Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

31/08/2010

Arrecia la lucha por la dirigencia priísta


Con la publicación de un trabajo de análisis de la situación del PRI en Puebla y de los graves problemas que el país confronta, Guillermo Deloya Cobián, secretario particular del gobernador Mario Marín, se abre como aspirante a la presidencia del PRI estatal.


Su trabajo, que muchos califican de muy bueno, constituye todo un proyecto para renovar al PRI en la entidad: Lo llama “En Puebla empieza la Revolución. Veamos hacia delante”.


Señala ahí que esta generación de priístas poblanos tiene el deber de asimilar los tropiezos y de resurgir de entre las dificultades. “Así como otros militantes del PRI han logrado en sus respectivos estados “darle la vuelta” a su derrota, los priístas de Puebla debemos reorganizarnos desde las bases hasta la dirigencia y asumir que el letargo puede paralizarnos y provocar deserciones”.


Al final del documento señala: “No nos ahoguemos en las pretensiones personales, ¡No dejemos en la coyuntura espacio a oportunismos!


Hace un llamado a la unidad y a aprovechar la oportunidad de rehacer y reencauzar los caminos que, como partido político, condujeron a los priístas hacia una lastimosa derrota en las urnas.


Deloya Cobián pues, pasa a formar parte de la lista de más de 20 aspirantes, muchos de ellos como él dice, oportunistas, que aspiran a dirigir al PRI en Puebla y que nomás hacen bulla, pues ni tienen gente, ni tienen trayectoria, ni tienen capacidad, ni tienen militancia y solo van para ver qué sacan.

 

Apaciguar las aguas

 

El ambiente revuelto que ha provocado, por la derrota sufrida en julio, la renovación de la dirigencia estatal del Revolucionario Institucional y que podría resultar contraproducente, ya fue percibido por la dirigencia nacional, que estudia bien la situación para resolver lo conducente.


Una cosa es cierta, Alejandro Armenta Mier, el actual dirigente priísta, dejará de serlo el día último de octubre. Pero es posible que no se elija a su sucesor de inmediato y que el Consejo Político Estatal del partido tricolor, determine designar a la actual secretaria general Claudia Hernández, como presidenta interina para los tres meses siguientes, mientras se organiza mejor el proceso de elección, estableciendo reglas claras y requisitos mínimos que los aspirantes deberán cumplir a cabalidad, para no convertir el proceso en una pachanga.


Armenta Mier, ni aspira a la reelección, como algunos de sus compañeros de partido han dicho, ni pretende prolongar su periodo. El sabe perfectamente que un proceso electoral desgasta a la dirigencia sea cual sea el resultado. El ya cumplió y tiene otros planes.


La derrota del PRI el pasado 4 de julio, la primera derrota de esa envergadura que ha sufrido el partido tricolor en Puebla, obliga a los priístas a llevar a cabo un proceso limpio, pero sobre todo serio, de renovación de su dirigencia.


De eso dependerá el futuro del PRI en la entidad. En estados donde el partido tricolor perdió la gubernatura, como Baja California, Guanajuato, Jalisco, y el PRI no se renovó convenientemente, el PAN ha continuado en el poder por varios periodos de gobierno. En estados donde el PRI se puso las pilas y se reestructuró y se reorganizó de inmediato, logró la recuperación del poder, como el caso de Chihuahua, Yucatán, Aguascalientes. Los priístas tienen la palabra.

 

No todos son oportunistas

 

La renovación de una dirigencia estatal partidista, siempre despertará ambiciones desmesuradas de personas sin méritos suficientes para ocupar el cargo, pero también, en otras, sinceros deseos de mejorar las cosas.


En el proceso poblano hay de todo: personas con antecedentes partidistas, con trabajo en las bases, con capacidad, con experiencia, con oficio y otras que no tienen nada de eso y que se apuntan por aquello de que a río revuelto, ganancia de pescadores.


Jaime Alcántara, Oscar Aguilar, Antonio Hernández y Genis, Alberto Jiménez Merino, Blanca Alcalá, Lucero Saldaña, Rocío García Olmedo, Carlos Talavera, Jorge Morales Alducin, Víctor Hugo Islas y otros más, han ocupado cargos dentro de la estructura priísta, han sido funcionarios de su partido, funcionarios públicos, en fin, tienen trayectoria.


Pero hay otros que no tienen nada atrás, solo la ilusión de que la gente los sigue y hasta exige que sean ellos los elegidos. Se requiere hacer una selección rigurosa para que sean solo los realmente capaces, de lealtad comprobada y con trabajo político reconocido, los que participen en la contienda. Permitir que por una supuesta y mal entendida democracia, todos participen sin distingos, es estar propiciando la degradación de la política y de los políticos y restando seriedad a los partidos.

 

Reconocimiento al municipio de Puebla

 

La Asociación Internacional de Administración de Ciudades, hizo un reconocimiento al ayuntamiento de Puebla capital, que preside Blanca Alcalá, por el Fortalecimiento Institucional y mejora de la solvencia crediticia que ha logrado.

 

La presidenta municipal poblana, dijo que su objetivo es dejar un gobierno solvente, transparente y en condiciones viables de planeación.

 

La experiencia poblana, ha sido base para los trabajos que se realizan en seis entidades de la hermana república de Costa Rica.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas