Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

30/01/2012

 

Panistas reciben línea


El partido que durante sus primeros cincuenta años tanto combatió la imposición de candidatos por parte del PRI y el autoritarismo presidencial ya en el poder practica con singular entusiasmo ambas cosas, consideradas, cuando el PAN era partido de oposición, nefastas para el país.


Los panistas de todo el país, incluyendo desde luego Puebla, están recibiendo línea para apoyar en la elección interna al exsecretario de Hacienda Ernesto Cordero, considerado desde el principio el delfín del presidente global, don Felipe Calderón Hinojosa, para sucederlo.


Ha sido el señor Cordero el que menos aceptación ha tenido entre los panistas, de los tres precandidatos, según revelan las encuestas realizadas. Doña Josefina Vázquez Mota ha sido siempre la puntera al grado de que hace unos días su propaganda ya la daba como candidata del PAN; en el segundo sitio en la preferencia de las huestes blanquiazules ha estado colocado el exsecretario de Gobernación, en los tiempos de Vicente Fox, y senador con licencia, Santiago Creel, y en tercer lugar, sin rebasar el 10 por ciento de las preferencias, don Ernesto Cordero, quien además es el menos carismático de los tres.


Sin embargo es muy posible que en los primeros días de febrero en que se llevará a cabo la elección interna resulte triunfador, como quiere y tal vez haya ordenado, don Felipe, recién declarado en Davos, Suiza, ante estadistas y ricos del mundo, estadista global.

 

¿Lo aceptarán los panistas?


Dentro del Partido Acción Nacional se mueven dos grupos: uno que como los viejos priistas están sometidos al Presidente de la República y piensan como él y actúan de acuerdo al lineamiento que les marca el propio Presidente, y otros que, fieles a sus convicciones democráticas de antaño, siguen estando contra la imposición de candidaturas y el autoritarismo presidencial contra los que el PAN luchó desde sus inicios hasta la llegada del neopanismo al poder.


A estos últimos pertenecen Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel, que han estado denunciando las maniobras que se hacen desde la cúpula partidista, que obedece órdenes presidenciales, para beneficiar en todo, al precandidato Cordero.


Es posible que haya una fuerte escisión en el PAN, como consecuencia de la injerencia, reconocida por todos, del Presidente en los asuntos internos del Partido.


En el PRI hay desde siempre una cultura política presidencialista; el PAN nació combatiendo eso precisamente, el autoritarismo presidencial y el sometimiento de todos los actores de la vida pública, a su voluntad omnímoda.


Don Felipe Calderón Hinojosa quiere ser como los presidentes priistas. Lo mismo quiso ser don Vicente Fox Quesada, pero le falló. Quiso dejar como su sucesor a Santiago Creel, pero los panistas que apoyaban a Felipe Calderón se lo impidieron y el candidato a la Presidencia fue al que menos quería el Presidente. Y lo que son las cosas, ahora don Felipe pretende imitar a su antecesor y a los presidentes priistas, dejando un sucesor que, supuestamente, si llegara a ganar, cosa muy difícil, como están las cosas, le cuide las espaldas. 


Surgen dos nuevos aspirantes por Izúcar


Ya le habíamos comentado en este espacio que uno de los distritos electorales federales más peleado entre los priistas es Izúcar de Matamoros: Había, hasta la semana pasada, siete aspirantes: don Juan Manuel Vega Rayet, don Filiberto Guevara y González, don Saúl Coronel Aguirre, don Roberto Juan López Torres, don Aristeo Ariza, expresidente de Acatlán, don David Espinosa, diputado local por Chiautla, y don Cutberto Cantorán, exdiputado local también por Chiautla y exdirigente estatal de la Sección 23 del SNTE.


En estos días se registrarán dos aspirantes más: Maritza Marín, secretaria general de la Liga de Comunidades Agrarias, y Raúl Castillo Ramírez, quien hace muchos años representó a Chiautla en el Congreso del estado.


Son dos los aspirantes que apoya la Confederación Nacional Campesina, que reclama a Izúcar, como distrito eminentemente agropecuario, Maritza Marín y Saúl Coronel Aguirre, ambos con militancia de muchos años en el PRI y en la CNC. 


Notas breves: Aún no se deciden las candidaturas del PRI al Senado de la República. Hay rumores de que Blanca Alcalá sigue firme en el primer lugar y que se busca entre Fernando Morales y Alejandro Armenta a quien encabezará la segunda fórmula. Hay a quienes afirman que Javier López Zavala está fuera ya de la jugada, lo cual ningún priista informado se atreve a asegurar... Por otra parte, Blanca Alcalá nos dijo, vía telefónica, que ella está en espera de la resolución de su partido y que no participa en ningún tipo de guerra interna, pues considera que eso daña a su partido y a la sociedad en general... Los panistas no son muy comunicativos en eso de sus procesos internos, pero además sus precandidatos en general son muy poco conocidos entre el gran público y nada les diría mencionar sus nombres. Con demasiada frecuencia se desconoce los nombres de quienes van de salida, como actualmente: ¿Quiénes son los diputados panistas que terminan su periodo? La más conocida o quizás la única, es Augusta Valentina Díaz de Rivera, ahora casi candidata al Senado de la República ¿Y quiénes son los senadores panistas que terminan su periodo? El más conocido es Humberto Aguilar Coronado, a quien se ve poco por Puebla, y el único realmente conocido era Rafael Moreno Valle Rosas, quien solicitó licencia para ser candidato a la gubernatura. Lo sustituyó una maestra, también expriista, que por eso es identificada por mucha gente... Las izquierdas están medio enredadas: Para empezar, el partido que encabeza la coalición tiene registrados por el estado de Puebla a 73 aspirantes a ser candidatos por los 16 distritos electorales federales de la entidad. A esos deberá usted agregarles los que se apunten del Partido del Trabajo, del Partido Movimiento Ciudadano y los de la agrupación Morena, que también tienen derecho y calculará el número de conflictos que surgirán en el proceso interno.

 

La candidatura para el senado de don Manuel Bartlett es una ventaja para la izquierda, pues entre él y el candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, lograrán unir a los de la coalición progresista, impidiendo su disgregación en pequeños grupos o tribus.

 



 
 

 

 
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