Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

14/05/2010

¿Podrán revivir a la CNOP?


Todos sabemos que el Partido Revolucionario Institucional tuvo como base de su organización a los sectores campesino, obrero y popular y que fueron ellos los que le dieron la fortaleza de que gozó durante varias décadas, principalmente desde el gobierno de Lázaro Cárdenas.


La tecnocracia encabezada por Carlos Salinas de Gortari, decidió que esa organización era obsoleta y antidemocrática y que había que cambiarla. Durante el gobierno salinista, se inició el golpeteo a los sectores del PRI. El “señor presidente” había decidido que el partido de la Revolución se convirtiera en un partido de ciudadanos y no de sectores. Y es que a los ciudadanos podía controlarlos a través de un mando unitario y a los sectores no.


Su labor tuvo un éxito relativo con el sector obrero cuya desorganización propició. El debilitamiento de las grandes centrales se empezó a dar debido a la avanzada edad de los dirigentes como Fidel Velázquez, Blas Chumacero, Antonio J. Hernández, la muerte de Manuel Rivera, etc., todos ellos personajes recios y decididos, que si bien es cierto que eran institucionales y disciplinados al “señor presidente”, en privado le hacían reclamaciones y se le ponían al brinco. Los roces entre Salinas y Fidel Velázquez, fueron frecuentes.


El desgaste natural de las eternas dirigencias obreras, y los golpes que empezaron a recibir desde el poder, debilitaron al sector obrero del PRI.

 

El sector campesino representado por la CNC

 

Pese a su número que rebasaba con mucho a los obreros y a las clases medias del sector popular, los campesinos agrupados en la CNC (Confederación Nacional Campesina) tenían un peso político inferior.


Esto se debía a la baja escolaridad de los cenecistas que en su mayoría no habían terminado siquiera la primaria y a la generalizada pobreza que padecían especialmente en el centro y sur del país.


Ese sector fue el menos golpeado por el salinismo para llevar adelante su proyecto del partido “solidaridad”.


Tal vez pensaba seguirlos utilizando como carne de mitin y nada más.


Al sector campesino del PRI lo debilitó la pobreza, que obligó a decenas de miles a emigrar hacia los Estados Unidos, en busca del trabajo remunerador para solventar las necesidades de sus familias, que aquí no encontraban.


El golpe al campo mexicano, fue el haberlo abandonado a su suerte, sin apoyos técnicos, sin insumos. Como bien dijo un secretario de agricultura en los tiempos de José López Portillo, “los campesinos están organizados para votar y no para producir”.


Las consecuencias de esa política, fueron terriblemente trágicas.


Si hasta los tiempos del presidente Díaz Ordaz, se exportaba maíz y frijol, ahora todo se importa. De acuerdo con la política neoliberal, sale más caro producir que comprar a otros países cuya productividad es de 9 y hasta 11 toneladas por hectárea, mientras nosotros producimos de 250 kilos a 3 toneladas en el mejor de los casos. Sí, pero no producir nos convierte en dependientes alimentarios, que es lo peor que nos puede pasar….y es lo que ya somos.

 

El sector popular agrupado en la CNOP

 

La política destructiva del sistema priísta utilizada por Salinas de Gortari, para llevar adelante su proyecto personal de control total del país sí le pegó fuerte al sector popular, a las clases medias agrupadas en la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) en la que militaban profesionistas universitarios, maestros, burócratas, pequeños comerciantes, artesanos, habitantes de colonias de clase media y popular y pequeños y medianos empresarios.


Era el sector más dinámico y alegre del PRI en las ciudades medias y grandes, era del que salían los cuadros más capacitados para desempeñar cargos importantes en los gobiernos municipales, estatales y el federal. La mayor parte de los diputados y senadores priístas, procedían de ese sector.

 

Salinas logró debilitar tanto a la CNOP , que muchos que fueron miembros de ese sector, ya no están seguros de su existencia.

 

Y nadie ha podido levantarlo.

 

Lo que se espera en el corto plazo

 

Ante la posibilidad real de que el PRI recupere el gobierno federal en el 2012, por el estrepitoso fracaso de los dos gobiernos panistas, sus dirigentes empiezan un proceso de reorganización que partirá de la recomposición, tal vez bajo nuevas reglas, de sus tres sectores tradicionales.


El sector obrero, tiene en sus filas a jóvenes preparados, capaces, con visión política y social, que están sustituyendo a los viejos líderes (ayer le hablábamos de Leobardo Soto, el dirigente cetemista poblano) y que están asumiendo con seriedad la responsabilidad que tienen de recuperar su fuerza.


El sector campesino ha dado muestras de ya no querer seguir siendo el sector más sumiso y conformista. Se ha rebelado ante decisiones del gobierno federal, que en nada les benefician y sí les agravan sus problemas. Sus líderes, mejor preparados y entrenados en la lucha social y política, están convirtiendo a las CNC en una agrupación de lucha por el mejoramiento real de la vida en el campo.


La CNOP es tal vez, el sector más difícil de recomponer porque está conformada por grupos con intereses diversos, con una gran diversidad de aspiraciones y los nuevos líderes no han dado al clavo con el punto que pudiera, como ocurrió hace dos décadas,  unificarlos a todos.

 

Ese será el reto que tendrá Emilio Gamboa Patrón. Ese es el reto que tiene Alberto Amador, en Puebla.

 

¿Podrán? Hay que esperar poco, para verlo.

 

Hoy estará en Puebla Manuel Camacho Solís, el impulsor de la unión del PAN y el PRD para sacar al PRI del poder en los estados, llevando como candidatos a otros expriístas como él. Mañana estará aquí el carismático César Nava, dirigente nacional del PAN. Ha habido un desfile de personajes del panismo para apoyar a sus candidatos, pero son personajes nacionales que nada tienen que hacer en Puebla. Los panistas poblanos relevantes, que sí deberían participar, no lo hacen y eso se ve mal…….Manuel Mastache, nos informan, sigue siendo el candidato a la presidencia municipal de Izúcar de Matamoros. No hay cambios. Es más, se anunció la presencia de Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del D.F. y de Alejandro Encinas, diputado federal y ex dirigente nacional del PRD, el 22 de mayo, para apoyar a los candidatos perredistas de ese lugar.

 



 
 

 

 
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