Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Los problemas que deben preocuparnos

 

Pareciera que a propósito, a través de la mayor parte de los medios de difusión, se desvía la atención de los ciudadanos hacia chismes y rumores que los mantienen entretenidos y los hacen olvidarse de problemas realmente importantes, uno de ellos, el más grave, el de la economía.


El mundo, el país, el estado, están viviendo situaciones dificiles. Los Estados Unidos, el poderoso país del norte del que dependemos en un altísimo grado, más de lo que todos quisiéramos, más de lo que deberíamos, es el culpable de esta crisis mundial, que está provocando carestía y escasez de alimentos y graves problemas sociales en los llamados paises emergentes, de los que formamos parte.


Puebla, es uno de los estados mexicanos mayormente afectados por la crisis que sufre la Unión Americana. Tan solo en Nueva York, hay más de un millón de poblanos. Pero hay también cientos de miles en Los Angeles, en Houston, en Chicago y otras grandes ciudades norteamericanas, que mandan menos dinero del que acostumbraban enviar a sus familiares, tanto en la mixteca, como en el centro y hasta en la sierra norte, que ya no lo hacen con la misma frecuencia o que han dejado de hacer envíos.


EL DESEMPLEO AFECTA A LOS PAISANOS


La crisis que se inició en Estados Unidos, tuvo su origen en el renglón hipotecario. Miles y miles de estadounidenses dejaron de pagar sus hipotecas, por diversos factores, entre ellos los altos intereses que les cobraban y eso hizo que la industria de la construcción se desplomara, arrastrando a otros sectores de la economía, ente ellos las manufacturas.


Y resulta que la mayor parte de los mexicanos trabajan en esos dos sectores: construcción, 21.8 por ciento y manufactura, 14.9 por ciento, según datos del Banco de México.


Tan solo en el mes de mayo, se perdieron 34 mil empleos en el sector de la construcción y 26 mil en el de las manufacturas, superando los pronósticos de los especialistas.


La crisis ya empieza a sentirse en otros renglones de la economía estadounidense, entre ellos en la industria restaurantera, que también ocupa a miles de mexicanos, muchos de ellos poblanos.


Las repercuciones en la economía local, van a ser muy graves. Ya lo están siendo.


Pueblos de la región mixteca, en el sur de la entidad, están resintiendo ya la baja en las remesas. La economía de muchos pueblos como Acatlán, Izúcar, Chiautla, Chietla, Tulcingo, Tepexi y muchos más, dependen en alto grado del dinero que sus trabajadores migrantes envían a sus familiares.


Ese dinero mueve la economía regional que ya empieza a sentir los efectos de la escasez.


Pocos han regresado, pero las cartas que envían a sus parientes o en las conversaciones telefónicas que tienen con ellos, les hablan de lo dificil que la están pasando.


Esperan que pronto mejore las cosas, pues hay analistas que aseguran que no se espera una fuerte constracción de la actividad económica, pero todavía tendrán que aguantar varios meses, hasta que poco a poco, las cosas vayan mejorando.


HOMENAJE A OTHON SALAZAR, MAÑANA AQUI


Hace cincuenta años, en 1958, estalló un movimiento magisterial en la ciudad de México, que estremeció al país. Los maestros de la Sección IX del SNTE, capitaneados por un jóven profesor guerrerense, se revelaron contra las imposiciones del sindicato y de la Secretaría de Educación Pública.


El gobierno de don Adolfo Ruíz Cortines, acababa de sofocar el movimiento ferrocarrilero y sus líderes, Valentín Campa y Demetrio Vallejo, estaban presos.


Los maestros tomaron durante varias semanas la Secretaría de Educación Pública y tenían paralizadas las escuelas del Distrito Federal.


Eran momentos especialmente difíciles para el gobierno, pues acababa de ser electo presidente Adolfo López Mateos.


La lucha fue bastante dura. Los líderes magisteriales, especialmente Othón Salazar, eran perseguidos por la policía.


Othón, siempre ha sido un magnífico orador de masas, un auténtico líder. A su avanzada edad, más de 80 años, lo sigue siendo, pese a que su salud se ha visto quebrantada.


Su Movimiento Revolucionario del Magisterio, de aquélla época, hizo historia.


Puede decirse que ese movimiento, lo mismo que el de los ferrocarrileros, constituyeron el antecedente de lo que vendría después y que desembocaría con la trágica matanza de Tlaltelolco en 1968 (diez años después).


El único superviviente de los grandes luchadores sociales de aquélla época, es Othón Salazar Ramírez, quien estará mañana en Puebla para recibir el homenaje de un grupo de maestros revolucionarios poblanos encabezados por Jorge Othón Chávez Palma.


Salazar Ramírez, ha sido congruente entre lo que piensa y lo que hace: fue preso político, fue dado de baja en el magisterio, fue presidente municipal de su pueblo natal Alcozauca, Guerrero, en lo más intrincado de la región conocida como La Montaña y pese a su situación económica precaria, nunca ha dejado de luchar por lo que él cree, por lo que él piensa que debe hacerse en México. Aún ahora, con más de 80 años y enfermo, sigue en pié de lucha.

 



 
 

 

 
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