Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

04/01/2010

No acostumbrarse a la pobreza, pide el arzobispo


En plática con un grupo de columnistas, el arzobispo de Puebla Víctor Sánchez Espinosa, dijo que su petición para este año, a los católicos, incluyendo a los sacerdotes, es el “no acostumbrarse a la pobreza”.


“La pobreza es un mal social que debemos combatir con solidaridad cristiana; la pobreza degrada al ser humano al no permitirle vivir con dignidad.


“Muchos de los males sociales que padecemos, se originan en los altos niveles de pobreza que sufren millones de personas en el mundo y desde luego en nuestro país.


“Ver a la pobreza como algo natural, como algo que debe existir y contra lo que nada se puede hacer, es lo peor que nos puede pasar.


“Dios nos dio abundantes bienes terrenales, para que todos sus hijos pudiéramos vivir dignamente, sin carencias, satisfaciendo nuestras necesidades básicas. Si los sistemas políticos y económicos que hay en el mundo, han permitido la concentración de bienes en unos cuantos y han provocado el empobrecimiento de las mayorías, es culpa del hombre y no de Dios”.


Relató el dolor que ha sentido, en una de sus últimas giras por diversos pueblos, concretamente en la mixteca poblana donde durante una semana recorrió diez parroquias de aquella zona, para convivir con los curas de la región y con los feligreses, al ver la pobreza en que muchos campesinos viven actualmente.


“Para mí fue especialmente doloroso hablar con una viejecita que me platicó algunas de sus angustias”.


El arzobispo poblano, fue hasta hace unos meses, el secretario general de la CELAM (Conferencia Episcopal de Latino América) organismo que agrupa a obispos y arzobispos latinoamericanos para trabajar a favor de la Iglesia Católica en nuestro continente, afrontando la problemática que existe en la región.


Eso le permitía viajar constantemente a Colombia, sede del organismo, y a otros países de la zona.


Afirma, que México ocupa un lugar destacado entre los países más pobres del continente, pese a que cuenta con riquezas naturales suficientes para superar esa situación. Atribuye la existencia de millones de pobres en nuestro país, a una injusta distribución de la riqueza. Por eso es su llamado a los fieles católicos, para no acostumbrarse a ver la pobreza como algo natural, sino como algo que puede remediarse con solidaridad, con amor al prójimo, con políticas económicas más justas.


“He tenido oportunidad de dialogar con algunos empresarios poblanos o grupos de empresarios y les he pedido lo mismo. No acostumbrarse a la pobreza, y es que los católicos podemos hacer mucho para combatirla aplicando las enseñanzas de Jesucristo, actuando en nuestra vida diaria, con justicia y con amor a nuestros semejantes”.


Víctor Sánchez Espinosa, es un arzobispo diferente a lo que hemos visto en Puebla, así lo expresó un colega después de escucharlo; tiene un gran sentido humanitario y no le incomoda tratar con los pobres y solidarizarse con ellos.


Cuando monseñor habló de los pobres y de la solidaridad que la Iglesia debe tener con los que sufren carencias, otro colega, que no es precisamente creyente dijo: “Si este cumple su palabra, hasta yo me vuelvo mocho”. Y es que en dos pláticas que hemos tenido con el ahora arzobispo, se ha ganado la voluntad de muchos, precisamente por ese espíritu de solidaridad humana que ha mostrado ante los periodistas, por su sencillez, por su interés en acercarse a la gente, en no en alejarse de ella.

  

Entre más sube la tortilla, más baja el PAN

 

Dicen que una buena caricatura, dice tanto como un artículo editorial y es cierto. En el diario La Crónica , de la ciudad de México, del sábado pasado, se publicó una caricatura de Miguel Angel, que dice: “Parece mentira, pero entre más sube la tortilla más baja el PAN, refiriéndose desde luego al Partido Acción Nacional.


Y es que solamente los panistas del tipo de su dirigente nacional César Nava, nacidos para aplaudir, no ven lo que está pasando en este país y lo que es peor, pretenden que todos veamos lo que ellos ven.


Iniciamos el año con un recuento doloroso: casi 8 mil muertos en la “guerra contra el narcotráfico”. Tan solo en los días 30 y 31 de diciembre, para cerrar el año, 55 muertos, el mayor número en Chihuahua, entidad que tiene a miles de efectivos del Ejército y de la Policía Federal , supuestamente para frenar a la delincuencia.


Pero eso no es todo. En la última semana de diciembre y la primera de enero hubo dos aumentos de precio a la gasolina. El año se inició con un aumento al precio del gas para uso doméstico y un aumento al precio de la tortilla, el alimento básico del mexicano. El precio del frijol, otro elemento básico de nuestra alimentación, desde hace meses está por las nubes. El desempleo sigue pegándole duro a las familias mexicanas y pasada la temporada navideña y de año nuevo, es posible que se agudice.


Todos los comentaristas políticos de México, atribuyen el agravamiento de la crisis en nuestro país, a la ineficiencia del gobierno panista de don Felipe Calderón e Hinojosa. Los funcionarios sin experiencia que tienen a su cargo las carteras más importantes de la economía nacional, no dan una.


El presidente sigue aferrado a su estrategia para el combate del narcotráfico, contra la opinión de todos los expertos en la materia y como consecuencia, sigue la matanza sin esperanza de que vaya a terminar.


Quisiéramos desear a todos un feliz y próspero año nuevo, pero como se ven las cosas, hay que tratar de capotear el temporal y esperar tiempos mejores.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas