Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

30/08/2011

 

La condena de los hechos


Ya se ha hecho costumbre, cada vez que hay una matanza de seres humanos significativa, el gobierno federal, los partidos políticos, los diputados y los senadores, condenan enérgicamente los hechos, pero por desgracia, esas condenas no conducen a la captura de los criminales, salvo en muy contadas ocasiones.


Desde el año de 2008 a la fecha han sido asesinados 68 periodistas en el país y 13 siguen desaparecidos. México ha conquistado el título, según la Sociedad Interamericana de Prensa, de ser el país donde la actividad periodística corre el mayor peligro.


En casi todos los asesinatos de comunicadores, el gobierno federal y los representantes de los partidos, etcétera, han condenado enérgicamente los hechos y han ofrecido iniciar las averiguaciones hasta las últimas consecuencias.


Se ha formado en el Congreso una comisión especial para tratar los casos de los periodistas asesinados o desaparecidos y hasta la fecha, no hay resultados.


Esto lo decimos, porque ayer en un programa especial de televisión, todos los entrevistados, desde el Presidente hasta varios de los más conocidos comunicadores de la televisión, pasando por empresarios, dirigentes políticos, etcétera, hicieron una enérgica condena al crimen organizado por el asesinato de 52 personas en un casino de Monterrey, Nuevo León.


Por fortuna parece que fueron aprehendidos dos de los posibles culpables, pero en la mayoría de los casos, concretamente en el caso de los periodistas, no hay un solo culpable preso.


La razón por la que hay tanta desconfianza de la gente en nuestras autoridades es esa, porque parece que los políticos de todos los partidos creen que haciendo declaraciones se resuelven los problemas.


No es así. Más que declaraciones y condenas enérgicas, se requieren buenos policías que realicen trabajos de inteligencia. Investigadores especializados, que den con los culpables para que reciban el castigo que merecen.


Ya se vio en Ciudad Juárez, Chihuahua, que aumentar el número de efectivos del Ejército o de policías federales, tampoco da resultado si no se acompaña eso con trabajos de investigación.


En Ciudad Juárez había desfiles todos los días, con transportes militares y hasta tanquetas, pero la criminalidad continuaba.


El Presidente Felipe Calderón dice que los asesinatos en esa ciudad han disminuido, pero sin menospreciar el trabajo que soldados y policías realizan, la disminución se debe realmente, a que un enorme número de habitantes del antiguo Paso del Norte han emigrado a otras partes del país o del extranjero.

 

Uniformes económicos en escuelas


El gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas, informó ayer que el uniforme único en las escuelas públicas del estado, consistirá en pantalón gris, camisa blanca y chaleco azul marino.


No es capricho imponer este tipo de vestimenta a los escolares, sino producto de un trabajo técnico. Además, el costo de este uniforme será el más bajo, al alcance de todos los bolsillos y las propias madres de familia recibirán orientación para elaborarlo.


En las escuelas oficiales de Educación Media Superior, no se exigirá ningún tipo de uniforme, lo mismo que en las escuelas que funcionen en las comunidades indígenas.


El gobernador estuvo ayer acompañado del secretario de Educación, en el acto donde se dio a conocer lo anterior.


Antes, en la cabecera del municipio de Tepeojuma, al sur del estado, el jefe del Ejecutivo estatal, dio el banderazo de inicio del libramiento, de poco más de 5 kilómetros y con costo de 18 millones de pesos, entre Tepeojuma y Epatlán, acortando el camino para una amplia zona de la región sur de la entidad.


Cinco municipios se verán beneficiados directamente, pero muchos más también tendrán beneficios colaterales, pues podrán intensificar su comercio y acortar caminos para la realización de diversas actividades. Este libramiento comunicará directamente a la carretera Atlixco-Izúcar, que ya casi es autopista, con la carretera intermixteca que se inicia en Acatlán y termina en Tehuacán, las dos ciudades representativas de las mixtecas baja y alta respectivamente.

 

Notas breves: Parece que la visita del secretario de organización del Comité Nacional del PRI vino a calmar un poco las turbulentas aguas de ese partido, que amenazaba seriamente con adoptar el sistema perredista, de dividirse en tribus —en el caso del PRI serían burbujas— para luchar con decisión y coraje entre sí, hasta lograr el debilitamiento de su partido y poner en riesgo su triunfo en las elecciones próximas. Hay priistas que han estado trabajando con intensidad, como soldados, en los puestos que les han encomendado. Uno de ellos es el exregidor Julián Hadad, que tiene sus aspiraciones para la próxima elección, pero que parece que se la quiere ganar a pulso. Como él hay otros que están seguros, que haciendo méritos con trabajo partidista, pueden llegar a lo que aspiran. Ojalá, pues lo que se necesita actualmente en política, es vocación, trabajo intenso, honestidad y convicción ideológica… Hace bien en reclamar a dirigentes de su partido sensatez en sus declaraciones y discursos el diputado federal y líder de la CNOP en Puebla, Fernando Morales Martínez. No pueden promover, como miembros de la dirigencia, a un precandidato a la Presidencia, pues ni siquiera se ha iniciado el proceso para su designación. En el caso del PRI, ya se sabe que Enrique Peña Nieto tiene las mayores posibilidades de ser el abanderado, pero no hay que descartar a otro aspirante que también tiene lo suyo y es el senador Manlio Fabio Beltrones. Se pueden adelantar proclamando a uno u otro como el bueno, los militantes de base. Pero quienes ocupan cargos de dirigencia, no.

 



 
 

 

 
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