Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

16/12/2009

La reelección ¿es conveniente?


Todos se preguntan si en la situación tan dramática que vive el país, en todos los órdenes, es conveniente tratar asuntos como el de la reelección de diputados, senadores y presidentes municipales. Como que nadie encuentra qué tiene que ver el desempleo, el crecimiento acelerado de la pobreza (al gobierno panista de Calderón le ha crecido este problema en 6 millones de mexicanos, según datos oficiales) con la reelección de presidentes municipales o de diputados federales, por ejemplo. Pero tampoco encuentran relación entre el aumento tan terrible que ha tenido la delincuencia, organizada y desorganizada y el lanzamiento, por parte del gobierno federal, de la cédula de identidad personal, teniendo casi todos,  la credencial del IFE, que ha resultado bastante efectiva como identificación


Tal parece, nos dice un amigo, que lo que pretende el Presidente de la República , es pasar a la historia por algo positivo, pues hasta ahora en su haber, todo ha sido negativo. Y sinceramente, ¿no estaría mejor que el Presidente y su gabinete se ocuparan más en idear una política económica que permita por lo menos paliar la crisis, ante el fracaso del neoliberalismo impuesto por Estados Unidos a los gobiernos tecnocráticos y en el que se empecinan en seguir los gobiernos panistas?


Dice el senador Humberto Aguilar Coronado (PAN) que la reelección no dará en automático que haya transparencia y rendición de cuentas. Entonces que ganaría el pueblo de México con el cambio.


Al dirigente estatal del PRI, Alejandro Armenta Mier, le parece, la propuesta de Calderón, interesante, pero dice que habrá que discutirla, analizarla y ver los pros y los contras.


“No debemos agachar la vista, pero tampoco bajar la guardia”, señaló.


Lo que dijo el Presidente, en el sentido de que la reelección es común en países democráticos avanzados, podría ser, si México fuera uno de esos países democráticos y avanzados. Pero ni somos democráticos, por mas que los pobres panistas se esfuercen en decir que sí (desde que ellos llegaron al poder, desde luego) ni mucho menos somos avanzados en nada. La CEPAL , nos está diciendo que somos el país latinoamericano que peor enfrentó la crisis y el de menor crecimiento de la región. Y la OCED , otro organismo internacional, no se cansa de estarnos diciendo a cada rato, que de las más de sesenta naciones que forman parte de ese club de países ricos, en el que nos metió Salinas, nosotros los mexicanos, ocupamos los últimos lugares en casi todo.

 

Un gobierno de ocurrencias

 

Lo que nos está indicando claramente el jefe del Ejecutivo Federal, con sus ocurrencias, es que no tiene un programa, que no tiene un plan para enfrentar realmente los problemas de la nación que se agravan día con día.


Cuando recibe críticas razonadas sobre su enfrentamiento con el narcotráfico, él llama ingenuos a los críticos; cuando recibe opiniones de personajes relevantes en el mundo de los negocios, que hablaban de la difícil situación económica que viviría el país, el señor Presidente los llamó alarmistas.


Ahora México se encuentra inmerso en metido en una espiral de violencia, que nadie sabe cuándo podrá terminar y está pasando por la crisis económica más dramática de los últimos 70 años.


Los problemas derivados del desempleo, de la pobreza extrema, de la inseguridad, de la corrupción, de la quiebra de nuestro sistema de salud; de la desnutrición, de la baja calidad educativa, etc., ¿se van a resolver con la reelección de diputados, senadores y presidentes municipales? O ¿con la cédula de identidad personal? Esa es la cuestión.

 

La penuria de la oposición

 

No es de ahora, sino de muchos años atrás, cuando los partidos empezaron a perder identidad ideológica, que vemos la absoluta carencia de hombres y mujeres con la capacidad necesaria para aspirar a puestos públicos con éxito, que padecen los partidos de oposición al PRI.


El PAN, pero también el PRD, recurren a la llamada “piratería política”. Esperan que el PRI realice la selección de sus candidatos y ellos van tras los que no obtuvieron la candidatura deseada, para invitarlos a ser sus abanderados.


Ha habido priístas o expriístas, que han triunfado en las filas de la oposición, pues en muchos casos el PRI falla en la designación de sus candidatos, sobre todo en lo referente a presidencias municipales, pero por lo general, los priístas que son captados por los partidos opositores, terminan ahí su carrera.


Algunos, como un presidente de Tlacotepec de Juárez, se regresan al partido tricolor a la mitad de su periodo y otros, como un presidente de Chinantla, el mismo día de su toma de posesión informan a los ciudadanos, que ganaron por el PAN, pero siguen siendo priístas.

 

Lo anterior no es sino muestra de la pobreza de cuadros bien preparados y bien entrenados, que padecen los partidos políticos. Con todos sus enormes defectos, el PRI sigue siendo el que cuenta con mejores elementos, con mejor estructura y mejor organización. Pero como a los demás partidos, le está fallando la ideologización de sus cuadros. Los partidos, todos, deben invertir en eso, en educación política, histórica e ideológica de sus miembros, de lo contrario, continuará su deterioro.

 



 
 

 

 
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