Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

27/10/2009

Hasta el PRI se divide


Durante décadas, el Partido Revolucionario Institucional, mantuvo la imagen pública de unidad y de disciplina interna. Aunque como en todo partido político, hubiera diferencias, grupos y golpes bajos, la ropa sucia se lavaba en casa.


Las cosas han cambiado radicalmente y el PRI, aunque no ha llegado a los extremos del PRD, ya da muestras de descomposición interna.


Las ambiciones desatadas de muchos de sus miembros, la falta de respeto a los tiempos políticos, la formación de grupos en torno a personas y no a principios, han sido factores que han influido determinantemente en lo que estamos viendo a consecuencia de la aprobación, por parte de la Cámara de Diputados, del paquete fiscal enviado por el Presidente Felipe Calderón: división entre diputados y senadores, división entre gobernadores, división entre integrantes de la dirigencia nacional.


Dicen que todo se debe a la lucha por la candidatura a la Presidencia de la República y puede ser, porque Vicente Fox puso el mal ejemplo y todos los políticos, del partido que sea, se sienten con derecho a romper los tiempos políticos para llegar a ser, pues al esposo de la señora Marta, le dio resultado y ¿por qué a ellos no les va a dar?

 

Los riesgos de una división

 

Lo grave en este caso, es que el PRI es el partido político mejor estructurado, mejor organizado y tiene a la gente con mayor experiencia en el manejo de los asuntos públicos.


Es además, pese a todo, el partido más fuerte en el espectro político nacional, y si ese partido se derrumba, el daño a la nación será sumamente cuantioso.


El PAN, que es la segunda fuerza política del país y el segundo en antigüedad, acaba de cumplir 70 años de fundado, está dando muestras, ya en el poder federal, de ser un adolescente setentón, cuyos miembros más destacados carecen de oficio, de sensibilidad social y política, de experiencia en el manejo de los asuntos de gobierno. Lo que el dirigente nacional César Nava, hizo a raíz de la aprobación del paquete fiscal por la bancada del PRI en unión con la bancada panista y 50 diputados perredistas, fue algo más grave que un simple error, que le pegó duro al gobierno federal de don Felipe de Jesús Calderón e Hinojosa.


El mismo presidente, manejó como un novato la desaparición de la empresa paraestatal Luz y Fuerza del Centro y ni él ni miembros de su gabinete económico, tuvieron tantito sentido común, para manejar con acierto la crisis de la que empezó a hablarse desde septiembre del 2008 y ya entonces se decía que México sería el país latinoamericano mayormente afectado por ella.


No hablamos de la guerra contra el narcotráfico, que ha sido severamente criticada hasta por dos altos funcionarios del gobierno foxista en un libro que acaba de salir a la venta.


Un país como México, manejado por políticos inexpertos, sin sentido de la realidad, sin conciencia histórica de lo que ha sido y es esta nación, no podrá salir avante si el partido más experimentado y mejor organizado, se vuelve un conjunto de grupitos enfrentados entre sí, en lucha por posiciones políticas para satisfacer ambiciones de poder  y dinero de personas en particular y de pequeños grupos de interés.

 

Los problemas de don Paco Fraile

 

Paco, nos dice un amigo común, como bien sabes, es una persona bien intencionada, pero nunca se ha desempeñado en un puesto administrativo y menos en uno, como la delegación del IMSS, que tiene 700 empleados de confianza y 40 mil sindicalizados.


El manejo de los asuntos de gobierno no se puede hacer ni con buenas intenciones, ni con amigos, sino con personas capaces y experimentadas.


Paco (el nuevo delegado del IMSS don Francisco Fraile y García) llega a manejar ese enorme complejo de seguridad social, sin un equipo humano de su confianza y bien entrenado y tendrá que recurrir a los funcionarios y empleados y ganarse su confianza, de lo contrario va al fracaso. “Ahora se verán las reales cualidades políticas de quien ha sido regidor, diputado local, diputado federal y senador de la república, además de dirigente estatal de su partido y candidato a gobernador”, nos dice nuestro amigo.


Y estamos de acuerdo con él. El ex diputado panista siempre ha dado muestras, hasta en sus críticas más acérrimas y descabelladas a funcionarios del PRI, de ser una persona de buena fe, pero esa buena fe no basta para enfrentar los problemas de una institución que tiene a más de 40 mil trabajadores y debe atender a cientos de miles.


Bien podría llevársela tranquila y dejar que las cosas sigan su curso, pero si durante años ha sido uno de los críticos más constantes de los gobiernos priístas y del mal manejo de las instituciones del gobierno, está obligado, como nadie, a dar resultados positivos. ¿Cómo le va a hacer? Eso si quien sabe. El sabrá asesorarse de expertos, aunque no sean de su partido, porque ya está visto que los panistas en general, no dan una y sabrá ganarse la confianza de personal con experiencia dentro del propio IMSS y recurrir claro, al sindicato de trabajadores de la institución, que estamos seguros le podrá brindar su ayuda. Ojala y que así como ha sido un implacable crítico, llegue a ser un funcionario ejemplar.

 

La alianza PRD-PAN, es un hecho

 

En el Congreso Nacional de Nueva Izquierda, la corriente que gobierna al PRD (de Chucho Ortega) aprobó en su reciente asamblea, la alianza del PRD con el PAN para las elecciones locales de Puebla y Oaxaca y Veracruz.


Es una alianza aberrante, por la historia que izquierda y derecha han vivido en Puebla, pero en fin, ellos quieren.


No sabemos en qué va a acabar esa alianza y en qué le pueda servir a uno u otro partido, pues el PAN está en su peor momento y el PRD también. La intención de voto por esos dos partidos, no alcanza ni para medio sacudir al PRI. Ya hablaremos de esto mañana

 



 
 

 

 
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