Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Aquí no pasa nada....hasta que pasa


Se ha dicho que el pueblo mexicano es un pueblo aguantador, que quienes lo gobiernan pueden abusar todo lo que quieran sin que nadie proteste; que somos un pueblo de agachones que deja que sus gobernantes hagan y deshagan a su antojo.


Pero cuando ese pueblo se cansa, marca un límite y parece que ya se llegó a ese límite.


Ayer en la ciudad de México, más de ciento cincuenta mil personas se manifestaron en una gran marcha que confluyó en el zócalo, para protestar contra el TLC, ese tratado suscrito por Salinas de Gortari, que tantos daños ha causado al país. Y en Puebla, en esta tranquila y conventual ciudad colonial, también se manifestaron varios miles de trabajadores: electricistas, maestros, trabajadores universitarios, vendedores ambulantes, trabajadores del Sol de Puebla, del IMSS, campesinos, miembros de las redes ciudadanas, etc., que desfilaron desde el Paseo Bravo, hasta Casa Aguayo, con mantas y carteles de protesta contra el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Canadá, sobre todo en su renglón agropecuario y contra abusos de algunas autoridades locales en la región de Cholula.


Muchas de las mantas y carteles que portaban los manifestantes, llevaban leyendas de oposición a la privatización de Pemex.


LA SITUACION DEL PAIS, CADA VEZ PEOR


La crisis financiera surgida en los Estados Unidos tendrá graves repercuciones en nuestro país, según reconoció ayer por fin, el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortíz.


Nuestro país crecerá solo el 2.8 por ciento, lo que significa que será el menor crecimiento de todos los paises de América Latina, según lo había señalado la Cepal.


La entrada en vigor del renglón agropecuario del Tratado de Libre Comercio, que las autoridades federales se niegan a revisar, como lo están exigiendo las organizaciones campesinas, está causando ya el abandono del campo y la imparable emigración de campesinos mexicanos (miles de poblanos) a los Estados Unidos.


Esto lo siguen haciendo, pese a que en los Estados Unidos escasea el empleo, se ha levantado una enorme barda a lo largo de la frontera, para dificultar el cruce y se realizan redadas frecuentes para sacar a los paisanos que fueron solo en busca del trabajo que ahí no encuentran.


En el segundo año de gobierno, de quien durante su campaña política se hizo llamar el «presidente del empleo», se anuncia que dejarán de generarse 136 mil empleos directos, con lo que el número de desempleados en nuestro país va en aumento. Cada año se requieren más de un millón de empleos para dar ocupación a los jóvenes que llegan a la edad de trabajar. El candidato presidencial Vicente Fox, ofreció la creación de un millón 500 mil empleos anuales y no solo no cumplió, sino que durante su gobierno se perdieron cientos de miles de empleos que no pudieron recuperarse, lo que incrementó el número de migrantes hacia los Estados Unidos en cantidades nunca antes vistas.


Ante el grave problema de desempleo que dejaba el primer gobierno federal panista, su candidato a sustituir a Vicente Fox, el actual presidente Felipe Calderón, ofreció en campaña, ser «el Presidente del Empleo», pero todo parece indicar, que tampoco cumplirá su palabra.


LA ECONOMIA ESTA EN SU PEOR MOMENTO


Es cierto que el pueblo de México es muy aguantador, pero desde que los tecnócratas cambiaron la política económica del país, implantaron el neoliberalismo y firmaron el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Canadá y esa política está siendo seguida al pié de la letra por los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, se ha provocado un grave empobrecimiento de la población que ha afectado incluso a las clases medias.


La concentración de la riqueza, en grados nunca antes vistos, es un hecho; la guerra contra el crímen organizado que parece cuento de nunca acabar, se extiende por todo el país, el desempleo aumenta, el abandono del campo es constante, la salida de jóvenes hacia los Estados Unidos en busca de trabajo, también; hay una situación política y social sumamente grave, que parece que ha rebasado la capacidad del gobierno.


Y por si fuera poco, se pretende como medida salvadora, la privatización de algunos renglones de la producción de petróleo, a lo que se oponen grandes sectores de la población.


La mula no era arisca....Se nos dijo que la venta de la banca era necesaria para salvar al país. Ahora la banca está en manos extranjeras, solo presta para el consumo y muy poco para actividades productivas, los costos para los cuentahabientes son mucho mayores que en los países de origen de dichos bancos y las enormes ganancias que obtienen, salen a España, Estados Unidos y Canadá, principalmente.


¿Cómo quieren convencer ahora, de que el único camino para salvar a Pemex, es entregar sectores de su producción al capital privado?.


Los bancos los entregaron inicialmente a banqueros nacionales y al poco tiempo éstos ya los habían vendido a extranjeros, ¿así va a pasar con el petróleo y la electricidad?. ¿Vamos a entregar a extranjeros nuestra mayor riqueza y además, vamos a depender alimentariamente de los Estados Unidos y Canadá?.




 
 

 

 
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