Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Gobierno Municipal exitoso


Hoy rinde su último informe el presidente municipal de Puebla, doctor Enrique Dóger Guerrero.


Para poder apreciar el trabajo realizado por el actual ayuntamiento que está a punto de terminar el periodo para el que fue electo, hay necesidad de recordar las condiciones en las que recibió al municipio, después de tres años de un gobierno panista encabezado por el señor arquitecto don Luis Eduardo del Sagrado Corazón de Jesús Paredes y Moctezuma.


Después de un gobierno panista de seis años en Los Pinos (el de Vicente Fox) y de muchos gobiernos municipales y algunos estatales, cuyo origen fue el mismo partido (Acción Nacional) se piensa y con razón, que los panistas no saben gobernar. El caso del señor Paredes Moctezuma, no solo comprueba esa creencia, sino que pone en evidencia también, la falta de autocrítica de los panistas y la parcialidad de los grupos empresariales, que siempre han querido ostentarse como representantes de toda la ciudadanía, como el fiel de la balanza, el que decide lo bueno y lo malo de un gobierno.


UN GOBIERNO MUNICIPAL FANTASIOSO


Don Luis Eduardo, el segundo presidente municipal de la capital del Estado de origen panista, hizo un gobierno fantasioso, como lo fue el del ex presidente Vicente Fox, a nivel nacional.


Se gastó una millonada en proyectos irrealizables, pensando en el 500 aniversario de la fundación de la ciudad, que será en el año 2031, es decir, se fugó de la realidad a través del tunel del tiempo, para instalarse 28 años después.


Por lógica, un gobierno así, no podía hacer nada cuerdo, nada que beneficiara a la sociedad en este momento, que resolviera los problemas actuales, por la sencilla razón de que el señor pesidente municipal andaba en otra dimensión.


Intentó construir un estacionamiento vehicular subterráneo, en pleno zócalo. Inició escabaciones para ello y encontró ahí restos de alguna vieja construcción y propuso que se creara un «museo de sitio». Ni el estacionamiento y el tal museo eran realizables y tuvo que dar marcha atrás.


Construyó un paso subterráneo en la colonia La Paz, con un costo exhorbitante y en un tiempo desesperantemente largo. Hizo quebrar como a cincuenta negocios que quedaron atrapados entre las obras y finalmente se hizo lo que llamó «distribuidor vial de La Paz», que es poco usado por los automovilistas, que se ha deteriorado por las aguas sulfurosas ahí encontradas y del que nadie habla bien. Además, sustituyó la «Fuente de los Frailes», de cantera (nadie sabe dónde quedó) por una réplica de fibra de vidrio.


La tercer gran obra del ayuntamiento panista de Paredes, fue el monumento al Angel Custodio, en el boulevard Héroes del Cinco de Mayo. Una escultura metálica de corte modernista, que ni al ex presidente Fox le pareció un ángel y que la ciudadanía llamara jocosamente «Las trompas de Falopio», por cierta semejanza con ese órgano femenino o «el monumento al PRD» por estar pintado de amarillo y «no tener ni piés ni cabeza».


Unos pequeños arreglos a los portales y el cierre de la circulación en el zócalo los domingos, es lo único más o menos acertado de ese ayuntamiento.


NI PANISTAS NI EMPRESARIOS LO CRITICARON


Los ahora grandes críticos del ayuntamiento priísta que sale, panistas y empresarios, nunca hicieron la menor referencia al ayuntamiento paredista que ante la opinión pública constituyó un auténtico desastre.


Mientras ese señor gastaba alegremente millones de pesos en proyectos irrealizables y absurdos, las calles de Puebla parecían haber sido objeto de un terrible bombardeo.


Los problemas de la ciudad se agravaban, el alumbrado se deterioraba por todas partes, las colonias proletarias y las juntas auxiliares habían sido abandonadas a su suerte. Todo el municipio era objeto de abandono por parte de sus autoridades.


Los dirigentes de los grupos empresariales tradicionales, siempre tan alertas cuando de criticar a los gobiernos priístas se trata, no decían una sola palabra, no expresaban la más mínima crítica. Con su silencio avalaban al mal gobierno de Predes Moctezuma o eran cómplices.


CUAL HA SIDO LA DIFERENCIA CON EL ACTUAL


El ayuntamiento priísta que preside Enrique Dóger Guerrero y que está por entregar el poder municipal a Blanca Alcalá, también priísta, recibió al municipio en «estado de coma» y lo primero que hizo fue iniciar un trabajo de bacheo, para dejar las calles más o menos presentables, pues aunque no era tiempo de lluvias, el aspecto que ofrecían era desastroso. Al mismo tiempo se repusieron las luminarias del alumbrado público inservibles, lo que mejoró el aspecto de la ciudad y desde luego la seguridad pública.


En los tres años del actual gobierno municipal que termina, se han construido puentes, pasos a desnivel, en los puntos más neuráligicos del tránsito vehicular citadino, obras que no solo han embellecido a la ciudad, sino que han logrado evitar los constantes embotellamientos que antes se registraban en algunas zonas.


Todas las juntas auxiliares fueron atendidas en sus necesidades prioritarias y en las no tan prioritarias; ha habido atención a los edificios escolares, que en su inmensa mayoría fueron dignificados; Puebla es una de las grandes ciudades del país, en la que hay mayor seguridad. El zócalo, los portales que lo rodean, fueron restaurados y embellecidos. Esa es una obra que hoy se entrega terminada y que ha gustado a propios y extraños, pues son miles de turistas nacionales y extranjeros los que a diario recorren el centro histórico.


Pero no solo ha habido obra material, el ayuntamiento de Enrique Dóger se preocupó también por los problemas de los jóvenes que llegan a la edad productiva. Se organizaron varias ferias del empleo para facilitar la comunicación entre los que requieren de trabajadores o empleados y los que quieren o necesitan trabajar.


A través del DIF municipal, se atendió a mujeres maltratadas, a niños abandonados, a pordioseros. Se les brindaron servicios médicos, atención psicológica, en fin, se hizo una intensa labor social.


Fue abordado el problema del comercio ambulante, procurando dar alternativas a los comerciantes, para que pudieran seguir laborando pero sin causar problemas a la ciudad ni perjuicios al comercio legalmente establecido.


La diferencia entre el gobierno municipal panista de Paredes y el priísta que lo sustituyó, de Enrique Dóger, es abismal. El mejor juez será la propia ciudadanía y no los voceros panistas o empresariales.




 
 

 

 
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