Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


La atención al campo, es prioritaria

 

En los tiempos de crisis por los que atraviesa el país, es fundamental, básica, la atención al campo. Son cientos de miles, millones de compatriotas nuestros, los que dependen del trabajo de la tierra.


Durante un buen tiempo, varios años quizás, no habrá posibilidades de crear las fuentes de trabajo necesarias para absorber a la población joven de nuestro país, en el terreno de la industria. Debemos buscar en otras áreas la creación de fuentes de empleo que necesitamos con urgencia.


La agricultura, la ganadería y los servicios a través del turismo, podrían ser la solución inmediata para afrontar lo que viene.


El gobernador Mario Marín Torres, así lo ha entendido, pues casi a diario recorre los pueblos del estado para impulsar un tipo de agricultura moderna a través de invernaderos, que requieren poco espacio y pueden resultar muy productivos en todo sentido, en el de la producción en sí, de verduras y hortalizas y en la demanda de mano de obra.


Durante su campaña por la gubernatura, le escuchamos decir en uno de sus recorridos, que impulsaría la ganadería de traspatio y en eso se ha avanzado poco, menos de lo necesario.


La ganadería de traspatio constituyó, durante los años cuarenta y cincuenta, un fuerte apoyo para las familias mexicanas, que no solo producían huevo, carne y leche en pequeña escala, para su consumo diario, sino que lograban vender los excedentes para completar su gasto.


Esa costumbre de los pequeños pueblos, de las ciudades chicas y medianas, de producir alimentos en los patios y espacios libres, se fue perdiendo en los años sesenta y actualmente vemos que hasta los campesinos, cuando van a los tianguis, llevan a sus casas, conos de huevo que compran (no producen) en el mercado o en el super.


Era una costumbre económicamente sana, que fue borrada por la llegada de la producción pecuaria industrial, de la que se decían maravillas. Ahora esa producción ha quedado en unas cuantas manos y la inmensa mayoría de las familias que eran productoras, se han vuelto consumidoras.


Tehuacán y Tecamachalco pueden seguir produciendo millones de aves, millones de huevo diariamente, pero hay crisis por la falta de alimentos, por la carestía, por la falta de empleos. ¿Porqué no volver a la producción doméstica, a la producción de alimentos orgánicos? No solo es posible, sino necesario.


Decía el licenciado Carlos M. Ibarra en sus magníficas clases de economía política, que no había nada tan trágico para un pueblo, que ser dependiente alimentario y ponía como ejemplo a la entonces Unión Soviética: “Es el pueblo peor vestido, pero el mejor comido y el futuro será de los pueblos mejor alimentados”. No vivió lo suficiente para ver el derrumbe del socialismo soviético, debido entre otras cosas, a la falta de alimentos para el pueblo. Polonia, un país muchísimo más pequeño, en cambio, tenía alimentos de sobra cuando la URSS entró en crisis, porque los campesinos polacos producían en forma intensiva en pequeños invernaderos y en pequeñas granjas. Hay que agregar a los invernaderos, pequeños gallineros, pequeñas porquerizas, pequeños establos. No solo superaríamos en poco tiempo la actual situación, sino que podría frenarse la emigración hacia los Estados Unidos, que pese a todo, no para.


AYER FUE EL DIA DEL CAMPESINO


El campesinado poblano y mexicano, requiere ya de una atención especial para que pueda salir del atraso económico en el que siempre ha estado, pero sacarlo de esa situación, no se logrará por arte de magia, sino mediante educación, organización y disciplina, para que pueda superar los complejos derivados de 300 años de coloniaje español y los que han seguido, de explotación mestiza. Hacerlos buenos productores de alimentos y luego seguir con la industrialización de sus productos, sería la solución.


Antier se celebró el “día del campesino” en Puebla, que se hizo coincidir con el natalicio del general revolucionario Emiliano Zapata. Hubo un acto para celebrar ambos acontecimientos, en la ciudad de Izúcar de Matamoros, organizado por la CNC.


Ayer el gobernador Mario Marín, presidió un acto en Piaxtla, para celebrar el día del migrante. Los dos extremos: por un lado el campesino productor de alimentos y por otro, el campesino que al no tener forma de sostener dignamente a su familia, emigra hacia los Estados Unidos, en busca de un trabajo que aquí no encuentra.


El jefe del ejecutivo, habló de los esfuerzos del gobierno por mejorar las condiciones del campo poblano, pues está plenamente consciente de que ya no son los tiempos felices en los que la mano de obra mexicana tenía gran demanda en el vecino país, sino que son tiempos de escasez de trabajo allá y de persecución a quienes van de acá, que empieza desde cerrarles el paso en la frontera mediante un ignominioso muro.


Son nuevos tiempos y es necesario afrontar los nuevos problemas, con decisión, imaginación y esfuerzo conjunto.


FALLECIO OSCAR ALARCON LOZADA


Uno de los buenos reporteros de policía que ha tenido Puebla, Oscar Alarcón Lozada, que durante muchos años cubrió la fuente policiaca en el periodico La Opinión Diario de la Mañana, falleció en esta capital a los 84 años de edad.


Estaba retirado del periodismo desde hace 15 años aproximadamente, pues sufrió una embolia que lo dejó semi paralítico y con dificultades para hablar.


Oscarito, como se le conocía por su baja estatura y su complexión delgada, junto con José Luis González Gallo, de El Sol de Puebla, también ya fallecido, fueron en su tiempo no solo magníficos reporteros policíacos, sino verdaderos investigadores, que muchas veces, con sus informaciones, dieron pistas a la policía, para el esclarecimiento de un delito.


Fueron testigos durante años, del diario acontecer policíaco de Puebla y platicar con ellos sobre lo que vivieron, lo que vieron, era muy interesante. Parte de la historia de la ciudad y del estado.


Desde este espacio enviamos nuestro sincero pésame a sus familiares a quienes deseamos pronta resignación.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas