Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

26/11/2012

 

Sorpresiva renuncia de Fernando Morales

 

Ayer domingo a las 15 horas, en conferencia de prensa efectuada en la sede del Comité Estatal del PRI, Fernando Morales Martínez, informó que había renunciado al cargo de delegado presidente del comité estatal de su partido para considerar dos propuestas que se le habían hecho para desempeñar un cargo en el gobierno federal que está por iniciar.


Dijo que la renuncia la presentó ante el secretario de organización del comité nacional, Jorge Márquez Montes, y que al frente del PRI estatal queda de forma provisional, la secretaria general Silvia Tanús.


Deja un partido Revolucionario Institucional en Puebla, unido, solvente y fuerte, según dijo.


Su renuncia fue anunciada cuando finalizaba un curso impartido a priistas relevantes del estado, sobre la ideología, los principios y programa de acción del PRI, algo que no se había realizado ya en mucho tiempo. El costo del curso fue elevado, pero se cree que fue una forma de lograr el financiamiento del partido que ha pasado por épocas difíciles aquí en Puebla en tiempos recientes.

 

El 16 de diciembre,Micalco al PAN


El próximo 16 de diciembre asumirá la dirigencia del Partido Acción Nacional en Puebla, el diputado federal Rafael Micalco Méndez.


El sábado pasado se inscribió como “aspirante” a la presidencia del comité estatal y fue arropado por la “cargada panista” al más puro estilo priista, que el PAN tanto criticaba.


Es posible que para “taparle el ojo al macho” sea lanzado algún otro aspirante que sabrá de antemano que va a perder. Eso sólo para aparentar democracia interna, la cual no existe en ningún partido político mexicano.


Para evitar hacer el ridículo, al PAN le convendría más declarar al señor Micalco “candidato de unidad”. Con eso la imitación en todo y por todo al PRI sería completa y les resultaría mejor.

 

La dirigencia nacional del PRI


Nos informan que está por decidirse quién sustituirá a Pedro Joaquín Coldwell en la presidencia nacional del PRI, pues el 1 de diciembre tomará posesión como secretario de Energía en el nuevo gobierno priista.


Los mencionados son: César Camacho Quiroz e Ivón Ortega Pacheco. Si la presidencia se decide por Camacho Quiroz, la Secretaría General quedaría en manos de la exgobernadora de Yucatán, y si ésta fuera la elegida para la presidencia, el secretario general sería el exgobernador poblano Melquiades Morales Flores.

 

El Presidente se despide de Puebla


Ayer estuvo en el estado de Puebla el todavía presidente Felipe Calderón Hinojosa. Vino a inaugurar, junto con el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, la carretera que une a La Ceiba (Villa Ávila Camacho) con Tihuatlán, un camino de 48 kilómetros que beneficiará a habitantes de Puebla y Veracruz.


En su última visita a la entidad poblana, Calderón Hinojosa agradeció a los poblanos su apoyo y les informó que durante su gobierno se hicieron grandes inversiones en estructura para beneficio de Puebla. Por su parte, el gobernador Moreno Valle agradeció el apoyo del Presidente y reconoció sus esfuerzos por lograr la erradicación del crimen organizado en nuestro país.
Entre las personas que acompañaron a los mandatarios federal y estatal, estuvieron varios secretarios de estado y el gobernador de Veracruz, Javier Duarte.

 

Felipe Calderón de los últimos días


Los últimos días de Felipe Calderón Hinojosa en la Presidencia de la República están resultando sumamente penosos para todos los mexicanos.


No porque sintamos que se vaya, al contrario, creo que eso provoca una gran esperanza en muchos connacionales, de que por lo menos podrá detenerse la estrepitosa caída del país, en todos los órdenes.


La pena que muchos ciudadanos sienten, no es porque se va, sino por la forma en que lo hace: es una despedida de telenovela en la que el presidente se aventura a cantar en público una canción ranchera que habla de violencia y de muerte, que fue el signo de su sexenio; porque hace o —mejor dicho— pretende hacer chistes que no le salen y provocan pena ajena; porque manda al Congreso iniciativas de reformas a la Constitución, para cambiar el nombre oficial de este país en un esfuerzo para pasar a la historia, pero no como el presidente que provocó la violencia más brutal en la historia post revolucionaria de México, como el presidente del desempleo, de la desesperanza, del incremento de la pobreza, en fin, como el presidente que sacó al PAN de Los Pinos, y para eso no duda en solicitar al Congreso que en vez de Estados Unidos Mexicanos, que es el nombre oficial del país, se llame solamente México.


