Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Los nuevos diputados, en curso intensivo


Los 26 nuevos diputados priístas están recibiendo un curso intensivo para no regarla cuando inicien sus actividades como legisladores en el Congreso local. Resulta que 25 de ellos, no tienen ni una remota idea de lo que debe ser un diputado, pues solo Rocío García Olmedo, la diputada por Atlixco, tiene experiencia en la materia, ya que fue diputada local hace algunos años.


Hay quienes tienen experiencia política como Pablo Fernández de Lara, que se desempeñó como secretario particular del presidente municipal Rafael Cañedo Benítez, ya fallecido y fue regidor en el ayuntamiento que está por terminar su periodo, además de que ha ocupado algunos cargos dentro de su partido, el PRI; el diputado por Tepeaca, fue director general del DIF y desempeñó otros cargos dentro de la administración; Luis Alberto Arriaga, conoce la actividad política por su desempeño, durante muchos años, como periodista del canal 3 de televisión y así por el estilo.


Pero la mayor parte, cree que el diputado va a crear fuentes de empleo, porque en sus campañas casi todos ofrecían eso; también ofrecían pavimentar calles, llevar agua potable y construir drenaje en los pueblos que carecen de él, etc. Si bien es cierto que los diputados en Puebla tienen la doble función de ser legisladores y gestores de obras, éstas se realizarán en base a proyectos y presupuestos de gobierno de las autoridades de cada municipio. El trabajo de los diputados será estar pendientes de que se cumpla con esos proyectos y gestionar algunas obras no contempladas, pero ellos ni manejan presupuesto, ni tienen facultades para construir escuelas, caminos, pavimentar calles, etc.


DESERCIONES ENTRE LOS QUE SE VAN


La legislatura que de hecho terminará su periodo en esta semana, ha sido conflictiva, aunque fue bien llevada por el presidente de la Gran Comisión, Pericles Olivares.


El primer “pastor” de la legislatura, Rafael Moreno Valle Rosas, se salió del PRI para pasarse al PAN, partido que lo postuló como candidato a senador de la república, cargo que ahora ostenta.


Junto con él, se salieron tres diputados más, entre ellos la ex dirigente de la sección 51 del SNTE, para pasarse al PANAL. Héctor Alonso Granados, que desde jóven militó en las filas del PRI y que siendo diputado local con licencia participó en la contienda electoral federal del año pasado y perdió, regresó al Congreso para al poco tiempo salierse del PRI y pasarse a Convergencia. En ese partido no logró lo que quería, porque se lo impidió el dirigente estatal y diputado local también, José Juan Torres Espinosa (el glorioso “Niño Naranja”) y entonces abandonó las filas de Convergencia para convertirse en “diputado independiente”.


El doctor Miguel Cázares, diputado del PRD por Izúcar de Matamoros, decidió dejar de representar a ese partido, pedir licencia y lanzarse como candidato del PAN a la presidencia municipal de la cabecera de su distrito. Al perder la elección, regresó por unas semanas al Congreso convertido ya en diputado panista.


Como ve, la legislatura que termina su periodo, estuvo marcada por la falta de convicciones políticas de muchos de sus integrantes.


Hubo problemas internos entre ellos, muchos de los cuales fueron provocados por las diputadas.


El PAN como el PRI, tuvo algunos buenos elementos, como el licenciado Raymundo García García y otros que solo buscaron el protagonismo para salir en la foto.


En las legislaturas federales y locales, como en un salón de clases, hay buenos, regulares y malos. En la legislatura que se va, predominaron los malos si se toma en cuenta, que ni siquiera demostraron tener firmes convicciones políticas. Pero también hubo buenos y regulares, como en todo.


QUEJAS CONTRA ALCALDE PERREDISTA


Un dirigente de uno de los muchos grupos que integran al PRD en Puebla, el profesor Mario Vélez, dio a conocer ayer la denuncia que miembros de su partido del municipio de Caxhuacan, con población mayortariamente indígena, contra el ayuntamiento perredista que preside Rubén Mora Nava, a quien acusaron, de dilapidar el presupuesto que manejó en sus tres años de gobierno y que alcanzó la cifra de 29 millones, en obras de relumbrón y no en resolver los graves problemas de la población.


Pudo comprobar, personalmente, la veracidad de la denuncia de sus compañeros de partido al visitar esa población serrana y percatarse de que una obra (salón de usos múltiples) que tendrá un costo de 8.5 millones de pesos, está inconclusa pese a que su inauguración está programada para el 21 de diciembre.


Esa obra, que según expertos no debería tener un costo, ya completamente terminada, arriba de los tres millones, no es necesaria en un municipio donde muchos de sus habitantes carecen de agua potable, donde sus escuelas están hechas una ruina, donde casi nadie tiene drenaje y donde funciona mal un centro de salud.


Pero además, para la inauguración, se dijo que se ha hecho ya un pedido de cien cartones de cerveza y se ha contratado a dos conjuntos musicales, uno para que toque en el segundo piso, donde estará “la gente de razón” y otro en la planta baja donde estará “la indiada”. Las cervezas son para los de arriba. Abajo se les dará aguardiente. Se dice que a don Rubén Mora Nava, el presidente municipal perredista, lo asesoraron el todavía diputado Rodolfo Huerta Espinosa y la diputada electa Irma Ramos. Tan tan.




 
 

 

 
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