Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

24/05/2011

 

Los dioses ciegan a quienes quieren perder


Todo parece indicar que la ultraderecha yunquista que milita en el Partido Acción Nacional, no parece percatarse de que en este país la corriente ideológica que representa es rechazada por la gran mayoría de los ciudadanos.


La mayor parte de los intelectuales, de los maestros, de los estudiantes, de los profesionistas independientes, incluso de los políticos, rechazan a la “ultraderecha organizada”, que pretende adueñarse totalmente del Partido Acción Nacional, pues piensan que es el momento para que puedan adueñarse del país y hacer de éste una especie de España franquista, como ha sido su ilusión desde los años 40.


Las trampas, que los mismos panistas participantes en la asamblea municipal de Puebla denuncian para obtener un triunfo arrollador y contar con el mayor número de consejeros estatales, son actos desesperados para continuar en el poder.


Los yunquistas son fanáticos, están alejados de la realidad local y nacional. Es falso que defiendan la religión católica, las tradiciones del pueblo, el orden y el progreso. Sólo defienden sus intereses económicos y, para lograrlo, pretenden presentarse ante las clases populares, agitando banderas ideológicas que fueron sepultadas por la historia, desde el siglo XIX.


En el PAN siempre ha habido dos corrientes: la conservadora moderada y la ultraderechista. Esta última ha pretendido el control total del PAN, desde que este partido se convirtió en una opción de poder.


Lo malo para ellos, es que si llegaran a apoderarse de las estructuras del partido blanquiazul lo acabarían de hundir. El PAN, en el gobierno federal, ha hecho un desastre de este país con millones de mexicanos en la pobreza, con una inseguridad creciente que ha provocado la muerte de 40 mil personas; con desempleo, con educación menos que mediocre, con millones de jóvenes sin esperanza, sin oportunidades; con un elevado déficit en la producción de alimentos básicos, con carestía, en fin, con estados donde el gobierno ya no gobierna.


Si a todo lo anterior se agregara que el partido en el poder estuviera en manos de la ultraderecha, el hundimiento sería total.

 

La lucha es por posiciones electorales


La lucha interna que se da en el Partido Acción Nacional obedece a las ambiciones de los grupos que conforman ese partido para lograr candidaturas a puestos de elección popular (senadores y diputados federales) para las elecciones del 2012.


Esas luchas internas se dan en todas las organizaciones políticas, pero de diferentes maneras, por ejemplo en el PRI, el grupo que controlaba al partido y que lo controló en los últimos años tuvo que abrirse ya, ante el empuje que representan organizaciones que si bien son de priistas, surgieron al margen de la estructura partidista, para impedir que las candidaturas se resolvieran a favor de un grupo. La dirigencia estatal ya arropó a los nuevos grupos y seguramente entrarán en negociaciones, llegado el momento, para el reparto del pastel.


El Yunque en el PAN viene a constituir algo así como una “burbuja” de la que se habló en el PRI. Un grupo cerrado, que no deja pasar a nadie que no pertenezca a esa organización. Algo totalmente antidemocrático, en un partido que desde su fundación, en 1939, se ha ostentado siempre como demócrata.

 

Los de la izquierda también buscan posiciones


Los camaradas de la izquierda (dentro de la Constitución) también se andan moviendo.


Ayer tuvieron una plática en conocido restaurant del centro: Zeferino Martínez, del Partido del Trabajo; José Juan Espinosa Torres, del Partido Convergencia y Miguel Ángel de la Rosa Esparza, del Partido de la Revolución Democrática.


¿El motivo? Iniciar los arreglos para lanzar candidaturas comunes a las senadurías y diputaciones por Puebla, en el 2012.


Los de la presunta izquierda poblana, están con Andrés Manuel López Obrador, para la Presidencia de la República, en su mayor parte, pero no descartan que el candidato pudiera ser Marcelo Ebrard o cualquier otro. Ellos acatarán la decisión que se tome a nivel nacional.


En lo que sí tendrán intervención directa será en la designación de candidatos a diputados federales y senadores y, para eso, deberán ponerse de acuerdo a fin de que no ocurra una división más entre las muchas que ha tenido la izquierda.

 

Recordaron el día en que se unieron


Quienes formaron parte del grupo 24 de Mayo, que apoyó la candidatura de Melquiades Morales Flores para la gubernatura del estado, se reunieron en un desayuno el pasado fin de semana en el que estuvo presente el exgobernador y su esposa doña Socorro Alfaro de Morales.


Fue una reunión de amigos, en la que hubo solo dos oradores: Carlos Arredondo, que dio la bienvenida a los asistentes, unas 200 personas y el propio Melquiades Morales, que fue bien claro al pedir que no se confundieran las cosas, que la reunión era para recordar una fecha importante para quienes formaron el grupo 24 de Mayo y no para grillas o politiquerías.


Al contrario, manifestó que quienes conforman la agrupación, son institucionales y respetuosos de las autoridades civiles y de la dirigencia de su partido.

 

Muchos exfuncionarios del gobierno melquiadista, pero también personajes de la política en los municipios del interior del estado, expresidentes municipales, exdiputados locales, etcétera, estuvieron presentes. La convivencia fue cordial y en ella estuvieron también familiares cercanos del exgobernador.

 



 
 

 

 
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