En esa petición o mejor dicho propuesta al Poder Legislativo, sólo revela su ignorancia de la historia del país que mal gobernó durante seis largos años. El nombre no fue una ocurrencia o una imitación extra-lógica de lo que hicieron los estadunidenses al bautizar a su país como Estados Unidos de América, fue producto de luchas sangrientas entre centralistas y federalistas en el siglo XIX. El nombre se puso al triunfo de la República y responde a la gran diversidad geográfica, cultural, racial, que prevalece en México, pero unida por un pacto entre los estados que conforman la unión.


Don Felipe tiene muy arraigadas las enseñanzas de la historia patria que le impartieron en los colegios confesionales a los que asistió: “en Estados Unidos de América se unió lo que estaba desunido y en México se pretendió dividir, lo que estaba unido”, dicen los autores y maestros de la historia conservadora mexicana.


Fuera de la religión mayoritaria y del idioma y la vecindad geográfica ¿qué más une a Puebla con los estados de Tlaxcala, México, Hidalgo, Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Morelos? ¿La raza? En Puebla no hay indígenas amuzgos, tlapanecos, como los hay en Guerrero, y tampoco hay pueblos de raza negra, como sí los hay allá, así como en Veracruz y Oaxaca. ¿La historia? Puebla es una ciudad colonial que siempre ha tenido grandes colegios atendidos por diversas órdenes religiosas como los Jesuitas, los Maristas etcétera, y en otras de las entidades vecinas esas órdenes han brillado por su ausencia en toda la historia del país.


Pobre de don Felipe. Hace bien en darle gracias a los habitantes de este país de haberle permitido gobernarlo durante seis años. Debió haberse ido muchísimo antes y se hubiera evitado el desastre que en materia de seguridad, empleo, pobreza, abandono de la agricultura y la ganadería deja, que bien podría decir como Atila, “en la tierra donde piso, no vuelve a crecer la yerba”.

 

Diputados y senadores rechazan propuesta


Para los diputados y senadores del PRI, PRD, PT, etcétera, esa propuesta no tiene la menor importancia. Unos la calificaron de una ocurrencia más del presidente que pretende cubrir los gravísimos errores de su gobierno y otros dijeron que hay cosas mucho más importantes que una propuesta que no tienen ninguna posibilidad de prosperar.


Lo cierto es que el sábado próximo don Felipe pasará a la historia de este país y se iniciará una nueva etapa, terminada la etapa panista que solo duró 12 años que el expresidente Fox llamaría perdidos, y se iniciará el retorno del PRI que se hace llamar nuevo, pero que nadie podrá decir que lo es, sin antes ver cómo inicia su mandato Enrique Peña Nieto.


Por lo pronto, ya se sabe que el secretario de Gobernación, será Miguel Ángel Osorio Chong; el secretario de Hacienda será Luis Videgaray; al frente de la Procuraduría General de Justicia estará el hoy senador de la República, Jesús Murillo Karam; en Educación se menciona a Emilio Chuayfett; en la Secretaría del Trabajo a Jorge Carlos Ramírez Marín; en la secretaría de Energía a Pedro Joaquín Coldwell, actual dirigente nacional del PRI, y en Turismo a Claudia Ruiz Massieu.


En estos días se darán a conocer otros nombres a fin de que el 1 de diciembre, el sábado próximo ya esté constituido el nuevo gobierno.


Hay esperanzas en la inmensa mayoría de los mexicanos de que las cosas mejorarán, sobre todo en el aspecto de seguridad.

 

El “triunfo” de la estrategia del “valiente” presidente Calderón ha sido tal que los Estados Unidos acaban de recomendar, a través de su Secretaría de Estado, que si viajan a México, procuren no visitar 19 estados del país, más de la mitad del total de entidades de la República, por la violencia que en ellos prevalece. Así despiden los gringos al presidente mexicano que con más fidelidad siguió sus consejos u ¿órdenes? para combatir al narcotráfico. La recomendación que los gringos hacen a sus ciudadanos que visitan nuestro país, es una calificación reprobatoria para el gobierno mexicano que sacrificó la vida de más de 80 mil personas, según cálculos de diversos organismos en aras de la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada.

 

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