Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

26/01/2010

Los peligros para el PRI


Siempre hemos dicho que el peligro de que el PRI pierda una elección, no está en otro partido o en una alianza entre partidos y menos cuando esa alianza es tan absurda como entre el PRD y el PAN. El peligro está en el propio PRI.


Quienes le han dado triunfos al PAN o al PRD en elecciones locales y nacionales, no han sido panistas ni perredistas, sino ex priístas.


La cerrazón del grupo internamente triunfador, su soberbia, sus desplantes con quienes no son de su grupo, el relegar (por temor a ser desplazados, a priístas inteligentes, experimentados y eficientes) por no pertenecer al grupo que desde el principio arropó al candidato, eso es lo que provoca la división y finalmente la derrota.


¿Por qué decimos esto? Porque ya muchos priístas empiezan a quejarse de sentirse relegados, de ser tratados con soberbia por el grupo que se siente dueño de la situación.


Pierden de vista que es posible que el candidato opositor más fuerte, el del PAN, sea Rafael Moreno Valle Rosas, formado en las filas del PRI, que ha recorrido en tiempo record de un sexenio los cargos más importantes de elección popular y ha estado al frente de dos secretarías importantes, como la de Finanzas y la de Desarrollo Social; que sus relaciones son básicamente con priístas, que tiene contactos y es conocido en todo el estado. Conoce los vericuetos del poder desde el PRI.


Que uno de los principales impulsores de la alianza del PRD con el PAN, se llama Manuel Camacho Solís, que hoy estará aquí en Puebla para tratar eso precisamente, con los dirigentes estatales del PRD, Convergencia  y PT, que como priísta destacado, ha sido secretario de Estado y aspirante a la Presidencia de la República dentro del Revolucionario Institucional.


Que el principal impulsor de la alianza del PAN con el PRD, se llama Diódoro Carrasco Altamirano, que fue gobernador de Oaxaca, secretario de Gobernación federal, diputado federal, todo eso por el PRI y ahora es parte importante del Poder Legislativo por el PAN.


Lo que queremos decir pues, es que en las elecciones locales que se avecinan, no habrá una lucha (si el candidato como parece, es Moreno Valle) entre el PRI y el PAN, sino entre el PRI y el PRI. Eso es lo peligroso para los tricolores, que van a luchar contra ex priístas con experiencia, con oficio político y no contra panistas primerizos y aficionados a la política.

 

Todavía hay tiempo de recomponer las cosas

 

Están a tiempo para recomponer las cosas. Los priístas triunfadores en la lucha interna, no están perdidos, están desorientados. Una enérgica intervención del virtual candidato a la gubernatura, Javier López Zavala y del dirigente estatal Alejandro Armenta Mier, es necesaria y urgente.


También se requiere recomponer las relaciones del PRI con la burocracia estatal, que se ha visto deteriorada en algunas dependencias, por el soberbio comportamiento de algunos de los altos funcionarios con los empleados.


Si los priístas que están colocados en puestos de poder, no reaccionan positivamente y se siguen portando como “Juan Camaney”, todo se puede complicar.


Hace unos días hablamos en este espacio de lo importante que en política son las formas. Es lo que muchos de los nuevos priístas, de los priístas de nueva generación, no han podido o no han querido entender.


Los tiempos de Maximino Avila Camacho, están muy lejanos. El avilacamachismo ha muerto, como el caciquismo, aunque algunos quieran afirmar perversamente que existe en Puebla. El nivel de educación de la gente ha variado mucho de los años treinta al siglo XXI y el ciudadano común y corriente, el que trabaja en la fábrica, en el comercio, en la burocracia, en las profesiones liberales, etc., exige a los funcionarios del gobierno que sea, respeto y atención. Es lo menos que puede exigir en un país que se dice democrático.

 

Preparativos para la “guerra sucia”

 

Desde la llegada del PAN al poder federal, ese partido, que fue modelo de decencia y de respeto al adversario en sus inicios, aconsejados por expertos españoles en “guerra sucia política” se volvieron especialistas en esto.


La derecha fascista de Mussolini y la nazista de Hitler, la emplearon muy exitosamente en su lucha contra sus enemigos ideológicos y contra los judíos.


Consiste en desprestigiar al adversario mediante rumores y chismes, en hacer acusaciones por hechos reales exagerándolos al máximo y en repetir esos ataques una y otra vez. El ministro de propaganda de Hitler, decía que una mentira repetida cien veces, se convertía en verdad. Y eso funciona sobre todo entre la gente sencilla.


¿Recuerda el asunto de la señora Cacho? Fue el pretexto para difamar al gobierno priísta de una entidad, como Puebla, que aporta muchos votos al PRI. Esto fue en plena época electoral.


La señora Cacho fue detenida unas horas en el penal de San Miguel y luego el asunto pasó a depender de las autoridades judiciales federales, pero la exageración que se hizo del asunto duró meses. Es el sistema de la derecha, exagerar las cosas y repetir los ataques no cien, sino mil veces, hasta que la exageración se convierta en verdad.


La guerra sucia, aplicada en luchas políticas, desprestigia y degrada a los partidos y a los políticos, crea desconfianza y, como dice Beatriz Paredes, emponzoña las relaciones sociales.

 

Montero Serrano, salió bien en la comparecencia

 

Ayer compareció el secretario de Gobernación estatal, Mario Montero Serrano, ante el Congreso del Estado, para ampliar el informe del gobernador en el renglón que corresponde a su secretaría.


Los panistas estuvieron muy insistentes en los asuntos de seguridad y del fraude de que fueron objeto cientos de poblanos por las empresas financieras ya conocidas de todos.


Montero se defendió bien, explicó con mucha claridad la situación real de la seguridad en Puebla (que no puede aislarse de un problema nacional) que pese a los casos registrados en la entidad, sigue siendo una de las que menor índice de violencia tiene en el país. Está entre los cuatro estados más seguros.


Respecto a las financieras, dejó claro que no son asuntos que tenga que resolver el gobierno estatal, sino el federal, al que corresponde incluso autorizar su funcionamiento a través de la Asociación Nacional Bancaria y la Secretaría de Hacienda.

 

Senador perredista estará en Puebla

 

Otro que viene a Puebla hoy, para tratar lo de la alianza PRD-PAN, pero para oponerse a ella, es el senador perredista Carlos Sotelo.


Se reunirá con miembros de la corriente Nueva Izquierda Social, formada por elementos que se separaron del grupo de Los Chuchos, precisamente por la propuesta de la alianza.

 

Pretenden crear consciencia entre todos los perredistas poblanos, de que aliarse con la derecha, es lo peor que puede hacer un partido de izquierda, sobre después del escandaloso fraude electoral que el gobierno de Vicente Fox, le hizo en el 2006, para impedir que Andrés Manuel López Obrador, llegara a la Presidencia.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas