Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

31/01/2011

 

Se inicia una nueva etapa en la vida de Puebla


La entidad poblana, inicia mañana martes, una nueva etapa de su desarrollo, con un gobierno que por primera vez en su historia reciente, no procede del Partido Revolucionario Institucional, sino de una alianza opositora que integraron los partidos PAN, PRD, Convergencia y PANAL.

 

SI bien es cierto que el doctor Rafael Moreno Valle Rosas, que gobernará al estado durante el sexenio 2011-2017, tiene sus orígenes políticos en el PRI y que su formación como servidor público es priísta, también lo es, que como candidato de una alianza opositora, no llega al gobierno atado ni con los compromisos priístas, ni con las prácticas priístas. El tendrá plena libertad de integrar su gobierno con elementos de todos los partidos, incluyendo priístas, siempre y cuando tengan capacidad, oficio político y amor a su estado.

 

Hay quienes consideran los primeros cien días, como determinantes de lo que será un gobierno municipal, estatal o federal. En lo personal, no creemos que en cien días pueda apreciarse si un gobierno será bueno, regular o malo. Hay que dar más tiempo para que pueda dar la medida de su capacidad y de su interés por resolver los problemas que aquejan a una comunidad, llámese municipio, estado o país.

 

Un año es lo mínimo que necesita un nuevo equipo de trabajo, para acoplarse y empezar a dar resultados; nos referimos a un equipo de gobierno, pues por la amplitud y complejidad que tiene la administración pública, es sumamente difícil que en tan solo cien días, pueda ser apreciada su capacidad para dar respuesta a los reclamos de la población.

 

El plazo de cien días tal vez se le ocurrió al gerente de alguna empresa privada, pues muchos empresarios han creído que gobernar es lo mismo que administrar una empresa y ya se vio que no. El primer presidente panista, Vicente Fox, dijo que su gobierno era de empresarios y para empresarios…..y ya ven como nos fue.

 

No es lo mismo vender Cocacolas, que construir escuelas, formar nuevos maestros y formular programas para una educación de calidad, en la que la “utilidad”, no será tangible, no será monetaria, por el contrario, requerirá de gastos y más gastos, que no se están echando a un pozo sin fondo, a menos que los resultados, como ocurre actualmente, sean pobres. De esa educación de buena o de mala calidad, dependerá el futuro del país. Y este es solo un renglón, de gran importancia eso sí, de la administración pública.

 

La administración pública es complicada y requiere para su atención, de profesionales cada vez más capacitados profesional y técnicamente, pero también de políticos con oficio, bien entrenados, conocedores del carácter de la gente a la que deberán servir y de la realidad de su entorno.

 

LA FORMACION DEL NUEVO GABINETE

 

El gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, ha integrado un equipo de gente capaz, con alto grado de calificación académica, aunque desconocedora, para muchos, de la entidad y de la realidad poblana.

 

Hemos comentado aquí, que al parecer la idea del nuevo mandatario poblano, es la de tener al frente de las diversas dependencias gubernamentales, a personas con capacidad para formular proyectos y programas de calidad, para el desarrollo de los diversos renglones de la administración y en un segundo plano, a políticos locales para operar esos proyectos y programas y para mantener la comunicación y la cercanía con los ciudadanos.

 

La idea no es mala y puede dar buenos resultados. Eso se sabrá en el transcurso del primer año de gobierno. Si hay fallas se corregirán y si de plano no funciona, pues se hará el cambio que se requiera. El nuevo gobernante es un profesional altamente calificado y un político hecho y bien entrenado y lo probó en los seis años que estuvo como gobernador electo, manteniendo una actitud ecuánime, respetuosa, civilizada, sin interferir en lo más mínimo en el gobierno que terminaba su mandato.

 

En la democracia a la que aspiramos, la ciudadanía lleva al poder a quien convence a la mayoría, pero el favorecido con el voto, una vez en el puesto, debe contar con el apoyo y comprensión de quienes lo eligieron, para que organice su gobierno como considere conveniente. Si se le pretende imponer un modelo, y en altos puestos de responsabilidad, a quienes convengan a los intereses de personas o de grupos locales, pues vamos a seguir igual.

 

Para llegar a ser un país o un estado, realmente democrático, debemos empezar por cambiar en lo personal, nuestra mentalidad.

 

Funcionarios y ciudadanos debemos estar plenamente conscientes, de que tenemos derechos y obligaciones. Cumplir con las obligaciones y exigir el respeto a los derechos, debería ser la meta de todos.

 

LA BUROCRACIA ESTA NERVIOSA

 

Numerosos servidores públicos de a pie, están nerviosos por el cambio. Temen por su puesto de trabajo. Recuerdan que el inicio del gobierno que hoy termina, fue terrible para muchos compañeros suyos, que fueron despedidos sin el pago correspondiente por su retiro y sin la más mínima cortesía política, para ser sustituidos por personas que al parecer pertenecían ya, a un grupo que pretendía, preparar el camino para continuar en el poder el siguiente sexenio, es decir, éste.

 

El despido masivo de empleados, muchos con más de diez años de servicio, alarmó y enojó a la burocracia y las cosas llegaron a ponerse tan difíciles, que hubo necesidad de que el gobernador Mario Marín, interviniera para frenar esos despidos masivos.

 

Tal vez por eso, esos mismos funcionarios de segunda categoría iniciaron hace unos meses, un proceso para dar de alta, con base, a muchos amigos y amigas que habían llevado a “colaborar” con ellos, con la consiguiente sindicalización, para afianzarlos en sus puestos.

 

Curiosamente estos hechos, los del inicio y los del final del sexenio, se dieron precisamente en la Secretaría de Finanzas, de la que había sido titular el actual gobernador electo.

 

Los burócratas menos angustiados, confían en quien será el Secretario General de Gobernación, doctor Fernando Manzanilla. Afirman que es un hombre capaz y con gran sentido común y que seguramente ya está tomando las medidas necesarias, para no cometer injusticias y para no verse presionado por personal de reciente ingreso, sin la capacidad y el entrenamiento necesarios, pero con base y sindicalización de hace unos meses para acá, como si fura una trampa.

 



 
 

 

 
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