Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

19/04/2012

 

El PRI retoma la política social

 

El candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, planteó el pasado fin de semana en Los Cabos, Baja California Sur, el tema del empleo y de la seguridad social.


Dijo que se propone mejorar la economía del país para impulsar la creación de empleos de calidad y bien pagados, a fin de que todos los mexicanos puedan tener servicios médicos de calidad, seguro de desempleo y pago de retiro digno.


Sólo así podremos terminar con la terrible desigualdad social que hemos venido padeciendo. Educación, salud y trabajo bien pagado es lo que ofrece el candidato priista, cuya visita a Puebla estaba anunciada para el 26 de este mes, pero se pospuso para fecha aún no determinada.

 

Juan de Dios Bravo a la CNOP


Don Juan de Dios Bravo, exsecretario de Gobernación municipal en el ayuntamiento de Blanca Alcalá, que aspiró a la dirigencia del Comité Municipal del PRI y a una candidatura para diputado federal, tiene ya su premio de consolación: la dirigencia estatal del sector popular del PRI.


Ayer domingo tomó posesión en el edificio cenopista, ubicado en la 9 Oriente en pleno Centro Histórico, y fue el dirigente estatal del PRI, Fernando Morales Martínez, quien le dio posesión del cargo que también desempeñó.


Desde que Carlos Salinas de Gortari tuvo la ocurrencia de desmantelar al PRI, siendo Presidente de la República, la CNOP —que agrupa a las clases medias populares— no “ha visto la suya”. De ser el sector más influyente en el partido tricolor, se convirtió en una verdadera entelequia.


Aquí en Puebla, ninguno de los políticos que han estado al frente del sector popular priista, que agrupaba a profesionistas universitarios, maestros, empleados de los gobiernos federal y local, colonos, comerciantes medianos y pequeños, así como a artesanos, pequeños industriales, etcétera, han podido hacer de la CNOP lo que fue en el pasado.


Fernando Morales fue el que tuvo mayor éxito en esta empresa, pero tal vez por el poco tiempo que estuvo al frente, no logró su rehabilitación total.


Don Juan de Dios Bravo, que conoce la ciudad y el municipio bastante bien, pues estuvo en una dependencia municipal de gran importancia política donde conoció a los líderes de las diversas agrupaciones políticas y ciudadanas, tiene un gran reto.


Recibe a la CNOP mejor que como había estado en los últimos 10 años y por lo tanto le será más fácil hacerla crecer. Si no lo logra, el sector popular del PRI en Puebla puede regresar a “terapia intensiva” y tal vez no pueda salir de ahí.

 

Y hablando del PRI…


Ya que estamos en el tema del PRI, le diremos que los candidatos de ese partido, por lo que toca a la entidad poblana no las traen todas consigo.


Sus campañas están “flojas”, todavía no encuentran el discurso adecuado que motive a los electores. Los candidatos dan la impresión de no conocer bien los problemas que el país enfrenta y de no tener conciencia de que como legisladores, ellos tendrán la responsabilidad de enfrentar esa problemática proponiendo, discutiendo y aprobando o rechazando proyectos de ley, destinados a solucionar los problemas.


Los priistas no están solos en esto. La mayor parte de los candidatos de todos los partidos están en las mismas. No hay propuestas claras para nada.


¿Qué se propone para la seguridad, para afrontar el desempleo, para enfrentar el aumento de la delincuencia, para mejorar la educación, para combatir la creciente pobreza, para que México deje de ser un país dependiente alimentario?


Como no hay propuestas de nadie, no hay discusión y tampoco hay entusiasmo entre la ciudadanía, se augura —incluso— y esto lo dicen políticos priistas de viejo cuño que han estado en batallas electorales desde hace tiempo, que el PRI corre gran peligro en la capital del estado. Que en total podrá ganar unas siete diputaciones federales y una senaduría; que entre el PAN y el Panal, se repartirán las nueve diputaciones restantes. Es decir, que la diputación federal poblana próxima tendrá minoría priista.


Y no es que los candidatos opositores al PRI sean mejores, sino que se nota entre los tricolores, poco entusiasmo, pero sobre todo, porque entre los priistas de la base hay mucha confusión derivada de la pérdida de las elecciones locales pasadas. Como que muchos todavía no han digerido la derrota.


El que parece que por fin ya la digirió, es Javier López Zavala, pues desde que se le hizo entrar en razón, diciéndole claramente que no sería candidato al Senado y que tendría una diputación plurinominal, ha adoptado un comportamiento ejemplar. Está trabajando en el cargo que tiene en el comité estatal de su partido, con discreción y al parecer con buen ánimo, sin los protagonismos del pasado reciente.

 

La entrevista de Bartlett


Si usted no ha leído la entrevista que José Gil Olmos le hizo al exgobernador Manuel Bartlett, actual candidato a senador de la República, por la coalición de izquierda, le recomendamos que lo haga. Se publica en el último número de la revista Proceso.


Con respuestas claras, precisas, Bartlett responde a todos los cuestionamientos, incluso a los más difíciles, esos que se han prestado a chismes y rumores. Y tal vez atendiendo la petición de su amigo Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, da nombres y explica en forma muy contundente lo que pasó en las elecciones del 88, cuando surgió lo de la famosa “caída del sistema”, que por cierto, no fue frase suya, sino de Diego Fernández de Cevallos.


“¿Había presiones para que se declarara vencedor a Salinas?”, le pregunta el reportero.


-Sí claro, responde Bartlett.


-“De quién eran esas presiones? ¿De Salinas o del presidente Miguel de la Madrid?


- De Salinas y también del presidente. Los dos me habían llamado varias veces para preguntarme cómo iban las votaciones. Les dije a uno y a otro, que no podía darles resultados, porque no había elementos para darles un resultado…

 

Vale la pena leer la entrevista completa, en la que el exgobernante poblano aclara lo de la muerte de Manuel Buendía, el periodista autor de la columna “Red privada”; lo de sus sobrinos que se unieron a una secta y se fueron a Venezuela…… No hay que olvidar que Manuel Bartlett fue uno de los mejores secretarios de Gobernación que tuvieron los gobiernos priistas, que fue secretario de Educación, gobernador y que ya fue senador. Conoce pues, como dice el reportero que lo entrevistó, las entrañas del poder.

 



 
 

 

 
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