara la indignación de los priistas, que consideran que ambos partidos apenas y aportarán el por ciento de los votos, que en las condiciones actuales el PRI no necesita, pues según todas las encuestas la intención de voto para el tricolor es elevada en todo el país.


El PRI tiene cuadros suficientes para cubrir con personas, con oficio político y con experiencia en el servicio público, todos los cargos de elección popular en juego. La mayor parte de los partidos pequeños no tiene cuadros de calidad o éstos proceden del mismo PRI.


Consideran injusto que se relegue a los militantes del partido tricolor para entregar posiciones, en número desproporcionado, a los ahora partidos aliados.

 

Diálogo con la dirigencia nacional


La oficina de prensa del PRI estatal informó ayer que en el transcurso de esta semana la directiva que encabeza Juan Carlos Lastiri Quirós, con el delegado nacional Ranulfo Márquez, estarán en la ciudad de México para exponer a la dirigencia nacional las objeciones que un buen grupo de priistas poblanos importantes han presentado en contra de los acuerdos tomados en relación con las alianzas.


Y es que si bien Blanca Alcalá, Enrique Doger y Alejandro Armenta dan la cara, lo cierto es que son muchos los priistas poblanos de renombre los que están inconformes, entre ellos muchos de los que aspiran a ser candidatos. Bueno, cómo estará la cosa que hasta la dirigencia estatal se espantó y trata de que las cosas no lleguen a dañar la unidad de su partido.

 

Los punteros en las encuestas


Supuestamente, el PRI tendrá candidatos en tres distritos cuya cabecera está en esta capital, de los cuatro que corresponden a la ciudad, pues uno está destinado para el partido Verde.


Bueno, pues según las encuestas que los propios partidos mandan a hacer para evaluar la fuerza de los aspirantes, los punteros son: Pablo Fernández del Campo, para el distrito XII, Bárbara Ganime, para el VI y Víctor Manuel Carreto, para el IX.


Los tres son jóvenes, los tres han tenido participación en actividades partidistas y en campañas políticas, los tres son preparados y representan, eso sí, al nuevo PRI.


Hay otros más con características similares, pero ellos tienen la ventaja de que por los puestos que han desempeñado o desempeñan han tenido oportunidad de estar en contacto permanente con la gente.


El caso del aspirante por el noveno distrito, Víctor Manuel Carreto, es actualmente diputado federal suplente por el distrito que aspira a representar y ha estado realizando trabajo de gestoría en forma intensa, lo que le ha valido la estimación de amplios sectores del mencionado distrito.


Y eso mismo puede afirmarse de Barbara Ganime y de Pablo Fernández, que han sido diputados locales y regidores del ayuntamiento de Puebla.


El trabajo político bien realizado tiene sus compensaciones. Hay muchos aspirantes que creen que tienen gente, aunque jamás hayan llevado a cabo ningún trabajo social o político, aunque sólo sean conocidos en reducidos círculos sociales y tengan como única meta para buscar una posición de elección popular, el poder y el dinero. Estos abundan y más ahora en que el oportunismo ha llegado como plaga a todos los partidos. Por eso es importante que los ciudadanos participen más activamente en cuestiones políticas, para que a la hora de emitir su voto lo hagan por quienes merezcan realmente su confianza y estén ciertos de que servirán al país.

 

El Peje estuvo en la casa de los Serdán


Andrés Manuel López Obrador, el virtual candidato de las izquierdas a la Presidencia de la República, estuvo el domingo 20 de noviembre en la Casa de los Hermanos Serdán, donde hace 101 años se inició la Revolución Mexicana.


Unas 500 personas no pudieron entrar todas al ahora Museo: lo acompañaron. Estuvieron junto a él los dirigentes locales del PT y del Partido Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, así como de Morena y la nieta, Isabel Serdán, de Aquiles, muerto en acción al enfrentarse a la policía de entonces. En su discurso habló de la injusticia y de la desigualdad que prevalece en México y de la necesidad de luchar para que eso cambie.


Colocó una ofrenda floral ante el busto del héroe y se cantó el Himno Nacional.


No asistieron dirigentes del PRD, lo que podría indicar que no se ha logrado la unidad, por lo menos en Puebla, de los grupos perredistas, en torno a su casi candidato.


Moreno Valle, en el zócalo


Sorprendió a muchos que el domingo al medio día el gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas, acompañado de los secretarios General de Gobierno y de Educación del Estado, Fernando Manzanilla y Luis Maldonado Venegas, respectivamente, caminaran por el portal Hidalgo y se sentaran a tomar algo en el conocido restaurant Royalty.


Contra lo que se dice, el jefe del Ejecutivo estatal se mostró atento y cordial con todo mundo. Saludó a quienes se acercaron a saludarlo, entre ellos a muchos visitantes a quienes incluso les recomendó visitar la Catedral, Santo Domingo y Los Fuertes de Loreto y Guadalupe; dejó que un bolero, a quien sus compañeros lo conocen como El Campeón, le diera grasa y, aunque no pensaba cobrar la boleada, el mandatario poblano le obsequió 500 pesos (la segunda boleada más cara de que tenemos conocimiento. La primera fue la que otro bolero le dio a otro político importante ya fallecido, el licenciado Carlos Fabre. A las 12 de la noche le pagó con un billete de mil pesos. El bolero de apellido Saavedra le dijo que iba a cambiar el billete y hasta le dejó recomendado su cajón y ya no regresó hasta un mes después. Se fue a Acapulco. Esto fue a finales de los sesenta). El Campeón tuvo el reconocimiento y envidia de sus compañeros.

 

El gobernador y los funcionarios mencionados estuvieron un buen rato conviviendo con la gente y hasta los reporteros de diferentes medios pudieron entrevistar al mandatario.

 



 
 

 

 
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