Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

28/05/2010

La guerra de las encuestas


La última encuesta dada a conocer ayer en CAMBIO, realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica, revela lo que se percibe en el ambiente: que el PRI está muy por encima del PAN y sus aliados y que el candidato priísta, Javier López Zavala, supera en intención de voto al candidato panista Rafael Moreno Valle Rosas.


Las encuestas sirven en algún momento, para tomar el pulso a la opinión pública y la que se dio a conocer ayer, no anda alejada de la realidad.


Si la diferencia entre López Zavala y Moreno Valle Rosas, es de 9 puntos y la de las alianzas que ambos partidos encabezan, la Puebla Avanza  y la Compromiso por Puebla, llega a los 18 puntos, ello se debe a que la lucha por la gubernatura del estado, se establece entre dos priístas. Uno priísta-priísta y otro priísta-panista.


Le comentamos ayer, que el PAN carece de estructura, de organización y de bases populares y ese no es problema menor.


Sin embargo, al lanzar como candidato para gobernador a alguien que hace solo unos años era un destacado priísta, cambia las cosas.


El priísta candidato del PAN, fue secretario de Finanzas del Estado y al mismo tiempo estuvo al frente de la Secretaría de Desarrollo Social, es decir, era el encargado de recaudar el dinero, de entregarlo a los presidentes municipales y a las dependencias gubernamentales y de entregar apoyos en especie y en dinero, a los sectores de la población más necesitados.


Eso le permitió manejar una estructura gubernamental en parte de la cual, ahora se apoya como candidato a gobernador por la alianza opositora.


Ni el PAN, ni su aliado el PRD, cuentan con organización suficiente para llevar a cabo una campaña como la que realiza Moreno Valle Rosas. El tiene una infraestructura personal formada por priístas y por maestros del SNTE encuadrados en el PANAL, pero a pesar de eso, es insuficiente. No puede compararse con la infraestructura del PRI que además es el partido, que con todos sus defectos, que son muchos, mantiene una presencia permanente en los 217 municipios del estado.

 

Los errores cuentan mucho


Dijimos al inicio de las campañas, que además de la estructura y organización de los partidos contendientes, contaría mucho, más que las propuestas, los aciertos y los errores que se cometieran en campaña.


Hasta el momento el PAN y el PRD son los que mayor número de errores han cometido empezando por esa alianza que muchos llaman antinatural entre un partido de derecha y otro de izquierda, que en Puebla se guardan resentimientos mutuos aun no superados, por la lucha que se dio hace poco menos de medio siglo, por el control de la Universidad Autónoma de Puebla.


El manejo que Rafael Moreno Valle Rosas y su equipo han dado al escándalo surgido a raíz del reavivamiento del asunto del manejo de las finanzas estatales en tiempos en que al frente de la dependencia estuvo el candidato de Compromiso por Puebla, ha sido un manejo inadecuado que en vez de calmar las cosas, las vino complicar.


Los apoyos que vinieron a dar al aspirante a la gubernatura, los dirigentes de los partidos antagónicos que ahora son aliados, solo sirven para la foto y para algún comentario mediático, pero nada más.


La famosa alianza, no solo no fortaleció al PAN, sino que lo vino a dividir y a debilitar, como dividió al ya de por si dividido Partido de la Revolución Democrática. Y es que en ambos partidos, el de derecha y el de izquierda, militan personas con ideología política bien definida a quienes no es fácil convencer de la conveniencia de una alianza entre dos fuerzas antagónicas y menos aceptan en casos como ese, imposición del centro, como ocurrió en ambos casos.

 

A todo lo anterior, agregue los errores del gobierno

 

Y si a todo lo anterior, le suma los gravísimos errores cometidos por el gobierno federal de Felipe Calderón y antes por Vicente Fox, tendrá el panorama completo de las razones de la debacle panista.


Si en su campaña por la Presidencia de la República , Vicente Fox decía que los 71 años de gobiernos priístas habían sido 71 años perdidos, ahora se puede afirmar que los 10 años de gobiernos federales panistas son un retroceso de más de medio siglo para México.


En lo económico, en lo político, en lo social, no vemos una.


La economía del país está en la lona y al gobierno solo se le ocurre esperar que Estados Unidos empiece a salir del hoy, “para que nos jale”


Los pilares de la economía nacional están derruidos: han bajado alarmantemente los ingresos por el petróleo y por las remesas de los trabajadores emigrantes; al dispararse la inseguridad en gran parte del país, se derrumbó el turismo, otra de las fuentes importantes de divisas; las exportaciones han bajado y solo se han reactivado las de automotores; por el temor a la inseguridad, se ha frenado la inversión extranjera directa; tenemos una agricultura y ganadería en sus más bajos niveles de productividad.


En lo social, el número de pobres se ha incrementado en estos últimos tres años, en 6 millones de personas; hay desempleo, aumenta la delincuencia común y no se diga la organizada y por si todo lo anterior fuera poco, son millones de jóvenes llamados “ni-ni” porque ni estudian ni trabajan, son jóvenes sin porvenir, sin esperanza de una vida mejor.

 

Todo eso se debe a los ineficientes gobiernos de los últimos sexenios: los tecnócratas priístas que impusieron el sistema económico neoliberal que ha fracasado en todo el mundo y los gobiernos panistas que han seguido ese sistema sin la mínima intención de cambiarlo o reformarlo. “El problema es la economía, imbécil”, y de ahí se derivan todos los demás.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas