Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

23/03/2012

 

Carmenchu es la suplente de Blanca Alcalá


Carmen Izaguirre Franco (Carmenchu para los cuates) de Tehuacán y no Isabel Merlo Talavera de Huaquechula, es la candidata a senadora suplente de la expresidenta municipal, Blanca Alcalá Ruiz, candidata del PRI a senadora propietaria de la primera fórmula por Puebla.


Ayer los priistas de la cúpula al fin pudieron respirar tranquilos, ya que fueron registrados ante las comisiones distritales del IFE los candidatos del Revolucionario Institucional, para los distritos de Izúcar de Matamoros, Zacatlán y Ajalpan, los únicos que faltaban.


La fórmula para el distrito XIV, con cabecera en Izúcar de Matamoros, la integran Filiberto Guevara González y Cutberto Cantorán Espinosa. La fórmula para el distrito II de Zacatlán está integrada por José Luis Márquez Martínez y Abraham Islas Pozos y la del distrito XVI, con cabecera en Ajalpan, está compuesta por Lisandro Campos Córdova e Irma Martínez Vargas.


La designación de candidatos a senadores y diputados federales por los 16 distritos de la entidad ha sido —en esta ocasión— la más difícil, la más complicada de los últimos tiempos.


Los pobres priistas andan más desorientados que búfalos en ladera. Se la pasaron dando tumbos y todo porque ahora no tienen quién diga la última palabra.


Lo que pasó en Puebla en este proceso electoral interno, tanto en el PRI como en los demás partidos, puso de manifiesto un gravísimo problema del que nos hemos ocupado en varias ocasiones: la falta de ideologización de los militantes de los partidos políticos.


Los aspirantes a diputados y senadores dieron la impresión de ir tras el puesto sin ningún objetivo político y social. Al carecer de ideología política “lo mismo les da Chana que Juana”, es decir, lo mismo se alquilan para ser candidatos del PRI, del PAN, del PRD, del Panal o de cualquier otra organización con registro ante el IFE.


Nadie sabe a ciencia cierta la ubicación ideológica de sus respectivos partidos (salvo las excepciones que sirven para confirmar la regla) ¿Son de derecha? En realidad nadie, ni los propios derechistas quieren que se les etiquete como miembros de esa corriente. ¿De centro derecha? ¿De izquierda? ¿Liberales? ¿Conservadores?


¿Al buscar una candidatura de representación popular, cuál es su objetivo, qué pretenden? Servir al pueblo, claro, es la respuesta más común y más cómoda. Pero ¿cómo y para qué? Ya veremos sus propuestas y la viabilidad de esas propuestas, porque los políticos son especialistas en ofrecer muchas cosas y cumplir pocas.


No vamos lejos, según una importante organización de constructores, al inicio del gobierno de Felipe Calderón le fueron propuestas 750 obras de infraestructura de gran magnitud. El gobierno aprobó 200 para realizarse en los seis años que están a punto de terminar y a duras penas se podrán concluir 20, el 10 por ciento del total aprobado. Qué tal… y eso en un gobierno del PAN, cuyos militantes se han pregonado desde la fundación de su partido en 1939, como lo más limpio, los más honesto y los más eficientes de la política mexicana.


Si los partidos políticos no se constituyen como lo pidió hace varias décadas el fundador de Acción Nacional, don Manuel Gómez Morín, en verdaderas escuelas de política, el dinero —que suma miles de millones de pesos, que el gobierno a través del IFE les entrega a esos partidos como prerrogativas— será tirado a la basura. No sirve para nada, bueno, sólo para montar cada día un pésimo espectáculo de rumores, de chismes y desfiguros de nuestros devaluados miembros de la clase política nacional.

 

La cultura del rumor


Y ya que hablamos de rumores, nos referiremos a lo que está pasando en Puebla a raíz del temblor del pasado martes. Han empezado a correr dichos infundados que han provocado —por razón natural— la movilización de padres de familia, para ir por sus hijos a la escuela a la menor provocación, temerosos de que llegue el terremoto anunciad, según dicen algunos por geólogos y especialistas en la materia. Que será terrible.


Ayer hubo al medio día dos réplicas sentidas en algunas zonas de Puebla: una de 3.9 grados en la escala de Richter y otra de 4.2. Eso hizo que muchas escuelas tuvieran que suspender las clases ante la presencia de los padres de familia que querían llevarse a sus hijos.


La Secretaría General de Gobierno pide a la población en general y a los padres de familia en particular, no hacer caso de rumores que generalmente son infundados. Hasta ahora nadie, ni en los países más avanzados, ha logrado predecir los temblores o terremotos. Ni siquiera en Japón, que es el que sufre la mayor parte de estos fenómenos.


Los riesgos existen y la Secretaría de Gobierno afirma que su dirección de Protección Civil está pendiente de cualquier problema para actuar en apoyo de la población civil, pero debe mantenerse la calma.


Entidades del país como Guerrero y Oaxaca sufren con frecuencia temblores y han logrado mantener la calma, incluso después de terremotos tan fuertes o más que el del pasado martes.


Hay trastornos lógicos después de un fenómeno de tal magnitud, pero la vida tiene que continuar y continúa sin problemas.

 

Una metida de pata

 

En nuestra columna de ayer, al referirnos al acto efectuado en el vestíbulo del edificio Carolino de la BUAP, dijimos que se conmemoraba el aniversario de la muerte de don Benito Juárez. Error imperdonable, sobre todo porque sabemos perfectamente que el Benemérito nació un 21 de marzo y murió un 18 de julio. Una disculpa a nuestros lectores.

 



 
 

 

 
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