Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


“La izquierda dividida, siempre será vencida”

 

La crónica debilidad de la izquierda mexicana, siempre ha sido originada por su permanente división. En Puebla tuvo en sus manos, durante más de diez años, el gobierno de la Universidad Autónoma de Puebla y no fue capaz de construir un sistema de educación superior de excelencia, que produjera no solo buenos profesionistas, sino que estos estuvieran comprometidos con las clases sociales más necesitadas para impulsarlas hacia una vida mejor.


El paso del Partido Comunista Mexicano por la UAP, fue borrado en unos cuantos años por administraciones liberales que hicieron un mejor papel y que continúan al frente de la institución.


El Partido Comunista, que tuvo en sus filas a miles de estudiantes universitarios y a cientos de maestros de la UAP, convertido después en PMS, PSUM y más tarde en PRD, pasó a ser un partido de pequeños grupos peleados entre sí, cuya mayor gloria hasta ahora, ha sido el haber llevado a cuatro diputados de representación proporcional al Congreso local, cuando lanzó como candidato a la presidencia municipal de la capital, a un candidato de derecha.


Bien, ese partido que en dos ocasiones (1988 y 2006) con líderes carismáticos como Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, a punto estuvo de llegar a la Presidencia de la República, vive ahora un momento dramático: su dirigencia nacional no es reconocida por todos y su dirigencia local tampoco.


Acaban de reunirse María Elena Cruz Gutiérrez, dirigente oficial del PRD poblano y la dirigencia de Izquierda Democrática, encabezada por el histórico líder Jorge Méndez Spínola, para acordar la toma de las oficinas del PRD poblano el lunes próximo. Ellos no reconocen a Miguel Angel de la Rosa Velázquez como su dirigente estatal y por lo tanto, no dejarán que asuma la dirección del partido.


REUNION DE CONSEJO NACIONAL


En la ciudad de México, se reunirá el Consejo Nacional del PRD el sábado y domingo próximos o por lo menos hay la intención de hacerlo, aunque se opone la corriente de Izquierda Unida, por considerar que no habría equidad en la toma de decisiones, ya que dicho consejo tiene una mayoría de Nueva Izquierda.


La reunión del máximo órgano de gobierno del PRD, es para discutir la propuesta que sobre la reforma energética, será presentada por ese partido; también se elegirá a los nuevos miembros de la Comisión de Garantías y Vigilancia y a los comisionados del Órgano Electoral Interno. Ahí se acordará si se lanza una nueva convocatoria para realizar elecciones internas o no se hace y el dirigente provisional, Guadalupe Acosta Naranjo, rendirá su informe.


Los de Izquierda Unida, que apoyan a Alejandro Encinas y que es la corriente de Andrés Manuel López Obrador, se oponen a que se realice la reunión, exigiendo antes la renuncia de Acosta Naranjo.


Como se ven las cosas, no hay posibilidades de que los perredistas lleguen a un acuerdo, por lo que seguirán divididos a nivel nacional y a nivel local.


Muchos ciudadanos medianamente informados, no saben exactamente cual es el problema que divide a los perredistas. Desde luego que como en todos los partidos, hay conflicto de intereses personales y de grupo, eso ocurre hasta en las mejores familias políticas como las forman los beatos panistas, pero aquí hay algo más.


La corriente Nueva Izquierda, que encabeza Jesús Ortega, pretende que el PRD sea un partido de izquierda sí, pero que luche por el poder, por la vía electoral, que haya diálogo con los contrincantes y que se llegue a acuerdos con ellos. Una izquierda moderna, dicen sus partidarios, o vendida, dicen sus opositores.


La Izquierda Unida, le apuesta a la movilización popular, a la toma de las tribunas parlamentarias, a imponer sus decisiones. Dice no al diálogo con sus adversarios. Son dos formas de ver la política nacional.


Los partidarios de Andrés Manuel López Obrador y los de Alejandro Encinas, no confían ni en priístas y menos en panistas. Dicen que no pueden confiar en quienes les robaron dos elecciones, la del 88 y la del 2006 y que además sus adversarios sirven a los intereses de los Estados Unidos, de España, de la burguesía mexicana, pero no a los del pueblo de México.


En el mundo, dice un comentarista de Excelsior, hay gobiernos que responden a los dos tipos de izquierda que pelean por el control del PRD en México: gobiernos de izquierda llamada democrática, como el de Chile y de la izquierda rebelde, como el de Bolivia.


Bueno pues esa división que no tiene para cuando resolverse, es la que mantiene al partido que representa o pretende representar a la izquierda mexicana, achicado y debilón. Aquí en Puebla, fuera de esa vez que lanzó como su candidato a la presidencia municipal de la capital a un derechista, nunca ha pasado de tener a dos diputados de representación proporcional, a un diputado federal, de primera minoría y a algunos ayuntamientos de pequeños municipios. Si no supera sus problemas internos, así seguirá, hasta la consumación de los siglos.

 

NOS INFORMAN QUE el presidente de la república Felipe Calderón Hinojosa, realizará la gira completa, como la tenía programada. Ayer estuvo en varios municipios de la sierra norte de Huauchinango, acompañado del gobernador Mario Marín y hoy continuará por la sierra oriental de Teziutlán…….POR CIERTO QUE ocupadísimo en labores de su cargo, se pasó su cumpleaños número 54 el secretario de Gobernación del Estado, Mario Montero Serrano. No tuvo tiempo de despegarse de su oficina, pues era la víspera del arribo del jefe de la nación a la sierra norte y debería estar pendiente de todo. De todos modos, le enviamos un abrazo……MIENTRAS CONTINUE AVANZANDO la pobreza, mientras siga existiendo el desempleo, mientras el campo continúe abandonado y el gobierno federal no cambie la política económica del país, que ha hecho crecer la pobreza, que ha propiciado una mayor concentración de la riqueza en pocas manos, seguirá creciendo la delincuencia. No es un problema que se vaya a resolver con medidas policíacas, con cambio de jefes de seguridad, con damas y caballeros vestidos de blanco desfilando por las calles, sino con políticas sociales que resuelvan los problemas que le dan origen

 



 
 

 

 
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