Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

09/03/2010

¿Qué está pasando en el PRI?


No es la primera vez que las bases priístas se rebelan ante la real o supuesta imposición de candidatos a las presidencias municipales. Siempre ha habido protestas, pero en esta ocasión esas protestas se han incrementado al máximo.


Ayer, priístas de varios municipios tenían invadidas las oficinas del comité directivo estatal de su partido, las de la Comisión de Procesos Internos y otras más. Lo que los rebeldes querían expresar, es su descontento contra los procedimientos utilizados para la designación de candidatos y es que el PRI, igual que los demás partidos, no ha encontrado los mecanismos adecuados para que la designación de los abanderados por las presidencias municipales en las elecciones locales, se haga en forma más democrática, menos riesgosa para la unidad partidista.


El sistema empleado por los priístas de viejo cuño, era mucho mejor que el actual que pretende ser muy democrático. Lo hemos dicho en otras ocasiones: antes el PRI manejaba una terna para cada municipio y de esa terna sacaba al candidato, pero dejaba a los dos que perdían, contentos porque los ubicaba en alguna posición política o administrativa.


El elegido debía tener el consenso de los sectores priístas y de las fuerzas vivas, es decir, de los comerciantes, profesionistas, clubes de servicio y hasta de los curas del pueblo. De su habilidad para ganarse a la gente, dependía su triunfo.


Los tiempos políticos eran respetados rigurosamente y no había forma de que esos tiempos se rompieran, porque, como decía don Fidel Velásquez, el líder nacional de la CTM, “el que se mueve, no sale en la foto”.


Ahora los que se apuntan para la foto, se empiezan a mover con tanta anticipación, que esa foto sale hecha un desastre. Los movimientos anticipados enojan a los otros contendientes y se inician guerras sucias que terminan desgastando al aspirante que se anticipa y al partido al que pertenece y dañan al pueblo que resiente la falta de trabajo de sus políticos, ocupados como están, en andar haciéndose grilla unos a otros.

 

No puede ser candidato cualquiera

 

Ahora cualquiera puede aspirar a ser candidato a un puesto de elección popular. El razonamiento es: “Si Vicente Fox, que era un ignorante e ilustre desconocido pudo llegar a la presidencia de la república, yo porqué no voy a poder ser presidente municipal o diputado local”.


Y así de entrada, se presentan mil quinientos priístas para inscribirse a un curso que ellos creen que les abrirá las puertas de la gloria. No se ponen a pensar, que las presidencias municipales son en total 217 y que por lo tanto, habrá más de mil rechazados.


Algunos lo pensaron y antes de que se iniciara el proceso la cifra se redujo a mil, todavía demasiados.


Los aspirantes a 26 diputaciones locales, fueron más de 150, también muchos.


Luego creen que tienen todas las de ganar, que el pueblo prácticamente está exigiendo que sean ellos y no otros los agraciados con la designación y si no son, se enojan y amenazan con pasarse a “otro partido” con “su gente”. Los pobres se colocan en un mundo irreal, pero los problemas que originan a su partido, son reales, pues hay escándalos mediáticos que dañan la imagen partidista y dan la impresión de que el PRI está dividido y en realidad ahora sí se divide, es decir, se debilita.

 

Los grupos cerrados en nada ayudan

 

Entre el gruperío partidista que se forma dentro del PRI, hay unos que se sienten cerca “del señor” y asumen un comportamiento de perdonavidas que mucho daña a los intentos de unidad que realizan, tanto el candidato Javier López Zavala, como el dirigente estatal del PRI, Alejandro Armenta Mier.


Se cierran, se vuelven excluyentes y con espíritu caciquil, empiezan a decidir quienes sí y quienes no serán candidatos. Y provocan la rebelión.


“Perdónalos Señor, no saben lo que hacen” porque si lo supieran, no serían tan tontos para actuar de esa manera. Esa actitud es terriblemente dañina para el candidato y su partido.


Ponen al PRI en serio riesgo de perder si no toda la elección, porque el PAN no está nada bien ante la opinión pública, si una buena parte de ella.


Los priístas en estos momentos en que el país está al borde del precipicio por las torpezas e ineptitudes de funcionarios federales que no saben qué hacer por su incapacidad política y por su falta de sensibilidad social, así como su desconocimiento de la historia de México, deberían dar ejemplo de madurez, de sensatez, de sentido patriótico y actuar serenamente, con gran sentido de responsabilidad.


Pues no, se muestran, por lo menos los grupos que se disputan posiciones de poder, inmaduros, torpes, aficionados a la política y eso no ayuda en nada ni a López Zavala, ni al PRI, ni al Estado, ni al país.


¿Qué fue lo que pasó? ¿De dónde salieron tantos oportunistas sin la más mínima sensibilidad política y social, que creen que tienen atrás a multitudes apoyándolos?


Carlos Salinas de Gortari, el presidente tecnócrata, acabó con la clase política nacional, que sin haber estudiado en Harvard, sin tener doctorados para ostentarlos como títulos de nobleza, sabían en dónde estaban y hacia a dónde ir. Que fijaron los tiempos políticos, que los respetaban a rajatabla, que sabían designar candidatos guardando las formas de la civilidad política y que se mantuvieron en el poder total más de 70 años.


La tecnocracia salinista, a la que también perteneció Ernesto Zedillo, tuvo que entregar el poder al PAN, partido de derecha, que solo vino a agravar las cosas por la falta de oficio, de conocimiento de la administración pública y por la soberbia de mucha de su gente que siempre se ha creído poseedora de la verdad absoluta.

 

Ahora tenemos un país en crisis económica, política y social y en todo el aparato del gobierno federal, no se ve a un solo funcionario con capacidad para reencauzar al país por el sendero adecuado. Los priístas son la única esperanza que le queda al pueblo, pero ellos, a veces, también parecen haber perdido el rumbo… Hoy a las 11 horas el sector campesino del Municipio de Puebla, que preside Carlos Gil, destapará a Mario Montero Serrano como candidato de ese sector para la presidencia municipal de la capital del estado. Esto será en el patio de las oficinas de la Liga Agraria.

 



 
 

 

 
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