Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

31/08/2012

 

Hasta hoy, son diputados y senadores

 

A partir de mañana 1 de septiembre, entrarán los reemplazos de quienes durante tres años representaron a Puebla en las cámaras de diputados y senadores.


La mayor parte de los que salen, no volverá a entrar jamás al Palacio Legislativo de San Lázaro, de donde se llevan seguramente muchos recuerdos, pero no dejan ninguno. Su actuación como diputados fue bastante mediana en la mayoría de los casos. Nos comentan quienes saben de esto que iniciativas de ley o de decreto para mejorar la vida de los habitantes de este país, o para resolver legalmente diversos problemas, sólo fueron presentadas —en lo que respecta a la Legislatura federal poblana— por Alberto Jiménez Merino del PRI y, en menor medida, por Juan Carlos Natale del PVEM.


Los demás, en la inmensa mayoría de los casos, asistieron a las sesiones —hubo faltistas pero fueron pocos— y votaron por la afirmativa cuando les dijeron que así deberían votar, y por la negativa cuando la orden era en ese sentido, es decir, cumplieron con su papel histórico.


Del Senado, los panistas Humberto Aguilar Coronado, Leticia Jasso, Jorge Ocejo Moreno y Ángel Alonso Díaz Caneja terminan su periodo de seis años sin pena, pero también sin gloria.


Nunca el PAN poblano tuvo una bancada en la Cámara de Senadores tan nutrida pero totalmente inútil. Nada se supo de su actividad como representantes de Puebla ante la Cámara Alta, como dicen los clásicos. Sus nombres son desconocidos para la mayoría de los poblanos, a excepción de Humberto Aguilar Coronado, que se desempeñó como coordinador de la precampaña de Santiago Creel, también senador y aspirante a la candidatura del PAN a la Presidencia de la República, y como coordinador de la campaña del actual gobernante poblano, Rafael Moreno Valle.


Los panistas son huraños con la prensa. Nos les gusta hablar con periodistas. Tienen una mala opinión de los comunicadores, por lo general, y por ende nunca informan de lo que hacen o de lo que no hacen. Nunca, o muy raras veces, dan a conocer sus opiniones.


No es humildad la razón por la que se abstienen de hablar y de promoverse ante la opinión pública, sino posiblemente por su total desconocimiento de lo que implica ser un representante popular pues, a pesar del tiempo que estuvieron en el poder federal, parece que no entendieron ni siquiera de lo que se trata; o también por temor a críticas fundadas o infundadas.


Leímos esta semana, en un periódico de circulación nacional, un artículo que retrata a los políticos panistas de Puebla: mientras los de Yucatán, Jalisco y hasta los de Guanajuato son alegres y entrones, los panistas poblanos —refiere la nota— son serios, muy formales, sin gracia y sin carisma.


Ha habido excepciones, como las de Paco Fraile y Ana Teresa Aranda, y algo también la de Aguilar Coronado, pero el resto de los panistas que han llegado a un puesto importante de elección o administrativo, se sienten hechos a mano, se toman muy en serio y creen que como servidores públicos deben estar alejados del público. Nomás hágame el favor.


Bueno, el único senador priista que llegó como representante de primera minoría, Melquiades Morales Flores, por el contrario, es el más popular y no sólo por haber sido gobernador, sino por toda una trayectoria de trato cercano con la gente de todos los estratos sociales y de todas las regiones de la entidad.


En el Senado de la República fue uno de los personajes más importantes e influyentes, a pesar de pertenecer a la oposición. Como presidente de la Comisión del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución en dicha cámara, ya lo dijimos, realizó un trabajo editorial excepcional, que le han alabado tirios y troyanos, pero además, ayudó a mucha gente y siguió en contacto con los electores de todo el estado.

 

Los nuevos, ¿cómo serán?


