Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Semana Santa muy movida


La Semana Santa que acaba de pasar, fue diferente a la mayoría de pasadas semanas santas, periodisticamente hablando. Se sabe en las redacciones de periódicos, que en temporadas vacacionales como ésta, las únicas noticias que se presentan, regularmente, son las referentes a procesiones y actos religiosos de diferente tipo, accidentes automovilísticos en carreteras, aglomeraciones en las terminales de autobuses, a la afluencia turística en ciudades como Puebla y algunas otras de menos importancia.


Pero la Semana Santa del 2008, fue diferente a nivel nacional y a nivel local.


Las noticias abundaron. Aquí en Puebla, fueron noticia importante, las elecciones internas del PRD y los enroques de funcionarios estatales.


Aunque no hubo sorpresas en ninguno de los dos casos, ambos acontecimientos se prestaron a comentarios y especulaciones, pero se sabía de antemano que la “democracia electoral” en el PRD es un mito y que en el gobierno estatal solo se harían reacomodos con la intención de revitalizar al gabinete.


SE LE CAYO EL SISTEMA AL PRD


Desde su fundación, hace 18 años, el PRD no ha podido consolidarse como un partido unido, bien estructurado y bien organizado. Las diferencias entre las corrientes o tribus que lo conforman, se han agravado con el tiempo y han provocado, en las filas perredistas, resentimientos y hasta odios.


En cada elección interna, el PRD da una muestra de incongruencia entre su discurso y la actuación de sus líderes. Exigen democracia afuera y son incapaces de tener una democracia más o menos aceptable adentro.


En el proceso electoral de la semana pasada, todo se hizo mal, empezando por el padrón interno que se infló al grado de decir que en el municipio de Puebla contaban con 25 mil afiliados, cuando todo mundo sabe que entre todos los grupos, corrientes o tribus, apuradamente reunirán a 2 mil.


No se instalaron como 30 casillas, que sin embargo llegaron al organismo electoral perredista, repletas de votos a favor de Jesús Ortega y de Miguel Angel de la Rosa, de Izquierda Unida.


Grupos perredistas, algunos con sus candidatos a dirigentes estatales al frente, intimidaron a personal de casilla, tanto en esta capital como en el interior del estado. En municipios importantes, como Tehuacán por ejemplo, no se instalaron todas las casillas que debieron instalarse.


Tres corrientes del partido del sol azteca, están pidiendo la anulación del proceso.


El comité nacional perredista, decidió, que para evitar enconos y más división en sus filas, se revisarán allá los resultados obtenidos en ocho estados de la república, entre ellos Puebla y Tlaxcala.


El problema no solo es local, sino nacional, ya que Jesús Ortega, de Nueva Izquierda, rechaza el resultado dado a conocer por las encuestadoras que daban el triunfo a Alejandro Encinas, de Izquierda Unida.


Cuando estaban a punto de suspenderse todas las actividades (jueves santo) el pleito continuaba y seguramente que continuará toda la presente semana.


Los de Nueva Izquierda (Chuchos) en Puebla, reconocen el triunfo de Alejandro Encinas, pero afirman que la dirigencia local la ganaron ellos.


Una cosa es cierta: el PRD no decepcionó. Su proceso electoral fue malo, como siempre.


EMOCIONANTES ENROQUES EN EL GOBIERNO ESTATAL


También en esta Semana Santa, se dieron a conocer los enroques de funcionarios estatales, que no por saberse ya de antemano, dejaron de despertar interés y comentarios entre el respetable.


El gobernador Mario Marín Torres, dio oficialmente los nombramientos y convocó a todos sus funcionarios a dedicarse por entero al trabajo en los tres últimos años de su gobierno, para entregar buenas cuentas a la ciudadanía.


Como estaba previsto, Valentín Meneses Rojas, dejó el PRI y pasó a hacerse cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; el antiguo titular, Rómulo Arredondo, pasó a administrar las carreteras de cuota; Pericles Olivares, quien fuera presidente de la Gran Comisión del Congreso en la pasada legislatura, es ahora Secretario del Trabajo estatal y su antecesor, José Antonio López Malo, pasó a ser secretario de Desarrollo Económico; Javier López Zavala, fue designado secretario de Desarrollo Social y Alejandro Armenta Mier, que ocupaba ese cargo, irá a la dirigencia estatal del PRI, nomás que se cumplan los pasos que los estatutos establecen para ello.


A la Procuraduría General de Justicia, irá el licenciado Humberto Rosales Bretón, quien sustituye a Blanca Laura Villeda.


En los corrillos políticos priístas se lamentó que no se hiciera un cambio en la Secretaría de Cultura, pues consideran que el desempeño del actual titular, Alejandro Montiel, ha sido muy pobre, ocupado como está, en andar grillando a funcionarios que debería apoyar, como Gerardo Pérez, titular de Culturas Populares.


Otros comentarios, fueron en el sentido de que la designación del licenciado López Zavala al frente de Desarrollo Social, agravará la lucha interna del PRI por la candidatura a la gubernadura del estado, ya que otros aspirantes se sentirán en desventaja, pues él podrá hacer precampaña (la ha venido haciendo desde hace tres años) aprovechando recursos del gobierno estatal.


Por lo demás, la postura de Rosales Bretón, de no hacer cambios de personal hasta no darse cuenta del desempeño de cada quien, ha recibido buenos comentarios, ya que los burócratas se ponen a temblar en cada cambio de titular, por el peligro que representan los compromisos de “hacer una limpia” con lo que los altos mandos quieren lucirse siempre, pasando incluso sobre la ley federal del trabajo y toda consideración humana.


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