Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Rapidez, eficiencia y transparencia

 

El accidente aéreo en el que perdieron la vida 14 personas, entre ellas el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño y el ex subprocurador para asuntos de la delincuencia organizada, José Luis Santiago Vasconcelos, pone en un grave problema a las autoridades federales, pues la ciudadanía está exigiendo rapidez en las investigaciones, eficiencia y transparencia.


La muerte de altos funcionarios federales, en la situación de violencia que vive el país, no puede quedar, en la mente de los ciudadanos, como un simple accidente, a menos que se demuestre plenamente éste.


La percepción general, es que pudo ser un crimen y el hecho de que de inmediato el gobierno federal, aun antes de que se apagara el fuego provocado por la caída del avión en transitadas avenidas del Distrito Federal, ya estaba afirmando que no había porque sospechar que no fuera otra cosa que un accidente, hace pensar mal a los cada día más incrédulos mexicanos.


Dice un dicho popular, que "La burra no era arizca, la hicieron". Los crímenes políticos de Luis Donaldo Colosio, Ruíz Massieu y las muertes "accidentales" de Clouthier y José Angel Conchello, nunca fueron aclaradas plenamente y por lo tanto fueron crímenes, si lo fueron, que quedaron impunes.


La guerra del crimen organizado, que no ha podido ser controlada por el gobierno federal y la grave situación económica que los ciudadanos empiezan a sentir, propicia rumores e ideas preconcebidas, que se asumen como verdades cuando las autoridades no pueden o no quieren aclarar hechos como el que comentamos.


La relación entre el pueblo y los altos funcionarios, es muy distante. En el caso del señor Mouriño, se le conocía más por las campañas de desprestigio contra su persona, que por sus acciones como funcionario público, sin embargo su inesperada muerte, impactó a los mexicanos e hizo aumentar sus temores, pues razonan que si la delincuencia organizada pudo ser capaz de cometer un acto de esta magnitud, ya lo puede todo, pues en el percance fallecieron el jefe de la política interior del país y el experto más reconocido en delincuencia organizada.


Por eso es necesario que el gobierno federal se esmere en llevar a cabo una investigación exhaustiva, seria, transparente, que no deje ninguna duda. Fue una buena idea invitar a expertos extranjeros para participar en las pesquisas, pues se supone que actuarán con total imparcialidad para aclarar las cosas. Que le vamos a hacer, en casos como éstos, para el pueblo de México, nuestras autoridades no son confiables.


RETORNA ANA TERE DE EUROPA


La trágica muerte del titular de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, trastornó muchas cosas en este país, pues se trata del segundo funcionario más importante de la república, el que sigue después del Presidente, pero es lógico que a la gente que trabaja en la secretaría de la que él era el titular, le afecte más.


Es el caso de doña Ana Teresa Aranda Orozco, la poblano-guanajuatense que es subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos, pues tuvo que suspender una gira que realizaba por diversos países de Europa, incluyendo el Vaticano, donde trataría asuntos relacionados con su encargo y regresar de inmediato a nuestro país.


Y así como ella, muchos funcionarios y empleados de la Secretaría de Gobernación, vieron trastornada su vida. A la mejor algunos ya no continuarán en su labor en esa Secretaría y otros vieron truncadas sus esperanzas laborales y políticas.


Se decía en Puebla, que doña Ana Tere tenía intenciones de renunciar al cargo que ha venido desempeñando, para buscar una diputación federal y es posible.


También se decía de Mouriño, que dejaría la titularidad de Gobernación, para postularse como candidato de su partido, el PAN, a la gubernatura de Campeche. Y así por el estilo.


BUENA MEDIDA, LA REMODELACION DEL CENTRO


La decisión del ayuntamiento de Puebla, de remodelar las calles del centro histórico, cambiándole banquetas, haciendo cableados subterráneos y cambiando adoquín y pintando fachadas, no pudo ser más oportuna.


Los trabajos requieren mucha mano de obra y son momentos en que por la crisis, los trabajos escasean y las acciones como ésta propician la creación de empleos aunque sea en forma temporal.


Además, no es, como algunos han dicho, un desperdicio ni obras suntuarias. De unos años a la fecha, Puebla capital, ha sido vista como destino turístico, principalmente por personas del Distrito Federal y del sureste del país, asi como extranjeros, especialmente europeos y canadienses. Lo que se haga por embellecer el centro, debe verse como infraestructura turística de la que se obtendrán innumerables beneficios.


Dicen algunos expertos, que países como el nuestro pueden enfrentar la crisis que ya tenemos encima, pero que todavía no llega a su máxima expresión, impulsando las actividades agropecuarias, impulsando las artesanías y la pequeña y mediana empresa y desde luego el turismo. Esas son actividades que requieren de mucha mano de obra y que benefician colatreralmente al comercio y a la industria, pero sobre todo, obtienen resultados en el corto plazo.

 

Hay algo de lo que se queja la gente y que deben tomar en cuenta las autoridades municipales: la falta de coordinación en la realización de los trabajos. Esto se refleja en las dificultades que los automovilistas tienen para transitar por el centro. No hay agentes de tránsito que agilicen el movimiento vehicular, que indiquen a los automovilistas vías alternas y que incluso orienten a los peatones. Molestias para los ciudadanos en trabajos de esta magnitud, siempre los habrá, pero se pueden aminorar tomando las medidas adecuadas para hacer menos pesado el tránsito y mostrar el lado amable de las autoridades del municipio.

 



 
 

 

 
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