Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Solucionado el problema de Izúcar

 

Ante la situación que vive el país y el grave peligro que corre el municipio de Izúcar de Matamoros, de verse envuelto en problemas de violencia, si continúan las discordias entre los miembros del ayuntamiento de ese lugar, el presidente municipal, Arturo Herrera, todos los regidores y el síndico, celebraron una sesión de cabildo pública, para expresar la terminación de sus diferencias y prometer el trabajo unido y coordinado de todos, en beneficio de la población.


Como se recordará, después de la designación del presidente municipal interino, el profesor Herrera Velázquez, un grupo de seis regidores y el síndico, se separaron del alcalde y de cinco regidores que lo apoyaban, demandando, el grupo opositor, la renuncia del presidente municipal a quien se acusaba de mal manejo del dinero público, de despedir injustificadamente a empleados municipales y de muchas cosas más.


Se le había dado de plazo al profesor Herrera hasta el 9 de septiembre para que presentara un informe del poco tiempo que lleva al frente de la administración, pero previas negociaciones, el presidente convocó antes a una sesión, a la que concurrieron todos, en la que se adoptó una actitud diferente. El regidor de Gobernación, licenciado Rubero Galileo Suárez Carrera, dijo que ante los problemas que se confrontan a nivel nacional, una autoridad municipal débil en un municipio como Izúcar, podría ser peligroso para la población y los ciudadanos habían electo a sus autoridades para resolver problemas y no para crearlos, por lo que desde ese momento, el viernes, todos trabajarían hombro con hombro, para sacar adelante al municipio y pondrían especial cuidado en el renglón de seguridad.


OJALA SE ARREGLARAN TAMBIEN EN TEXMELUCAN Y TEHUACAN


El acuerdo tomado por los integrantes del municipio de Izúcar de Matamoros, debería servir de ejemplo a los de San Martín Texmelucan y Tehuacán, otros de los dos importantes municipios de la entidad, que están en problemas.


En Texmelucan, gobierna el partido Nueva Alianza (el de la maestra) con gente que salió del PRI. Su actuación ha sido conflictiva desde el principio y varios de los funcionarios que eran cuestionados por la población y por los mismos regidores, ya no están, ya fueron cambiados, pero los problemas siguen. Hace falta ahí personas con experiencia que asesoren al presidente municipal Noé Pañaloza y a los regidores, de lo contrario los problemas continuarán.


Por lo que se refiere a Tehuacán, el ayuntamiento es priísta y su partido debe asesorar a las autoridades municipales que tienen conflictos derivados de su incapacidad administrativa y de la idea de su presidente municipal, profesor Hugo Alejo Domínguez, de que tiene que gobernar como amigos, aunque sean incapaces y deshonestos.


Texmelucan y Tehuacán, no pueden darse el lujo de tener ayuntamientos débiles o corruptos. La violencia que existe en muchos estados de la república y que amenaza con extenderse a las entidades que aun no tienen ese gravísimo problema, podría llegar si las condiciones políticas y sociales lo permiten.


Texmelucan está muy cerca del Distrito Federal y del Estado de México y semanariamente recibe a miles de comerciantes de esas entidades, que van a vender o a comprar en el tianguis que ahí se celebra y que tiene una sección de ropa que atrae a mucha gente; Tehuacán es frontera con los estados de Veracruz y Oaxaca y al igual que Texmelucan, recibe la visita de miles de personas provenientes de esos estados.


Los municipios fronterizos o de paso, con entidades que ya tienen los problemas de criminalidad y tráfico de drogas, deben tener autoridades municipales fuertes y bien organizadas para poder hacer frente al problema. Si dan muestras de debilidad y de desorganización, sería más fácil la llegada del hampa.


Hay que tener cuidado en municipios como Acatlán e Izúcar, que son frontera o paso con Oaxaca, Guerrero y Morelos; con Huauchinango, Xicotepec de Juárez, Teziutlán, que son frontera con Veracruz e Hidalgo; con Texmelucan y con Tehuacán que como ya se dijo, colindan con estados que ya tienen problemas. Es el momento para que los presidentes municipales y regidores cierren filas y se pongan a trabajar en serio, en vez de andar en politiquerías y en intrigas que lo único que logran es debilitar no solo su autoridad y a su municipio, sino al gobierno estatal.


A LO QUE LLEVAN LAS ACTITUDES PREPOTENTES


Tanto en el sector público como en el sector privado, una mala decisión, tomada con el hígado y no con la cabeza, puede traer graves consecuencias para quien actúa con soberbia y con absoluta falta de sensibilidad.


Un grupo de señoras que diariamente concurrían desde hace años, a Agua Azul, tradicional balneario de aguas sulfurosas, tuvieron un problema en la piel y coincidentemente fueron varias al mismo tiempo.


Su costumbre de ir temprano a bañarse al centro de referencia, les hizo sospechar que era ahí donde se habían contaminado. Hicieron analizar un poco de agua en laboratorios de la UAP y el resultado les dio la razón. Las aguas del balneario, tal vez por alguna filtración (está cerca del río Atoyac, con alto grado de contaminación) contenían bacterias nocivas para la salud. Llevaron otra prueba a un laboratorio de Salubridad y el resultado fue muy parecido.


Ante eso, decidieron hablar con la administración del balneario y platicarles lo que habían hecho e incluso recomendarles lo que en los propios laboratorios les habían dicho que se hiciera para terminar con el problema. No querían otra cosa sino cooperar para que el problema se resolviera de la mejor forma.


En vez de atender su justa petición, la empresa reaccionó con enojo y pese a ser clientes de años, les cancelaron su carnet de entrada y ya no les permitieron ingresar a las instalaciones.


Las señoras se sintieron ofendidas y entonces hicieron lo que no habían pensado hacer: recurrir a los medios de difusión y se hizo un escándalo que pudo ser evitado, si los administradores o lo que sean de la empresa, hubieran actuado con sentido común.


Eso mismo pasa en algunas dependencias oficiales, por la falta de sensibilidad de algunos funcionarios. Crean tempestades en un vaso de agua, por falta de sensibilidad política y social.

 



 
 

 

 
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