Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

18/06/2010

La percepción general, es que ganó Zavala


La opinión más generalizada de quienes vieron el debate entre los tres aspirantes a gobernar el estado de Puebla en el próximo sexenio, es que ganó el candidato del PRI-Verde, Javier López Zavala y perdió el panista-perredista Rafael Moreno Valle Rosas. Aunque participó también el candidato del PT, Armando Etcheverry, los candidatos más fuertes son los dos primeros.


Hay críticas, algunas fuertes, por las acusaciones y denuestos que los dos principales candidatos se lanzaron.


Este tipo de hacer política no se conocía en nuestro país. Fue introducido precisamente por el neopanismo o sea, el PAN que surgió de la fusión de ese partido con los grupos empresariales derechistas, en los tiempos del presidente José López Portillo.


Desde entonces los políticos empezaron a descalificarse unos a otros con acusaciones ciertas o falsas y mediante rumores y chismes que se divulgaban  profusamente en ciudades y pueblos.


Asesores españoles y sudamericanos fueron los que llevaron a Acción Nacional por el camino del mal, seguramente a sugerencia de directivos de los grupos empresariales, sus aliados. Ahora son los empresarios los primeros que reclaman al PRI su mal comportamiento.


Cuando los panistas empezaron el golpeteo personal contra los priístas, estos por lo general se quedaban callados, no sabían que contestar. El único que les hacía frente era el ex gobernador Manuel Bartlett Díaz, que reclamaba a sus compañeros de partido el que no se defendieran de los constantes ataques de los blanquiazules.


Con el tiempo este tipo de golpeteo entre los políticos, se ha venido agravando y hay que reconocerlo, ha venido degradando ante la opinión pública a la política y a los políticos, sobre todo porque se “sacan sus trapitos al sol” como reza un dicho popular y quedan muy mal parados ante los electores.


Como dijo alguna vez ese gran político que fue don Alfonso Martínez Domínguez, entonces dirigente nacional del PRI: “La política la hacen hombres, no ángeles; con todas las virtudes, pero también con todos los defectos de los hombres”.


No hay que espantarse pues, ni rasgarse las vestiduras, sino aceptar una realidad, que corresponde a todos, gobernantes y gobernados, cambiar para bien. La corrupción, que es de lo que más se acusa a los políticos, debe terminar, por lo menos en la forma tan desbocada en que actualmente se practica.


La corrupción, dicen los que saben, es consubstancial al hombre. Ha existido desde tiempo inmemorial, pero debe procurarse a toda costa, bajarla a límites tolerables primero y luego todo lo más que se pueda. Desaparecerla es imposible, existe hasta en los países más respetables, pero en niveles mínimos.


Hemos escuchado en la televisión, conversaciones grabadas al gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, ofreciendo apoyos a los candidatos de su partido. Eso está mal, pues es ilegal, como es ilegal grabar conversaciones telefónicas sin orden judicial, como hizo el PAN; como está mal también por ser ilegal, que el gobierno federal panista, mediante su agencia de noticias NOTIMEX, se involucre en la guerra sucia del PAN contra el PRI, divulgando documentos falsos para hacer creer a la opinión pública poblana, que el candidato priísta no es mexicano sino guatemalteco.


Cuando los panistas eran solo de oposición, podían presumir de decentes, honestos y hasta de católicos a ultranza. Ya en el poder, han demostrado todo lo contrario y es que “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Ellos, los políticos panistas, como dijo Martínez Domínguez, son hombres de carne y hueso, no ángeles; con todas las virtudes y todos los defectos de los hombres. Luego entonces “el poder” los puede atarantar o volverlos locos y han bastado diez años, diez cortos años, para comprobarlo.


Sobre el catolicismo a ultranza de los panistas, nomás hay que ver lo que ha pasado con tres de sus grandes figuras: Vicente Fox Quesada, sacó de Los Pinos una pintura con el retrato de don Benito Juárez, que separó a la iglesia del estado y luego, al poco tiempo, don Vicente, se atuvo a una ley juarista, para casarse, siendo divorciado él, con una señora divorciada, doña Marta Sahagún. Don Diego Fernández de Cevallos, secuestrado desde hace más de un mes, se casó solo por la iglesia, con su primera esposa, porque para él las leyes civiles juaristas no tenían ningún valor. Pues a sus 65 años se volvió a casar con una veitincincoañera por la ley civil juarista; finalmente, don Santiago Creel, actualmente senador de la república, que también formaba un matrimonio católico ejemplar, reconoció a una hija que tuvo fuera de su matrimonio y finalmente se divorció y se volvió a casar.

 

El poder es el poder y puede hacer a un hombre grande, que trascienda a su época o corromperlo, atarantarlo o volverlo loco.

 

NOTAS BREVES: La cámara de diputados federal, aprobó una propuesta, para que los chiles en nogada, un platillo eminentemente poblano, tuviera esa denominación de origen y para que sea considerado el “platillo oficial del Bicentenario”…..Por otra parte, se informa que el diputado teziuteco, Jorge Juraidini, economista él, fue designado secretario de finanzas del comité nacional de la CNOP , por el dirigente nacional del sector popular del PRI, Emilio Gamboa Patrón. El nombramiento se hizo no solo por la confianza que el dirigente nacional cenopista le dispensa, sino por la capacidad demostrada en el Congreso…..Muy buen trabajo han venido realizando en el comité de campaña de Javier López Zavala, personajes como Germán Sierra Sánchez, Antonio Hernández y Genis, Omar Alvarez Arronte, Estefan Charbel Chidiac, Enrique Doger Guerrero e Ismael Ríos. Hay otros más que han conformado un equipo importante por su capacidad y eficiencia, de los que hablaremos más adelante……Se queja el candidato de la coalición Compromiso por Puebla (PAN-PRD) a la presidencia municipal de Izúcar de Matamoros, Manuel Mastache, de la falta de apoyo económico y de la antipatía que parece profesarle el candidato al gobierno del estado de esa misma coalición, Rafael Moreno Valle, así como algunos de sus seguidores en Izúcar. Casos como éste, hay otros en el estado, según nos comentan.

 



 
 

 

 
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