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Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Las semejanzas de 1847 y las del 2007


<< El país se encontraba despedazado. El enfrentamiento entre liberales federalistas y conservadores centralistas, la sublevación de Yucatán, intentos separatistas en Sonora y Tamaulipas; asonadas militares en diferentes regiones, debilitaban la maltrecha cohesión militar; una economía empobrecida tras la guerra de Texas, la Guerra de los Pasteles, la pérdida de más del 55 por ciento de su territorio, un agudo pesimismo, pues en 30 años de vida independiente, Méxicono contó con paz, desarrollo económico, concordia social ni estabilidad política», dijo ayer en el homenaje a los Niños Héroes, el orador oficial del acto, licenciado Alberto Jiménez Arroyo, subsecretario de Control y Supervisión de la Sedecap.


Lo curioso es que ese negro panorama que nos pinta del México de hace 160 años, se repite en este siglo XXI.


Acabamos de ser testigos del enfrentamiento entre uno de los poderes fácticos más podorosos en la historia del país, el de los medios de comunicación electrónicos, con el Poder Legislativo; millones de mexicanos siguen inconformes con el resultado oficial de las elecciones del 2006; uno de los candidatos se asume como el presidente legitimo y recorre el país seguido por multitudes en pueblos y ciudades; un agudo desempleo que provoca pobreza y propicia la delincuencia organizada y desorganizada, parece no tener solución; miles de campesinos huyen de la miseria de sus pueblos, buscando un mejor porvenir en los Estados Unidos, precisamente en las tierras que hace 160 años perdimos; jóvenes estudiantes para quienes no hay futuro a pesar de su preparación académica o técnica.


Somos ahora un país de 105 millones de habitantes, de los cuales menos de 100 mil, son dueños del 70 por ciento de la riqueza nacional y los 104 millones 900 mil restantes, nos distribuimos de muy mala manera, el 30 por ciento que queda.
Tenemos una agricultura desplomada, que tendrá que enfrentarse a una competencia desleal con Estados Unidos y Canadá a partir del año próximo, seremos un país alimentariamente dependiente y por si fuera poco, nuestra agricultura y nuestra ganadería, ha sufrido los embates del mal tiempo con pérdidas millonarias. Pero aún hay más: la educación anda por los suelos en aprovechamiento; la seguridad social sufre grave déficit económico; las inversiones en la industria, son mínimas. Los cuatro grandes pilares de la economía: el petróleo, las remesas de los trabajadores que están en los Estados Unidos, el turismo y las exportaciones, están practicamente desplomadas. De acuerdo a organismos internacionales, nuestro desarrollo económico y social en este año de gracia del 2007, será el más bajo de América Latina. Estaremos abajo de Haití, el país más pobre del continente americano.


ASI NOS AGARRARON LOS GRINGOS EN EL 47
«El mejor homenaje a los Niños Héroes, es aprender de la historia. La sociedad exige trabajar por la unidad nacional, por un gran acuerdo, consensado con todos los actores políticos y sectores de la sociedad, disponiendo de reglas claras que tengan como premisa la pluralidad, donde la igualdad sea base en la educación, salud y el trabajo. Porque la desigualdad aniquila la dignidad del hombre, la pobreza extrema de tantos mexicanos pone en riesgo la viabilidad de la nación. El problema ecológico exige un desarrollo sustentable donde tengamos conciencia que este mundo no es nuesto, lo tenemos prestado por las generaciones que vienen», dijo Jiménez Arroyo.


Los tecnócratas priístas Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo y el primer gobierno panista de Vicente Fox Quesada, frenaron el avance de la política social de la Revolución Mexicana, mediante la cual se lograron avances importantes en el ramo educativo, en el de la seguridad social, en la industria, la agricultura, el turismo....Hubo durante los 71 años que Vicente Fox llamaba perdidos, una movilidad social que fue frenada por el sistema neoliberal implantado por la tecnocracia criolla al servicio de los Estados Unidos.


Ya no necesitaron invadirnos para quitarnos lo que nos queda de territorio. Prepararon gente para que sin guerra de por medio, les entregara la riqueza nacional: los bancos son extranjeros, los ferrocarriles también, los puertos y aereopuertos, los más grandes capitales industriales, son también externos, las grandes tiendas, las de autoservicio, son gringas y han venido a partirles la mamá, a todos nuestros comerciantes establecidos desde hace años en las grandes ciudades y en ciudades de tipo medio.


Y se espantan allá, en la capital del imperio, de que cientos de miles de nuestros campesinos, de nuestros obreros, de nuestros jóvenes estudiantes, lleguen a buscar el empleo que aquí no encuentran y levantan bardas protectoras de sus fronteras y crean un cuerpo policíaco bien armado y bien entrenado para impedir el paso de los jóvenes mexicanos. Y hacen redadas para regresar a los que ya están allá y no se tientan el corazón, para correr de su territorio a una mujer que tuvo a su hijo en esas tierras que fueron nuestras, separándola de su vástago. ¿Estamos mejor o peor que hace 160 años?.


 

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