Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

10/06/2010

Empieza el derrumbe


La enclenque alianza PAN-PRD y chiquillada, empezó a derrumbarse. Sesenta y nueve miembros de la coalición Compromiso por Puebla, que tenían cargos en sus respectivos municipios para impulsar a los candidatos de los partidos que la conforman, han renunciado y han pedido su inclusión al Partido Revolucionario Institucional.


Afirman que malos tratos, exigencias desorbitadas del candidato a la gubernatura y de dirigentes partidistas, incomprensión total de la realidad poblana, los obligan a salir de sus respectivos partidos, PAN y PRD principalmente, aunque hay algunos de Convergencia y Panal, para buscar una mejor opción.


Ante el dirigente estatal del PRI, Alejandro Armenta Mier, solicitaron su inclusión a ese partido y fueron nombrados en su mayor parte, coordinadores de vinculación política.


Hay once, que son o fueron candidatos a puestos de elección popular en los partidos que militaban y esos tienen mejores cargos dentro de los comités de campaña de sus respectivas comunidades.


Los que abandonan la coalición Compromiso por Puebla y se comprometen con el PRI y con su candidato a la gubernatura Javier López Zavala, proceden de los siguientes municipios: Tehuacán, Altepexi, Chilac, Ajalpan, Tepeaca, Tecamachalco, Tetela de Ocampo, Zautla, Ixtacamaxtitlán, Aquixtla, Chignahuapan, Tetela de Ocampo, Zacapoaxtla, Zacatlán, Huauchinango, Tlacuilotepec, San Pedro Chapulco, San Diego Chalma, Santa Cruz Acapa, San Pablo Tepetzingo, Cañada Morelos, Vicente Guerrero, Zapotitlán Salinas, Caltepec, Zinacatepec, Coxcatlán, Coyomeapan, San José Miahuatlán y Tlacotepec de Díaz.


Entre ellos figuran: Ulises Rivera Huerta, candidato a diputado local registrado; Gilberto Gutiérrez Márquez, candidato registrado a presidente municipal de Ixtacamaxtitlán; Rubén Cabrera Gutiérrez, encargado de la casa de gestión de Rafael Moreno Valle Rosas, en Tetela de Ocampo; Miguel Martínez Vázquez, candidato de Nueva Alianza por Zacatlán; también está José Roberto Hochsstrasser García, quien ha sido candidato a diputado local y federal por el PAN en Tepeaca y muchos más.

 

Decepcionados y humillados

 

La mayor parte de ellos, expresaron que durante su participación en Compromiso por Puebla, se sintieron decepcionados y humillados.


“Empezando por el candidato a gobernador y siguiendo con los dirigentes partidistas, creemos que no entienden, a pesar de sus años de funcionarios públicos priístas, al estado de Puebla y a sus habitantes. Además, tal vez porque ellos estudiaron en escuelas privadas caras, incluso en los Estados Unidos, donde dicen que estudió el señor Moreno Valle Rosas, se sienten y nos lo demuestran, superiores a nosotros. Los vemos sonrientes cuando están en la tribuna en algún mitin, pero cuando algo no sale como ellos quieren que salga, había de ver como se ponen, como gritan y hasta insultan. Imagíneselos en el poder, si sin tenerlo actúan como hacendados de los tiempos de don Porfirio, teniéndolo van a querer ser como don Porfirio y pues de eso ya pasaron cien años ¿verdad?”.


Otro de los que abandonaron la coalición, dijo que en una revista de la ciudad de México “que da noticias de esas de sociales, salió hace poco un reportaje sobre el señor Moreno Valle. Dice que cuando era joven se la pasaba entre Nueva York, donde vivía y estudiaba y algunos dicen que hasta ahí nació, Bélgica e Italia y que a veces venía a Puebla, concretamente a Atlixco para pasar algunas vacaciones. Pues así como nos va a entender y como va a entender los problemas que confrontamos”.


Esta misma persona dice que hay mucha gente que de plano está inconforme y que puede haber más deserciones de la coalición, incluso de algunos candidatos que ni reciben apoyos, y por el contrario, quieren que ellos apoyen la campaña del candidato a gobernador. “Yo no veo como quieren que la gente les responda si a quienes estábamos comprometidos nos trataban tan mal”.

 

Tiene razón el rector de la UAP

 

Hace casi 50 años, la sociedad poblana conservadora y clerical, se estremeció con un movimiento estudiantil que en doce años cambió por completo el concepto que los sectores más privilegiados de la población, tenían de lo que debería ser la educación superior en Puebla.

 

Cinco mil universitarios de entonces, se rebelaron contra el dominio que la llamada iniciativa privada capitaneada en ese entonces por el señor Abelardo Sánchez Gutiérrez y el clero católico más conservador que dirigía el arzobispo Octaviano Márquez y Toriz, ejercían sobre la Universidad Autónoma de Puebla, a través del Consejo de Honor, del Consejo Universitario integrado en su mayor parte por profesionales de ultraderecha y de su “brazo armado”, un grupo de fortachones llegados de los colegios privados sobre todo de tipo confesional, que sembraban el miedo y el terror entre quienes se atrevían a disentir.

 

El movimiento de Reforma Universitaria, que se inició en 1961 y que era de tipo liberal, logró romper con esa situación para convertir a la máxima casa de estudios de la entidad, en una institución moderna, con libertad de pensamiento, con calidad académica y con una amplia gama de posibilidades para el estudio de carreras que el país y el estado requerían.

 

Cuando el rector Enrique Agüera Ibáñez, critica el silencio de uno de los candidatos al gobierno del estado respecto a la universidad pública, afirma que quien se atreve a ignorar, a desconocer, a no mirar, y lo peor, a no pensar en la universidad pública, comete un grave error.

 

Simplemente, diríamos nosotros, que responde a su formación escolar y profesional, realizada en colegios privados de Estados Unidos, el país capitalista más importante del orbe, donde el sistema de educación superior es totalmente diferente al nuestro.

 

En Estados Unidos, no se concibe que los pobres, a menos que tengan una inteligencia privilegiada, puedan acceder a la universidad. Los dueños de una inteligencia brillante, podrán ser becados, es decir, podrán estudiar mediante un apoyo que les dará el gobierno o empresas económicamente fuertes, becas que deberán pagar, una vez terminada la carrera, con trabajo o a plazos, como una casa, una vez que hayan ingresado al mercado de trabajo.

 

México es un país con gran cantidad de pobres. Tan solo en lo que va del gobierno panista de Felipe Calderón, esos pobres que no saben si van a poder comer al día siguiente, han aumentado, según datos oficiales, en 6 millones de personas.

 

Lógicamente  entre ellos no saldrán jóvenes brillantes que puedan ser becados, pues para ser brillante se requiere de una alimentación adecuada, de vivir sin preocupaciones de tipo económico, de tener tiempo suficiente para el estudio y para realizar el trabajo intelectual que requiere un universitario.

 

Los hijos de los campesinos, de los obreros, de las clases medias populares, no tienen ninguna posibilidad de estudiar en un país como el vecino del norte, pero aquí sí.

 

Por eso es preocupante, como dijo el rector, que un aspirante a gobernar Puebla, no haya tenido ni siquiera una referencia sobre la Universidad pública, cuando ya está por terminar su campaña.

 

En esta entidad, como en todas las entidades de México, las universidades públicas deben ser la máxima preocupación de sus autoridades, porque es en ellas donde se forman los profesionales del mañana, los gobernantes del futuro, aunque ahora abunden en puestos públicos, los egresados de universidades privadas y hasta extranjeras.

 



 
 

 

 
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