Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

29/10/2010

La Asamblea del PRI, descentralizada


Dicen que más sabe el diablo por viejo, que por diablo y el PRI es un diablo político con 80 largos años de vida activa, lo que quiere decir, que se las sabe de todas, todas.


Dentro de la convocatoria para la elección de la nueva dirigencia estatal, hay exigencias para los aspirantes, cuyo número, como no había ocurrido antes en la historia de ese partido en Puebla, se había disparado hasta superar a los veinte, que no podrá cumplir nunca, la inmensa mayoría de ellos.


Les piden que cada fórmula (de candidatos a presidente y secretario general) obtenga el apoyo del 20 por ciento de la estructura territorial, o sea de 44 comités municipales; el 20 por ciento de sectores y organizaciones, es decir que cada fórmula deberá estar respaldada por dos sectores; el 20 por ciento de los consejeros políticos estatales, que serían 130 consejeros para cada fórmula y el apoyo del cinco por ciento del padrón o sea de 325 militantes por fórmula.


Esos apoyos no deberán estar repetidos, es decir, ningún comité municipal, ningún sector, ningún consejero o militante, puede aparecer en dos o más listas.


Los anteriores son los requisitos sustantivos, pero luego vienen los requisitos adquetivos….que para que le cuento. Con decirle que les piden “convicción revolucionaria”, estar al corriente en el pago de sus cuotas partidistas (no hemos sabido de un priísta que pague cuotas si no aspira a algún puesto de elección popular o partidista y haber ocupado ya un cargo dentro de la dirigencia.


Total, de entrada el PRI eliminará a la inmensa mayoría de los aspirantes. La tirada era sacar a un candidato de unidad, es decir, lograr que declinara la mayor parte de los aspirantes y declarar a la fórmula que quedara, como ganadora.


Pero las cosas no se presentan tan fáciles y entonces se pensó en una terna, es decir, dejar que compitieran 3 fórmulas que serían las que encabezarían Carlos Lastiri Quirós, Alberto Jiménez Merino y Guillermo Deloya Cobián.


Se logró el retiro de Deloya Cobián y eso hará que el proceso se lleve a cabo con solo dos fórmulas que encabezarán Lastiri Quirós y Jiménez Merino.

 

Y para evitar gritos y sombrerazos, la infiltración de alborotadores, etc., la Asamblea Estatal , se hará en forma descentralizada, es decir, en cada uno de los 26 distritos electorales.


En esa forma podrán tomar parte los consejeros políticos nacionales que radiquen en Puebla, los consejeros políticos estatales y los consejos políticos municipales, que hacen un total de 20 mil elementos.


Se instalarán urnas en cada cabecera distrital y los consejeros depositarán ahí su voto que será personal y secreto.


El proceso de votación tendrá lugar el 28 de noviembre y los resultados se darán a conocer el 29 del mismo mes. Empezarán a recibirse los votos a las 10 horas y se cerrará la votación a las 15 horas. La votación será simultánea en los 26 distritos y los votantes deberán presentar su credencial de elector.


El 5 de noviembre se conocerán las fórmulas que quedarán registradas para participar y el 29 se dará a conocer el nombre de los integrantes de la fórmula ganadora.


¿Alguien puede objetar este sistema?


Los panistas deberían contratar los servicios de la Comisión Estatal de Procesos Internos del PRI, para que les operara su elección de dirigente nacional. Se ahorrarían muchos problemas y todos quedarían contentos.

 

Los dos gobiernos federales panistas han sido terriblemente ineficientes, faltos de oficio político, desconocedores de la historia patria, sin identificación real con el pueblo, en fin….han llevado al país a lo que estamos viendo.


Sin embargo, hay que reconocer que algunas cosas han cambiado en el país. Por lo menos las visitas presidenciales a los estados, ya no paralizan las actividades del gobierno estatal o de los gobiernos municipales, ni se hacen concentraciones de campesinos y obreros, ni se lleva a escolares con mechudos y papelitos de colores y bandas de guerra para que hagan ruido al paso del presidente y su comitiva.


Ayer estuvo Felipe Calderón en las poblaciones de Tepeaca, Tecamachalco, Tehuacán e Izúcar de Matamoros. Fue acompañado del gobernador Mario Marín y de algunos altos funcionarios del gobierno estatal, así como diputados federales y locales de los distritos a los que pertenecen las poblaciones visitadas. Inauguraron obras, principalmente de salud.


Calderón Hinojosa, volverá a esta capital el 18 de noviembre, día en que se celebra el centenario del inicio de la Revolución Mexicana , por los hermanos Aquiles, Máximo y Carmen Serdán Alatriste. Inaugurará ese día el Parque Centenario, construido por el Ayuntamiento de Puebla al sur de la ciudad y presidirá el homenaje oficial a los iniciadores del movimiento armado de 1910. Ese día tal vez, por el significado de la fecha, se realicen alguna movilización de contingentes.

 

¿Se acuerda cuando los presidentes eran recibidos como, cuenta la historia, que se recibió en Puebla al emperador Maximiliano y a la emperatriz Carlota? Pues eso ya se acabó y ojala sea para siempre. Bueno, algo positivo tenían que dejar estos panistas.

 

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