Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

23/06/2010

Ganar elecciones en tribunales y no en urnas pretende el PAN


Ante su inminente derrota, el Partido Acción Nacional y sus aliados, pretenden judicialilizar el proceso electoral, creando un ambiente de violencia verbal y acusando anticipadamente al gobierno estatal y a los candidatos del PRI, de maniobras fraudulentas.


Lo anterior fue afirmado ayer por Alejandro Armenta Mier, quien señaló que la guerra sucia que se realiza en la mayor parte de los estados que renovarán a su poder ejecutivo, tiene el fin de crear problemas antes y el día de la elección, para que crear un ambiente de desorden.


El PRI poblano, no caerá en la trampa: “nuestra actuación es y ha sido y seguirá siendo de estricto apego a la ley. Su coalición de partidos no solo no ha funcionado, sino que ya se está desintegrando y ante eso a ellos no les queda sino el golpeteo mediante el esparcimiento de chismes y de calumnias y el acuartelamiento de miles de porros (porque no son maestros) que tienen la misión de crear problemas violentos el día de la elección”.


Acusó a José Antonio Solá, un gachupín nacionalizado mexicano a los cinco días de que en medio de una enorme protesta popular en la ciudad de México, Felipe  Calderón Hinojosa, se convirtió en “caudillo de México por la gracia de Dios”, de ser el responsable de esta llamada “guerra sucia”.


Se trata de un señor, dijo, que fue asesor en su país de origen, España, del Partido Popular, en los tiempos del ultraderechista José María Aznar. En México, sirvió al PAN durante la campaña de Calderón y fue el autor de la frase: Andrés Manuel López Obrador, un peligro para México.


La nacionalidad mexicana la obtuvo al llegar Calderón a la presidencia, para que pudiera seguir prestando sus servicios al PAN, sin que se le achacara el que es extranjero.


Denunció Armenta, la participación de dependencias federales en la campaña panista y la del mismo presidente Calderón, que como dijo el senador priísta Manlio Fabio Beltrones, se ha desentendido de los graves problemas nacionales, para convertirse en el jefe de campaña del PAN.


Felipe Calderón no quiere pasar a la historia, como el presidente panista que regresó al PRI a Los Pinos y por eso está haciendo lo imposible por hacer ganar a su partido en algunos de los estados que este año tienen elecciones, porque los estudios demoscópicos indican que tiene perdidas todas las gubernaturas.


En vez de atender problemas como el de la inseguridad y la violencia que priva en la mayor parte del país, el del elevado índice de desempleo, el de la emigración hacia los Estados Unidos por falta de atención al campo, el del desplome del turismo y de otros pilares de la economía nacional, se dedica a coordinar las campañas panistas.


Para eso, señaló Armenta Mier, los panistas aprovechan los servicios del “terrorista electoral” Solá, a quien no le interesa en lo más mínimo el porvenir de México y los mexicanos, sino enfrentarlos políticamente para deteriorar más la situación del país y para que sus amigos sigan realizando desde el poder, la sistemática destrucción de México.

 

La filtración de conversaciones telefónicas

 

Como parte de la guerra sucia del PAN en Puebla, está la filtración de conversaciones telefónicas truqueadas o reales, pero que tienen siete u ocho años de haber sido grabadas.


A eso sigue, esparcir el rumor de que esas grabaciones fueron ordenadas por el entonces gobernador Melquíades Morales Flores, y entregadas para su difusión por el propio ex gobernador a través de un familiar suyo. Nada más absurdo. El objetivo de ese chisme, porque no deja de ser un chisme vulgar, es dividir a los grupos priístas, sembrar dudas y crear desconfianza.


Morales Flores, ha sido priísta de toda la vida y en el supuesto caso de que familiares suyos estuvieran del lado del candidato de Compromiso por Puebla, él, Melquíades, senador de la república, ex diputado local y federal, ex dirigente estatal de su partido, y ex muchas cosas más, sería incapaz de traicionar a su partido.


Podrá estar en desacuerdo con algunos dirigentes locales o nacionales, pero desde su juventud ha sido institucional porque sabe que la institucionalidad en el PRI, es básica para el mantenimiento de la unidad partidista sin la que cualquier partido o agrupación política, tiende a desintegrarse.

 

La coalición Compromiso por Puebla, en Izúcar

 

Todo parece indicar que la coalición Compromiso por Puebla en Izúcar de Matamoros, está a punto de desintegrarse.


El sábado pasado, durante el mitin de cierre de campaña del candidato a gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, no fue permitida la presencia del candidato a presidente municipal, Manuel Mastache Solano, en la tribuna. Se le impidió el paso y hubo hasta un conato de pleito.


Mastache Solano es un candidato propuesto por el PRD, que es el dueño de la plaza y no el PAN, sin embargo, los panistas, desde el candidato a gobernador hasta sus gentes de mayor confianza en Izúcar, han hostilizado al aspirante a la presidencia al grado de impedirle estar en tribuna en el cierre de campaña de la coalición partidista de la que supuestamente es candidato.


Lo ocurrido el sábado, puede traer consecuencias negativas para Compromiso por Puebla, pues Mastache tiene presencia en grupos importantes del municipio, en el que ha sido dirigente del PRI y funcionario público importante.

 

Revivir el asunto Lydia Cacho solo por joder

 

El asunto Lydia Cacho, del que todo mundo estuvo enterado, terminó cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación , dio su veredicto.


Revivirlo como está haciendo el Partido Acción Nacional, no tiene otro objetivo que el molestar, irritar, como dijera el español que quería que lo enterraran en España, si moría en México o que lo enterraran en México, si moría en España, el único objetivo es joder.


Ese asunto fue magnificado en los medios de comunicación nacionales y locales, por encargo de la Presidencia de la República entonces a cargo de Vicente Fox y Quesada, como fueron magnificados los asuntos de Oaxaca, Atenco, Edo. de México y otros, con el objetivo de golpear a los gobiernos de esos estados a fin de bajar la votación a favor de los candidatos del PRI.

 

El asunto éste, lo implementó el que estaba al frente de las políticas públicas de la Presidencia y hoy es senador, miembro distinguido del Yunque, la organización ultraderechista y secreta a la que pertenecen numerosos funcionarios panistas.

 



 
 

 

 
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