Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

10/09/2009

Golpe a la clase media


Si las propuestas fiscales del Presidente Felipe Calderón, prosperan, es decir, si el Congreso las aprueba, las clases medias urbanas serán las más golpeadas, esas clases que en un buen porcentaje apoyan al Partido Acción Nacional y que están formadas por profesionistas, comerciantes de medianos para arriba, empresarios pequeños y medianos, etc., pero también afectarán a las clases medias populares, que generalmente votan por el PRI o por el PRD (maestros, estudiantes universitarios, pequeños comerciantes, artesanos, trabajadores independientes, burócratas, etc.)


La crisis ha afectado más, precisamente a estas clases, que son las que tendrán que apechugar, de acuerdo a la política presidencial, para poder superarla.


Todo parece indicar que al gobierno de la derecha panista, no se le ocurre otra cosa, que aumentar los impuestos y crear nuevos, para allegarse los fondos que necesita para reponer la baja de sus ingresos.


Y lo peor del caso, es que los derechistas emplean los métodos de la Iglesia Católica para acallar cualquier descontento: El que no apoye las medidas del Presidente Calderón, será excomulgado como mexicano o declarado mal mexicano. Ya el dirigente nacional del PAN, César Nava y el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, ex priísta por cierto, lo dijeron. “Si el PRI no apoya las medidas adoptadas por el Presidente Calderón, será el responsable de lo que venga”.


Cabría hacer una pregunta: ¿Y quién es responsable del desastre nacional que ya está aquí? ¿También el PRI, o quien ha gobernado los últimos nueve años al país?

 

¿Por qué fracasan los panistas?

 

En los gobiernos presidenciales priístas, el tercer año en el ejercicio del poder de un Presidente de la República , era el de su mayor fortaleza. Era cuando lograba sus mayores triunfos, realizaba sus más importantes obras y al llegar al cuarto año de su mandato, empezaba a prepararse para la entrega pacífica del poder.


En el primer gobierno panista, el del ilustre Vicente Fox y Quesada y la señora Marta (nunca hay que olvidar que gobernaron en pareja) don Vicente abrió la carrera para sucederlo en el poder, en el segundo año de su gobierno y provocó una hecatombe que tuvo como colofón el movimiento, nunca antes visto, de Andrés Manuel López Obrador, que hizo que el actual gobierno panista iniciara su mandato sin un real apoyo popular.


Los tiempos políticos no fueron una ocurrencia de los viejos políticos revolucionarios, sino reglas establecidas deliberadamente para que un gobierno legalmente instalado, trabajara el mayor tiempo posible sin problemas, sin agitaciones, sin los contratiempos que siempre surgen cuando se avecina una renovación en el mando.


Fox, que como ocurre con muchas gentes de la derecha, se sentía iluminado por el Señor, rompió con esas reglas y así le fue y así nos fue a todos los mexicanos.

 

El problema de Calderón

 

Don Felipe de Calderón e Hinojosa llegó a la presidencia, cuestionado y muy débil, aunque esa debilidad trataba de compensarla con un talante  altanero, pues a él le gustan los retos.


El problema es que su equipo resultó muy mediocre. Está compuesto por buenos muchachos formados en escuelas privadas de tipo confesional y en universidades privadas también y por lo tanto, personas alejadas de la realidad nacional.


Los dirigentes de su partido más que líderes, parecen jóvenes escapados de algún seminario católico, pero no de un seminario cualquiera, si no de alguna orden de postín, como jesuitas o Legionarios de Cristo, cuya forma de pensar, no embona con la del resto de los mexicanos.


Por eso cuando llegó la crisis se les hizo fácil decir que estábamos blindados, que era una simple gripita y como a don Felipe le gustan los retos, pues el escenario estaba hecho para que se luciera.


Pero no fue así: Ya reconocieron que la situación es sumamente grave y que hay que tomar medidas dolorosas pero necesarias.


Decidió el Presidente, hacer cambios en su gabinete, pero ninguno de los recién nombrados parece ser el adecuado. Por lo pronto es casi seguro que el Senado rechace al licenciado Chávez Chávez, que ha dejado mucho qué decir en anteriores puestos que ha ocupado. Es de la ultraderecha y pertenece al despacho de don Diego Fernández de Cevallos. También propone la supresión de tres secretarías de Estado, entre ellas la de Turismo y la de la Reforma Agraria. Habrá discusiones sobre esto.

 

Pero lo que sí va a causar fuertes enfrentamientos con la oposición mayoritaria en el Congreso, son los nuevos impuestos que afectan principalmente a las clases medias.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas