Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

09/03/2009

La fuerza real de los partidos en la Puebla profunda


Ha sido costumbre no dar mucha importancia, a menos que haya problemas graves, a las elecciones de las 651 juntas auxiliares de la entidad, que son las poblaciones que conforman los 217 municipios. Cada uno de ellos comprende varias juntas, inspectorías y colonias.


Pero la verdad es que esa población rural que habita en los pueblos medianos y pequeños que forman las juntas auxiliares, son un factor importante para el triunfo de los candidatos a puestos de elección popular, pues en ellas habitan ciudadanos cada día más conscientes de sus derechos y más exigentes con sus autoridades.


Son poblaciones en general marginadas, que muchas veces no reciben el apoyo económico que requieren para cubrir sus necesidades básicas, que algunos ayuntamientos (presidentes municipales) les regatean.


Los partidos políticos carecen en ellas de la infraestructura mínima y tal vez por eso, la elección de sus autoridades (auxiliares) por ley se hace al margen de los partidos, aunque estos siempre están atrás de la raya, buscando a los grupos más representativos para tenerlos de su parte.


Es en el control de las juntas, donde los partidos políticos pueden medir su penetración real en el pueblo, en la Puebla profunda, la Puebla rural, campesina e indígena. El pueblo pobre, siempre necesitado de ayuda, de apoyo, hasta para comer o protegerse del frío.


PRI, PAN y PRD, LOS DE MAYOR PRESENCIA


Son los tres principales partidos del país, los que tienen mayor presencia, los que controlan al mayor número de juntas auxiliares a las que abandonan una vez logrado el triunfo. En algunos casos, ni los ayuntamientos pertenecientes a esos partidos, brindan un apoyo  real a las juntas que supuestamente son sus correligionarias.


Es el Partido Revolucionario Institucional, el que mayor penetración tiene en la Puebla profunda de que hablamos, al controlar a 402 juntas auxiliares.


Le sigue el Partido Acción Nacional, con 121 juntas y luego el PRD, con solo 41.


La “chiquillería”, partidos pequeños, también tiene lo suyo: El Verde Ecologista, tiene una; el Panal (partido de “ La Maestra ”) tiene 11; el Partido Convergencia Democrática, tiene 3; el partido Esperanza Ciudadana (perdió su registro en las elecciones locales por no alcanzar el 2 por ciento de la votación) tiene 2 y el Partido del Trabajo, tiene 8.


También se hacen alianzas, que en esos lugares no responden a afinidades ideológicas o de otro tipo, sino a simple simpatía o antipatía por los candidatos: “Mi compadre Juan va por el PRI. Yo estoy con el grupo que está siendo apoyado por el PAN, pero nos puede ganar Pedro que está por el PRD, entonces nosotros nos aliamos con mi compadre Juan” y así se dan alianzas que en el medio urbano, serían impensables.


Hay 6 juntas auxiliares gobernadas por una alianza PRI-PAN; también hay 2 que son gobernadas por una alianza PAN-PRD; una más para Esperanza Ciudadana-PAN; otra para una alianza Panal-PAN y 4 para PRI-PRD; 2 para alianza Antorcha-PRI; una para Convergencia-PRD; diez juntas auxiliares son para gente sin partido y 30 para candidatos independientes.


Generalmente las elecciones de juntas auxiliares, son realmente democráticas. Hay pueblos donde los ciudadanos se reúnen en un lugar determinado con anterioridad y a hora también determinada. Los organizadores del proceso acompañados de representantes de las planillas y de enviados de la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección de Gobierno, ponen al frente a los que encabezan las diferentes planillas y piden a los asistentes, que se formen atrás de su candidato. Se inicia el conteo y el que tiene mayoría gana.


Problemas surgen con frecuencia, pero son menos que en las elecciones municipales.


Hay juntas auxiliares realmente grandes, a veces de mayor tamaño y con más población que las cabeceras municipales. Tres ejemplos: Atencingo, junta auxiliar de Chietla; Santa Ana Xalmimilulco, junta auxiliar de Huejotzingo y Santa María Coapan, en Tehuacán.


Partidos y gobiernos municipales, tienen abandonadas a las juntas auxiliares, que solo parecen tener vida en época de elecciones.


SE CASO EX SECRETARIA GENERAL DEL PRI


Laura Alicia Sánchez Corro, ex secretaria general del PRI y ex diputada local por Acatlán, contrajo matrimonio el sábado pasado, en una elegante y austera ceremonia civil, efectuada en un salón de conocido hotel de esta capital, con Octavio Alarcón Peñaloza.


Con la asistencia de poco más de doscientas personas, entre familiares y amigos,  el juez declaró a los contrayentes marido y mujer, en un hermoso jardín contiguo al salón donde se efectuó la fiesta.


Firmaron como testigos los padres de los novios, así como los ex gobernadores Manuel Bartlett Díaz y Guillermo Jiménez Morales.


Estuvieron presentes, la presidenta municipal Blanca Alcalá acompañada de su esposo; también asistió el ex senador de la república Germán Sierra Sánchez, el licenciado José Luis Flores Hernández, ex secretario de Finanzas, ex funcionarios y funcionarios locales, ex diputados y amigos de la pareja.


El ingeniero Rodolfo Sánchez Cruz, padre de la novia, pronunció unas breves y sentidas palabras, expresando los mejores deseos para quienes acababan de unirse en matrimonio ante la sociedad.


Fue una bonita fiesta llena de calor humano, en la que todos los asistentes se sintieron muy a gusto.

 



 
 

 

 
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