En el Senado, Blanca Alcalá y Lucero Saldaña, del PRI, serán muy activas, pues ambas saben que en esta nueva etapa de su partido, de regreso al poder, deberán demostrar su valía y el cambio que se ha operado en el instituto político al que pertenecen. Además, tienen ambiciones para el futuro y ésas se conquistan con trabajo.


Javier Lozano Alarcón, de primera minoría del PAN, ése echará pleito con quien se deje. Uno de sus objetivos, ya lo dijo, es estar molestando al exgobernador y ahora senador del Movimiento Progresista (PT), Manuel Bartlett Díaz. No creemos que pueda hacer otra cosa.


Por lo que se refiere a Bartlett, podemos asegurarle que será el dolor de cabeza de priistas y de panistas. Don Manuel es un estadista, exsecretario de Gobernación, exsecretario de Educación, exgobernador de Puebla y exsenador de la República en el sexenio de 2000 a 2006.


El único —ya le platicaremos de esto— que como secretario de Educación se enfrentó abiertamente contra Elba Esther Gordillo, dirigente vitalicia del SNTE; el único secretario de Estado, que se sepa, que le renunció tres veces a un presidente, Carlos Salinas, quien no aceptó su renuncia; el único que rechazó las propuestas para ser embajador de México en Francia o en Inglaterra o el Vaticano, porque pensó que lo querían retirar de la política activa en su país, y que como senador de la República del PRI defendió los intereses nacionales en las industrias eléctrica y del petróleo.


Miguel Barbosa Huerta, del PRD, es hábil negociador y ya está ubicado como coordinador de la bancada de su partido. Será un legislador con gran influencia pues pertenece y es parte importante del grupo o tribu que domina en el partido del Sol Azteca.


Por lo que respecta a los diputados, pues Enrique Doger Guerrero, el único priista que ganó un distrito de la capital del estado, se encuentra muy bien ubicado: exrector de la universidad pública más importante de la entidad y una de las más importantes del país, y expresidente municipal de Puebla, es un político preparado y claridoso y ya está ubicado en el grupo de élite priista. Javier López Zavala es un político muy trabajador, pero tiene una obsesión que lo pierde: fue el primer priista en la historia de Puebla que perdió la gubernatura y su objetivo es volver a ser candidato en las elecciones del 2016. Nadie le quitará esa idea de la cabeza y toda su actividad se encaminará a lograr lo que quiere. Eso sí, por su misma obsesión, procurará ayudar a los pueblos que se lo soliciten, pero poniéndoles la condición de que lo apoyen para lograr lo que él se propone. Néstor Gordillo, del PAN, es un hombre muy capaz en lo que se refiere al renglón de desarrollo social y seguramente que su partido lo aprovechará al máximo en la comisión respectiva.


Hay otros que tienen posibilidades de figurar, como José Luis Márquez, Carlos Sánchez, que ya es coordinador de la bancada priista; Filiberto Guevara o Rocío García Olmedo, dependiendo de su trabajo y de las relaciones que logren.

 

Hoy será presentada en la galería Arte & Diseño, en la 3 Poniente 307-14, segundo patio, en pleno Centro Histórico, una exposición denominada “Figura humana”, en la que Yissel Ararat presentará muestras de su obra en pintura, dibujo y fotografía. La inauguración será a las 17 horas y la muestra permanecerá hasta el 15 de septiembre……Hoy es víspera del último informe de gobierno de Felipe Calderón Hinojosa. Le llueven críticas, al “presidente del empleo” por todos lados, pero muy especialmente del lado de su partido y de agrupaciones y organismos afines a la derecha, pues los hizo perder el poder que con un gobierno eficiente hubieran podido retener mucho tiempo más. La inseguridad, la violencia que desató con su “guerra” y el pésimo desempeño económico, no lo borran ni los ricos yacimientos petroleros descubiertos en el Golfo. Ahora sí que como dice su amigo, el dueño de la panificadora Bimbo, “pobrecito señor presidente”. No habrá informe propiamente, al viejo estilo, simplemente el titular de Gobernación entregará el documento a la directiva del nuevo Congreso.

 

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