Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Atención a los jóvenes


Le hemos hablado en este espacio, de la gran labor que ha venido desarrollando la "Casa del Abue", institución creada en este gobierno por el DIF que preside doña Margarita García de Marín y de la trascendencia que ha tenido en la vida de las personas de la tercera edad, tanto de esta capital, como del interior del Estado, pues en decenas de municipios importantes, se han creado réplicas que están teniendo magníficos resultados.


En el pasado mes de enero fue inaugurada la Casa de la Juventud, por el gobernador Mario Marín Torres, destinada a prestar atención a los jóvenes, en especial a quienes provienen de familias separadas, de madres solteras, con problemas económicos para continuar sus estudios, etc.


En la Casa de la Juventud, que ocupa m s de cinco mil metros en la 11 Norte y 8 Poniente, frente a la antigua estación del ferrocarril, dentro del centro histórico, los jóvenes pueden encontrar apoyo psicológico, atención médica, pueden aprender oficios como mecánica automotriz, carpintería, electricidad, repostería, etc., pueden realizar actividades artísticas y practicar deportes.


De lo que se trata, dijo ayer el gobernador del Estado al grupo de periodistas que fuimos invitados a hacer un recorrido por dicha casa, es de ofrecer a los jóvenes un lugar que cuente con los medios para ayudarles a su desarrollo y a su incorporación al trabajo o al estudio.


Alejarlos de los vicios y prepararlos para el desempeño de alguna actividad productiva, es el principal objetivo.


Los jóvenes estudiantes que no tengan donde hacer sus tareas o dónde estudiar, auxiliados por los elementos modernos para ello, podrán ir ahí, donde hay una sala con m s de cien computadoras, todas con internet.


Ahí mismo les impartir n clases de computación, que constituye una herramienta de trabajo indispensable en la época moderna.

 

Se aprovecho una vieja construcción


Como en el caso de la Casa del Abue, para la Casa de la Juventud, se aprovechó una vieja construcción que fue fábrica textil en sus inicios y después estación de la Comisión Federal de Electricidad y finalmente bodega de la misma CFE. Hace ya algunos años esa propiedad había sido adquirida por un gobierno estatal, pero estaba sin usarse.


Fue en esta administración, cuando se decidió darle uso y para ello se procedió a su restauración, respetando la arquitectura original. Tiene una parte nueva y moderna  que es donde están las oficinas administrativas y que consta de más de mil metros.


En total, en la restauración y en el equipamiento de la casa, el gobierno estatal lleva invertidos 40 millones de pesos.


Durante el recorrido, vimos a decenas de jóvenes, hombres y mujeres, muchos con uniformes escolares, recibiendo pláticas, asistiendo a talleres o practicando deportes. Es una casa llena de vitalidad.


Hay cursos para jóvenes que quieran iniciar su propia pequeña empresa, se les da orientación para que creen su propio empleo.


El gobernador afirma, que como en el caso de las Casas del Abue, se pretende que al término de su gobierno, las principales ciudades del estado, cuenten con su Casa de la Juventud, tomando como modelo la de Puebla.
Muchas ciudades del interior de la entidad, tienen necesidad de brindar atención a los jóvenes, al margen de las instituciones educativas tradicionales. En importantes poblaciones como Tehuacán, Acatlán, Chiautla, Azúcar de Matamoros, Huauchinango, Teziutlán y otras, son muchos los jóvenes que se desenvuelven sin alicientes, sin atención de sus padres (muchos de ellos viviendo en Estados Unidos) y sin futuro. Instituciones como la que vimos ayer, cumplen esa función social que tanto están necesitando, sobre todo los jóvenes, hombres y mujeres, cuyo padre y a veces también la madre, han tenido que emigrar a los Estados Unidos, en busca de un trabajo que les permita sufragar los gastos de su familia. Los hijos quedan al cuidado de la madre, si solo él emigró o de los abuelos, si ambos se fueron.  Los adolescentes y jóvenes que se quedan, muchas veces no pueden superar los problemas que a su edad se presentan y caen en vicios como el alcoholismo y la drogadicción. Instituciones como la Casa de la Juventud, ser n de gran ayuda para solucionar estos problemas, que en la región de la mixteca, ya constituyen una amenaza.

 

La migración y sus consecuencias


Todos sabemos que la entidad poblana es desde hace muchos años, expulsora de población. Son cientos de miles los poblanos que viven en Nueva York, en Chicago, en Houston, en Los Ángeles y otras ciudades de la Unión Americana.


Quienes viven en esa región, saben de las consecuencias que eso origina en las familias que aquÍ se quedan, sobre todo entre los niños y los jóvenes.


Pandillitas de jovencitos con pantalones anchos, con pelos parados y con aretes en orejas y nariz, son la muestra evidente de lo que está  pasando en esa región.


Esos jóvenes crecieron sin ningún tipo de orientación, sin la autoridad del padre y a veces tampoco la de la madre y ni el gobierno, ni las iglesias, se han ocupado de ese grave problema social. En el mejor de los casos, los hijos siguen el ejemplo de los padres y también emigran. En el peor, se vuelven candidatos a ingresar a alguno de los penales del Estado, pomposamente llamados "Centros de Readaptación Social". Instituciones como la que ayer fue presentada, son el mejor preventivo contra eso.




 
 

 

 
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