Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

16/06/2010

La Torre y el Alfil, entra en operación


Los panistas han puesto en marcha su proyecto de propaganda negra denominado “La torre y el alfil”, destinado a desprestigiar al gobierno de Mario Marín Torres, al candidato del PRI, Javier López Zavala y a la gente más destacada del equipo de campaña priísta, como Jorge Charbel Estefan Chidiac, así como al candidato priísta a la presidencia municipal de Puebla, Mario Montero Serrano.


Acusaciones sin pruebas, diatribas, rumores y chismes, es lo que prevalece en esas acusaciones. Nos dicen que en una conferencia de prensa que el dirigente de Convergencia, el “partido de izquierda” aliado al PAN, acusó a Estefan Chidiac de muchas cosas sin presentar una sola prueba, un solo documento de sus dichos, solo mostraba unos papeles que decía que era la denuncia que su partido habría entregado a la Procuraduría. Nada serio pues.


La propaganda negra se inició en la antigüedad y sus inventores o los que la utilizaron primero fueron los fenicios, según nos dicen los politólogos, contra los griegos.


Ya en la era moderna, el mejor propagandista político fue el doctor Goebels, el ministro de propaganda de Hitler, quien utilizó esos sistemas pero a lo bestia, ocasionando con su actividad la persecución de los judíos y de quienes se oponían al nazismo, como eran los comunistas.


Los gringos algo le aprendieron al diabólico doctor, pues en los años cincuenta provocaron una persecución contra todos los sospechosos, según ellos, de comunistas.


En México este tipo de propaganda negra nunca se había aplicado hasta que los panistas se asesoraron de unos españoles que les enseñaron a utilizar esos sistemas. Por lo visto a los panistas les gustó eso y lo siguen empleando sobre todo cuando se ven acorralados. Y ahora lo están.

 

Doña Dolores Padierna en Puebla

 

La que fuera diputada federal y titular de una delegación en el Distrito Federal, doña Dolores Padierna, estuvo en Puebla y visitó varios municipios para “apoyar” a los candidatos de su partido, supuestamente el PRD.


Dijo emocionada que con Rafael Moreno Valle Rosas, la izquierda se fortalece. Nomás hágame favor.


Se ve que no está bien enterada y que nadie le informó de una entrevista que el candidato de Compromiso con Puebla, dio a un diario local, en la que afirmó que él no es hombre de ideologías, sino eminentemente pragmático. Entonces ¿de dónde sacaría la señora Padierna que don Rafael fortalece a una corriente ideológica que está muy lejos, pero muy lejos, de las simpatías del candidato panista, que antes fue priísta y cuya formación escolar es eminentemente yanqui, es decir, capitalista, pues estudió en los Estados Unidos desde la secundaria hasta la profesional y fue allá donde obtuvo su primer empleo y nada menos que en una fuerte institución bancaria.


Lo que pasa es que panistas y perredistas no suficientemente ideologizados, se hacen bolas para tratar de convencer a los ciudadanos que la alianza PAN-PRD era necesaria para México.


Es necesario, según ellos, que el partido de la derecha y el partido de la izquierda, se unan para vencer al partido que ahora se asume como del centro.


La derecha y la izquierda en México han sido adversarios siempre, pero ahora perecen tener una sola coincidencia: evitar que el PRI se siga fortaleciendo y que recupere el poder federal en el 2012.


Su única ambición es permanecer en el poder el mayor tiempo posible y no admitir que los gobiernos priístas han sido superiores, con todo y sus grandes defectos, a los gobiernos surgidos del PAN y del PRD.

 

“De los malos, el menos peor”


Pero sus explicaciones, carentes de lógica, no convencen a nadie. La gente del pueblo, como nos dijo un taxista, sabe que todos los partidos son malos, sin estructura, sin organización, llenos de oportunistas, pero como hay que escoger a alguno, pues se inclina “por el menos peor”.


La nación mexicana ha tenido dos gobiernos panistas, el de Vicente Fox y Marta Sahagún (gobernaron en pareja) y el de Felipe Calderón y esas dos experiencias han sido traumáticas para el pueblo de México: Ambos han sido causantes de la debacle del país al grado de que ahora parece que no hay salida.


No vamos a hablar de candidatos sino de las marcas que los proponen: la marca PAN, está desprestigiada como nunca se había visto nada parecido en política: la criminalidad ha aumentado a grados estratosféricos, el incremento a la gasolina, al gas y a la electricidad ha sido constante, la inflación continúa y eso afecta a las clases económicamente más débiles, se han deteriorado los servicios de salud, los de educación; se han desplomado los pilares de nuestra economía como el turismo, el petróleo, la inversión extranjera directa, las exportaciones.


El número de pobres ha aumentado en 6 millones de personas en solo tres años, según datos oficiales; los jóvenes parecen no tener futuro.


Y todo eso se debe a la falta de oficio político de la clase gobernante actual, a su falta de sensibilidad social, a su falta de visión de presente y de futuro, a su desconocimiento de la historia nacional y a que el partido gobernante, el PAN, carece de bases populares que le den sustento. No tiene a los campesinos a quienes ni caso les hace, no tiene a los obreros a los que persigue, no tiene a las clases medias populares a las que está dejando solo en populares, en fin, como dicen todos los politólogos, el PAN como marca, es un fracaso al frente del gobierno.

 

Eso la gente lo sabe, la gente lo percibe y como contrario a lo que piensan algunos políticos, la gente no es tonta, por eso no será nada extraño que el PAN pierda todo lo que está en juego en estas elecciones del 2010. Cuando el PAN derrotó al PRI en el 2000, se dijo que había sido por el hartazgo de setenta años de gobiernos priístas. Bueno pues  ahora también hay hartazgo por los diez años de gobiernos panistas que tienen al país al borde del precipicio.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas