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Invitado Especal
La Quintacolumna


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Las encuestas

La modernidad obliga a los partidos políticos a recurrir a las nuevas herramientas que nos ofrece las avanzada técnica de la mercadotécnia, para conocer el grado de aceptación o rechazo de un producto, en este caso un producto político, como es un candidato.


Usted está obligado a creer en las encuestas o de lo contrario será señalado, por anticuado, como dinosaurio por quienes tienen interés en que crea a pié juntillas, lo que ellos le dicen.


Pero resulta que un sistema tan moderno para medir la aceptación o no de un producto político, no se maneja igual que cuando se trata de medir la aceptación o rechazo de un producto alimenticio, una moda, una bebida, etc. En estos casos se actúa con estricto apego a las técnicas y con absoluto apego a la verdad, porque van de por medio intereses económicos del interesado en la encuesta.


En una encuesta de tipo político, no importan las técnicas, ni los resultados reales, sino la manipulación con el objeto de influir en los posibles votantes.


¿Qué tan efectiva puede ser una encuesta que da por ganadores a los panistas, cuando ni siquiera están designados los candidatos a presidentes municipales y diputados?. La pregunta de ¿porqué partido votaría si hoy fueran las elecciones? cuando faltan tres meses y un poco más, para que estas se realicen, ¿puede dar resultados válidos?.


Por un lado se nos dice que actualmente, los ciudadanos ya no votan por los partidos, sino por los candidatos. Es decir, los partidos están tan desprestigiados todos, y cuando decimos todos, son todos, que la gente no quiere saber nada de ellos. ¿No hasta el PRI busca candidatos «con perfil ciudadano»? ¿No el PAN, busca candidatos en todos los demás partidos, con tal de poder ganar una elección? Si esto es así, ¿qué tan válida es una encuesta que se hace cuando todavía no hay candidatos y cuando faltan tres meses para las elecciones?. Como dicen los clásicos: Son preguntas, conste.


EL ASUNTO DE TEHUACAN
Tehuacán es la segunda ciudad más importante del Estado de Puebla, con más de 200 mil habitantes y por tanto políticamente debería tener prioridad para todos los partidos políticos en una contienda electoral, pero no parece así.


El Partido Revolucionario Institucional, lanza como candidato a la presidencia municipal, al profesor Félix Alejo Domínguez, que de los aspirantes priístas no es el más fuerte, pero que es hermano de otro maestro que fue dirigente magisterial en Puebla y que es gente cercana a la dirigente vitalicia del SNTE y propietaria del Partido Nueva Alianza, la maestra doña Elba Esther Gordillo y Morales.


Según comenta Jesús Hernández Barbosa, hijo del que fuera dirigente nacional de la CNC y durante décadas «el hombre fuerte de Tehuacán», a él ya se le había dicho que sería el candidato a la presidencia municipal y a los pocos días, se le informó que siempre no.


Esto trajo como resultado, un fuerte enfrentamiento con la dirigencia priísta y la movilización de los partidarios de Hernández Barbosa que incluso estuvieron en esta capital y hicieron también una manifestación en la propia ciudad de Tehuacán.


Priístas de la llamada Ciudad de las Granadas nos dicen que el pre candidato más fuerte es el ex alcalde Alvaro Alatriste, pero que ante la que llaman imposición de Alejo Domínguez, se han unido los partidarios de Hernández Barbosa, con los de Alatriste provocando la división más seria que el PRI haya sufrido en esa ciudad.


TAMBIEN LOS PANISTAS ESTAN DIVIDIDOS
Pero no se crea que el PAN está tan campante frotándose las manos, no, ese partido, que desde hace varias décadas se alterna con el PRI en el poder, también tiene problemas graves.


Su militancia está dividida al igual que la del PRI, porque el candidato que resultó electo es el ingeniero Sergio Gómez Olivier y muchos prefieren al doctor Héctor Lezama Aradillas, hijo de quien fuera el primer presidente panista de Tehuacán, don Héctor Lezama Surroca, en tiempos del doctor Alfredo Toxqui.


Dicen que al igual que en el PRI hubo imposición y que se manipuló la asamblea para que ganara Gómez Olivier.


Si tenemos en cuenta las recientes declaraciones de doña Ana Teresa Aranda Orozco, en el sentido de que a su partido le falta mucho para ser democrático, pues a los panistas de buena fe, les quedará la duda.


Para los tristes mortales, simples observadores del acontecer político, les queda claro que entre el PRI y el PAN, la única diferencia es la del nombre. Todo lo demás tiende a ser igual o peor.


El Partido de la Revolución Democrática, que en Tehuacán ha tenido una mínima presencia, prepara una sorpresa en esa plaza, según nos comentaron algunos perredistas. ¿Lanzará a uno de los desechados del PRI?. Podría ser. Lo cierto es que los candidatos de los partidos tradicionalmente más fuertes en el segundo municipio del estado, están débiles.

 


 

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