Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

07/09/2009

¿Qué les pasa a los políticos?


En nuestro país, ya lo hemos dicho, se vive una situación realmente dramática: hay descomposición social, hundimiento económico, inseguridad y por si fuera poco, la clase política nacional pasa por sus peores momentos, pues en ella prevalece la mediocridad que ya la está llevando a la violencia.


Hace unas semanas fue asesinado un diputado perredista guerrerense, que figuraba como fuerte precandidato a la gubernatura de aquél estado suriano y antier fue asesinado junto con su esposa y sus hijos, un candidato del PRI a diputado local de Tabasco.


Acaban de tomar posesión los nuevos integrantes de la legislatura federal y ya “solicitaron licencia” ocho diputadas, para dar paso a sus suplentes, todos ellos varones.

 

Lo que estamos viendo en Puebla

 

En Puebla ya hay una anticipada lucha por las candidaturas de los principales partidos políticos, para gobernador, presidentes municipales y diputados locales. Los aspirantes a sustituir al gobernador Mario Marín Torres, del PRI, son muchos y los del PAN son cuando menos tres (PRI y PAN, son las dos fuerzas políticas más importantes del Estado)


Los priístas, que supuestamente son los de mayor oficio político, los de mayor experiencia, los de mayor sensibilidad, están adoptando un comportamiento de adolescentes en busca de dirigir la sociedad de alumnos de su escuela preparatoria. Pocos hablan de proyectos, pocos dicen cómo le harán para enfrentar la dificilísima situación que confronta el país y consecuentemente el Estado.


No se refieren a la gravísima caída del empleo, al terrible deterioro económico de la nación, a la inseguridad, que si bien en Puebla no es grave, como en otras entidades del país, podría alcanzarnos, en fin, no hablan de lo que la gente habla en todas partes, de la crisis y de la forma en que afecta su vida personal, no, el principal tema de discusión de muchos es el lugar de nacimiento de Javier López Zavala; el tiempo que Enrique Dóger tiene de pertenecer al PRI; el parentesco de Jesús Morales Flores, con Melquíades, de los mismos apellidos; las amistades que en México tiene Jorge Estefán Charbel Chidiac y otras “jaladas” como dijera el ilustre ex presidente Fox.

 

¿Tiene eso alguna importancia?

 

¿Cree usted que el que el licenciado López Zavala haya nacido en Chiapas, tenga realmente alguna importancia? Solo las pequeñas inteligencias pueden considerar eso como un escollo. El secretario de Desarrollo Social, fue alto funcionario municipal, diputado local, secretario de Gobernación, director del DIF municipal y estatal y ahora secretario de Desarrollo Social, ¿Por qué no puede aspirar a ser gobernador del Estado, si como lo establece la ley, tiene la ciudadanía poblana por naturalización? Efectivamente nació en Chiapas y ese estado del sureste, es parte de México. Por eso él vino a Puebla para estudiar en la UAP su preparatoria y la licenciatura. Aquí se casó y aquí nacieron sus hijos. Tiene más de treinta años de vivir aquí. ¿Cuál es el problema?


El doctor Enrique Doger Guerrero, era simpatizante del PRI, antes de ser rector de la UAP. Se hizo miembro del PRI, tuvo un cargo dentro de la estructura priísta y dado su magnífico desempeño como rector, fue propuesto para la presidencia municipal de Puebla, que ganó con un elevado porcentaje sobre su principal oponente del PAN. Como alcalde obtuvo una muy buena calificación y por eso con todo derecho aspira a ser candidato al gobierno estatal, por su partido.


Jesús Morales Flores, es un político reconocido en todo el estado, principalmente por su actividad en el medio educativo y rural (fue nueve años secretario de Educación estatal y ha sido dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias y miembro de la dirigencia nacional de la CNC , además de diputado federal y local) su carrera política, ha sido muy independiente de la de su hermano, el ex gobernador Melquíades Morales Flores, incluso tienen distinto carácter. Si su hermano ya fue gobernador, ¿por qué él no puede aspirar a serlo?


Jorge Estefan Charbel, ha sido dos veces diputado federal por Puebla, ha ocupado importantes cargos en la administración estatal y en la pasada legislatura, fue presidente de la Comisión de Hacienda y eso le permitió tener espléndidas relaciones con altos funcionarios federales, con gobernadores de diferentes estados del país y con importantes presidentes municipales, todo eso ¿es un impedimento para sus aspiraciones?


Los aspirantes tienen que poner orden entre sus simpatizantes para evitar el golpeteo, los chismes y los rumores, que tanto daño han causado a la política y a los políticos. Los ciudadanos quieren que sus políticos, sean gente seria, confiable, responsable, respetable y respetuosa. Están trabajando para ser candidatos al puesto de mayor responsabilidad política del estado y no a la presidencia de la sociedad de alumnos de alguna escuela preparatoria de la UAP , en los años sesenta y setenta. ¿No lo cree así?

 

Rescatar el Centro Histórico

 

Aspirantes del PRI a la presidencia municipal de Puebla, hay muchos, más los que se acumulen esta semana. Entre los principales figuran: Mario Montero Serrano, Valentín Meneses, Javier García Ramírez, Luis Alberto Arriaga, Pablo Fernández del Campo. Todos tienen méritos y capacidad para ejercer el cargo, pero así sean veinte, el puesto solo es para uno, así es que tranquilos.


Valentín Meneses, el actual secretario de Comunicaciones y Transportes del Estado, anda en pláticas con grupos de colonias y barrios de la ciudad y con organismos ciudadanos de todo tipo.

 

Acaba de hacer una propuesta interesante: aprovechando el éxito que ha tenido la presidenta municipal Blanca Alcalá, en el rescate del centro histórico, él propone que se continúe con esa tarea, pero incluyendo el rescate de las viejas casonas para destinarlas a habitación, es decir, repoblar el centro de la ciudad, devolverle la vida que ha ido perdiendo, dotarlo de todos los servicios, agua, drenaje, pavimento, alumbrado público y una eficaz vigilancia policiaca. Que el centro de la ciudad, vuelva a ser una zona habitacional agradable, cómoda y segura. No está mal.

 



 
 

 

 
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