Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

23/03/2011

 

El bicentenario de la libertad de expresión

La Asociación de Escritores y Periodistas de Puebla, fundada por Eladio Alvarado y presidida por Mauro González Rivera, invitó al licenciado Antonio Tenorio Adame, dos veces diputado federal y maestro fundador de la Escuela de Economía de la UAP, a dictar una conferencia sobre la prensa en la época de la Independencia; con motivo del bicentenario de la libertad de imprenta. El suceso inició en las Cortes de Cádiz el 10 de noviembre de 1810, después de una lucha de los periodistas de México —destacando los de Puebla—, que habían sido perseguidos y reprimidos por la Santa Inquisición.


Tenorio Adame dijo que en las Cortes de Cádiz destacaron José Miguel Guridi y Alcocer, diputado por Tlaxcala, y Miguel Ramos Arizpe, diputado de Provincias Internas de Oriente, quien posteriormente radicó en Puebla, donde falleció. Sus restos reposaron en Puebla hasta 1974.


“Este acto, por sí mismo solemne en evocación, resaltan los 15 diputados mexicanos presentes en Cortes, cuya actitud valerosa puso de relieve la firme voluntad de todos los diputados americanos que en conjunto votaron a favor de la abolición de la Inquisición, para desaparecer la Junta de Censura y abrir cauce a las libres ideas que harían posible la independencia de nuestras naciones, la configuración de sus constituciones y la emersión de los estados de la América española a nuestra América”, dijo Tenorio Adame.


Señaló que la libertad de imprenta equivalía, en el sentir de las Cortes de Cádiz, a la libertad de expresión a través de cualquier medio y a la participación sin previa censura en la formación de la opinión pública. En 1920 alcanzó a los partidarios de las sociedades patrióticas, quienes quisieron fundamentar en ella el derecho a la discusión de cuestiones públicas, tanto por iniciativa de los individuos como de las corporaciones; este derecho es muy cercano al asociacionismo político.

 

El 500 aniversario, la obsesión de los panistas


Desde los gloriosos tiempos del ilustre presidente municipal panista, don Luis Eduardo del Sagrado Corazón de Jesús Paredes y Moctezuma, empezó a hablarse y a prepararse el 500 aniversario de la fundación de la ciudad de Puebla.


Eso fue tomado por los ciudadanos como una chifladura del entonces alcalde de la ciudad, pues para dicho aniversario faltaba la friolera de 31 años.


Otro ayuntamiento panista, el actual, presidido por don Eduardo Rivera Pérez, que por fortuna no tiene ni los arranques ni las ideas gloriosas de su antecesor, ha retomado el proyecto de la gran celebración del quinto centenario de la ciudad, pero faltan 20 años para ello.


Ayer instaló el comité que se encargará de organizar los festejos del 480 aniversario, pero les advirtió que su trabajo debe ser la base para la celebración del 500 aniversario, en el 2031.


El nuevo comité ciudadano para los festejos está formado por alrededor de 50 personas, que trabajarán en áreas específicas, pero todo encaminado al medio milenio de la ciudad. Seguramente será una celebración extraordinaria, pero un alto porcentaje de la población actual ya no la verá. Faltan dos décadas y como está México y como está el mundo, quién sabe lo que vaya a pasar en el 2012, año que, según los mayas, marcaría el final de los tiempos…

 

Los perredistas se ponen bravos


Los miembros del Partido de la Revolución Democrática son bravos por naturaleza. Tan bravos que se la pasan peleando entre sí, en vez de hacerlo con sus adversarios.


Pero bueno, vivimos en un país libre y soberano y ellos hacen lo que les gusta hacer.


A raíz de su reunión del Consejo Nacional el pasado fin de semana, tomaron conciencia de que unidos pueden pelear contra el gobierno de don Felipe de Calderón Hinojosa, que en su antigua posición ideológica representa a la derecha; y contra él se fueron.


El pretexto fue la operación “Rápido y furioso”, a través de la cual se introdujeron a México miles de armas de alto poder que fueron a parar a manos de la delincuencia organizada, sin que el gobierno mexicano tuviera información al respecto. Además de los vuelos de aviones espías sobre nuestro país, que según la Secretaría de Relaciones Exteriores fueron autorizados por el presidente y vigilados por la Secretaría de la Defensa, en fin, por la conducta agachona y demasiado complaciente con nuestro enemigo natural, llamado socio, que son los Estados Unidos.


Ya encarrerados, los perredistas determinaron ordenar a sus grupos parlamentarios en el Congreso de la Unión para que se abra una investigación sobre esos hechos y, si es el caso, se juzgue a don Felipe o a quien resulte responsable por actos que pueden constituir traición a la patria. También piden la presencia ante el Senado del Embajador de México en los Estados Unidos para esclarecer los hechos. Los perredistas expresaron su condena a la violación de las leyes mexicanas y a la soberanía nacional, por lo que lucharán en defensa de la Constitución y convocarán al pueblo a la defensa de la soberanía nacional.

 

No se debe olvidar que el PRD y el PAN son aliados, pero sólo electorales.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas