Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

09/07/2009

Después de la derrota, la división


Los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática (PAN y PRD) ya venían confrontando serias divisiones internas, pero después de la derrota, esas divisiones se agudizarán a nivel nacional y local.


Como se sabe, el dirigente nacional panista, Germán Martínez, ya presentó su renuncia que se hará efectiva en 30 días, pues deberá reunirse el Consejo Nacional de su partido, para discutir el asunto y nombrar dirigente interino.


El martes, se reunieron los gobernadores de los estados que son gobernados por el PAN, así como los dirigentes de las bancadas que Acción Nacional tiene en el Congreso, para “darle calor”, para decirle que hizo un buen trabajo, pero que las circunstancias no favorecieron a su partido. Lo están consolando pues, por la derrota, pero don Germán se va.


En el de la Revolución Democrática , las cosas son distintas: el del sol azteca es un partido con muchos conflictos internos que se agudizaron en esta elección, pero que vienen desde su fundación, hace veinte años.


A raíz de la fuerza que adquirió la izquierda con la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador y al no serle reconocido el triunfo a éste, vino la debacle perredista, después de las grandes movilizaciones realizadas en la ciudad de México y en muchas ciudades de provincia. El candidato quiso controlar totalmente a su partido y buscó que la presidencia nacional quedara en manos de un fiel amigo suyo, el licenciado Alejandro Encinas. Pero “Los Chuchos”, Jesús Ortega y Jesús Solórzano, que comandan el movimiento de Izquierda Unida, mejor estructurados y mejor organizados, ganaron la elección interna y el dirigente nacional es Jesús Ortega.


Las elecciones intermedias que acaban de celebrarse el domingo, provocaron una escisión desde el principio, por un lado quedó el PRD con sus candidatos y por el otro la alianza PT-Convergencia. Ambos grupos lucharon separadamente por el triunfo y ambos quedaron debilitados. La izquierda de ahora, no es ni la sombra de lo que fue hace apenas tres años.


El líder del movimiento “Salvemos México”, López Obrador, también quedó desgastado y debilitado.


La caída del PRD, provocó que los lopezobradoristas vieran la oportunidad de asaltar la dirigencia perredista y en diversas formas han estado presionando al grupo de “Los Chuchos”, para que renuncien a seguir dirigiendo el partido.


Aquí en Puebla, son varias las tribus que exigen la renuncia del dirigente local Miguel Angel de la Rosa Esparza. Ninguno de los dos, el nacional y el local, ha aceptado renunciar y exigen que salgan del PRD, quienes lo traicionaron siendo candidatos o trabajando para otros partidos.


Como ve, el partido de la derecha parece que aprende mejor las lecciones de política que le da la ciudadanía que con su voto castigó su ineficiencia en el gobierno, sus divisiones y pleitos internos (San Luis Potosí, Querétaro y Puebla)  pero la izquierda no aprende nada.


Como se ven las cosas, los pleitos de la izquierda continuarán hasta el infinito, hasta que cansen al pueblo del Distrito Federal y pierdan esa importantísima plaza, que constituye su principal y ya casi único bastión.

 

AHORA SI, EMPIEZA LA LUCHA POR EL 2010

 

Muy poco o casi nada, nos hemos referido en este espacio a las elecciones del 2010, eso ha sido a propósito, por varias razones: el adelanto de los tiempos políticos, es sumamente dañino para todos: para los partidos, para los aspirantes a un puesto de elección popular, para los gobiernos constitucionales en funciones, y lógicamente para las entidades que gobiernan y sus habitantes.


A raíz de que Vicente Fox, siendo gobernador de Guanajuato y antes de cumplir la mitad de su periodo constitucional, empezó su precampaña para la Presidencia de la República y le dio resultado, los políticos de todos los partidos y de todas las regiones del país, se alocaron. Pensaron que ese era el camino para llegar a la cúspide. Entre más pronto mejor. Para ellos la capacidad, la experiencia, el oficio político y la sensibilidad social, que son los elementos más importantes que conforman una personalidad política, pasaron a segundo término. Lo básico, lo primordial, lo único que realmente valía, era la popularidad.


Y en vez de desempeñar bien su trabajo, con seriedad, con responsabilidad y con eficiencia, como debería ser, se dedicaban a hacer campaña o pre campaña y dejaban la administración pública en otras manos. El mismo Fox dijo que eso hizo siendo ya Presidente de la República. Y todavía hay quienes se sorprenden de que, habiendo llegado con tanto apoyo popular al máximo puesto de responsabilidad nacional, haya sido tan pésimo presidente.


El desastre nacional en el que estamos metidos (crisis política, económica y social) en gran parte se debe al desbarajuste que se inició con los tecnócratas priístas y se agudizó con los gobiernos panistas. Los tecnócratas tenían la idea de “modernizar” al país, haciéndonos como gringos. Nunca se han percatado, de que los mexicanos ni somos gringos ni queremos serlo. Ellos soñaron con un Estado Asociado, como Puerto Rico y les falló rotundamente. Pero lograron algo, hacernos dependientes de los Estados Unidos, a tal grado, que ahora tendremos que esperar hasta que los gringos se recuperen, para que podamos pensar en nuestra recuperación, máxime que al gobierno panista actual, no se le ocurre otra cosa que esperar.


Pero el tema es el del adelanto de las campañas. Seguiremos mañana.

 

HOY, LA ASOCIACION DE ABOGADOS DE PUEBLA, A.C., llevará a cabo su tradicional comida por el Día del Abogado. Esta tendrá lugar en el Centro de Convenciones y asistirá a ella, como invitado de honor, el gobernador Mario Marín Torres. Los abogados pertenecientes a la Asociación , que preside el licenciado Rodrigo Lazcano Fernández, entregarán un reconocimiento al licenciado Ignacio Morales Lechuga, ex Procurador General de la República , nacido en Veracruz, de padres poblanos, que actualmente es presidente de la Fundación Gonzalo Río Arronte, que ha otorgado importantes apoyos, a petición del gobernador y de su esposa, doña Margarita García de Marín, para instituciones tan importantes como el Hospital del Niño Poblano, el Hospital de la Mujer , el Hospital Universitario y otras.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas