Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

13/08/2009

“Mi pasión es la Universidad ”: Agüera


Hasta ahora, yo no he tenido otra ambición, que servir a la Universidad Autónoma de Puebla, que es y ha sido mi pasión”, dice el rector de la UAP , Enrique Agüera Ibañez, en plática informal con periodistas.


“Lo he venido diciendo desde el principio. Yo jamás he pedido que se maneje mi nombre para cuestiones de tipo político electoral y siempre que me han hecho preguntas al respecto, he contestado en la misma forma”.


“El trabajo de rector, es absorbente y más cuando se tiene plena consciencia de la importancia que significa para el estado y para el país, trabajar en la formación de los jóvenes. El trabajo que hemos desarrollado, ha dado magníficos resultados.


“Recibimos a la Universidad con el 32 por ciento de excelencia académica y acaban de reconocernos el cien por ciento, junto con las otras tres universidades públicas consideradas como mega universidades: la de Guadalajara, la de Nuevo León y la de Veracruz. Eso para nosotros es altamente satisfactorio. El reto ahora es sostenernos en el lugar que hemos alcanzado”.


Agüera, a quien hemos tratado poco, nos pareció un hombre sincero cuando hablaba de su amor por la UAP , institución a la que pertenece desde que llegó de su natal Veracruz, a la edad de 16 años, para ingresar a la preparatoria Calderón.


Vivió como estudiante, los días aciagos en que en la institución que ahora dirige, todo era violencia, demagogia y caos.


Reconoce que desde hace quince años aproximadamente, las cosas empezaron a cambiar y ha llegado el momento de cosechar los frutos: La UAP es una de las universidades públicas del país, más prestigiadas, con un nivel académico de los más elevados, con instalaciones modernas y bien equipadas, con un auténtico interés de estudiantes, maestros e investigadores, de superación permanente.


El Centro Cultural Universitario, recién inaugurado, ha sido escenario de actos importantes no solo locales, sino nacionales. Aquí, dijo, se eligió al presidente de la ANUIES , se han realizado reuniones de economistas, de empresarios, de agrupaciones de diverso tipo, incluso de iglesias. Es decir, la UAP tiene el reconocimiento de toda la sociedad, cuando hace poco menos de dos décadas, había rechazo hacia ella.

 

Aspira a la reelección


Cuando se le preguntó si pretendía reelegirse, afirmó que sí le gustaría continuar un trabajo que le gusta, que le satisface, que le llena de orgullo. “Pero claro, expresó, esa no es decisión de mía, sino del Consejo Universitario”.


“Pronto saldrá la convocatoria y ya veremos en octubre qué pasa”.


Pero lo más seguro es que se reelija, pues en la comunidad universitaria hay pleno reconocimiento para su trabajo.


Es cierto y él lo reconoce, que hay quienes difieren de ese sentimiento generalizado, por diversos motivos, pero son los menos.


Afirmó que él o quien lo sustituya, tendrá una tarea difícil, que es la de mantener lo que se ha logrado, pues hemos llegado al cien por ciento de excelencia, se ha alcanzado prestigio nacional, ahora lo difícil, es mantenernos ahí, no bajar y eso requiere de un gran esfuerzo.


Señaló que en la UAP la prioridad es el estudiantado. Trabajamos para formar hombres y mujeres capaces, profesionistas eficientes, pero con gran sentido humanista. Pretendemos ser una institución plural, científica y con sentido social.


A la pregunta de si la crisis afectaría a la institución, dijo que la Universidad , siempre ha estado en crisis. “No hay un proyecto de educación superior en el país y por lo mismo, todos los logros que hemos alcanzado, han costado mucho esfuerzo, mucho sacrificio. Sobre todo ahora, expresó, pues en los últimos ocho años se ha pretendido el fortalecimiento de la educación superior privada aunque a base de gestiones constantes, de diálogo permanente, hemos logrado avances en las universidades públicas.


Desde hace cinco años, no ha habido en la UAP , manifestaciones de estudiantes rechazados. El rector manifestó que eso se debe a que haciendo verdaderos sacrificios se ha podido satisfacer la demanda de inscripción.


Fue claro al afirmar, que un país que no invierte en la educación superior y en el desarrollo científico, está condenado al atraso.
Puso como ejemplo de lo que se puede lograr invirtiendo en la educación superior y en la ciencia, a Brasil, país que es uno de los más avanzados en energía alternativa o renovable y en otros renglones. Lo mismo pasa con la India , señaló.


México destina un bajo porcentaje de su Producto Interno Bruto a la educación. Los países avanzados como los europeos, Estados Unidos, Japón, Canadá y otros, dedican hasta más del cinco por ciento a ese rubro.


Fue una reunión cordial, amena, informal, pero muy ilustrativa de lo que está pasando en la máxima casa de estudios, considerada, junto con las universidades de Guadalajara, Nuevo León y Veracruz, las universidades públicas de provincia, más importantes del país.

 



 
 

 

 
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