Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

28/10/2009

Los políticos poblanos ¿fuera de la realidad?


Parece mentira, pero mientras el país se derrumba, mientras el crimen organizado y desorganizado crece, mientras el desempleo aumenta, lo mismo que la pobreza, mientras los partidos políticos están atorados en el asunto del paquete fiscal, mientras la OCDE , nos coloca en los últimos lugares en todo, los políticos locales que aspiran a ser candidatos a la gubernatura del estado o a la presidencia municipal de la capital, están metidos de lleno en una “guerrita” de encuestas, que ellos mismos mandan hacer o que hacen algunos medios de comunicación, para ponerlos a pelear.


El problema es que esas actitudes están hartando a la gente, la irritan, la cansan y provocan un rechazo a la política y a los políticos.


Si los aspirantes salieran un poco de su círculo de amigos, el que siempre los rodea, el que parece que los tiene secuestrados y tuvieran un poco de contacto con la gente común que anda angustiada por muchas cosas, ocupada en muchos problemas, menos en lo que ellos creen, cambiarían su actitud.


Pero no lo harán por una sencillísima razón, a los políticos les gusta, les encanta vivir en la irrealidad.


Pero en todo el país la situación política, económica y social, está llegando al límite. Ojala y no vaya a ocurrir lo que muchos observadores han venido prediciendo, pues un estallido social no beneficiaría a nadie y dañaría terriblemente a México.

 

La manía de las encuestas, dañará el proceso

 

Las encuestas prematuras y muy publicitadas están tensando los ánimos de los grupos que se disputan las candidaturas de los principales partidos políticos de la entidad, PRI y PAN.


Eso no conviene a nadie y menos a Puebla, pues lo único que provocan es intranquilidad social, enojo y desdén.


¿Sabrán los políticos el alto grado de desprestigio que han alcanzado en los últimos meses?


No es bueno eso, porque de los políticos depende el presente y el futuro del país, de la entidad. Buenos políticos harán buenos gobiernos y los ciudadanos se sentirán satisfechos, seguros, prósperos. Buenos políticos pueden hacer renacer la esperanza en los jóvenes que la han perdido, porque con la política económica del gobierno federal, no será fácil para ellos continuar estudiando y si pueden hacerlo y terminan una carrera, no será fácil encontrar empleo o una ocupación que les permita vivir con decoro.


Los políticos que viven engañándose y engañando, los políticos que se crean un mundo imaginario, como don Vicente Fox, desprestigian a la política, una actividad noble que ha caído en el peor de los desprestigios, porque los ciudadanos ven en quienes se dedican a ella, oportunismo, ambición de poder y de dinero y no una actitud de servicio.


Esa es la percepción que tiene la gente de quienes parecen solo estar interesados en salir en los medios, con afán protagónico, ajenos por completo a la realidad económica, política y social de la sociedad a la que dicen que pretenden servir.

 

¿Una alianza de la izquierda con la derecha?

 

¿A quién se le ocurre una alianza entre el PRD y el PAN? Eso desprestigiaría a ambos partidos entre sus propios militantes. El solo anuncio de una posibilidad de alianza, ha provocado ya opiniones unánimes de rechazo entre panistas y perredistas.


Y sin embargo se va a dar. Líneas arriba le decimos que una de las cosas que caracterizan a la clase política de hoy día, es la de vivir fuera de la realidad.


Para ellos todo es fácil. Carentes de ideología y de verdadero y auténtico patriotismo, de espíritu de servicio, de conocimiento de la historia patria, armar una alianza aquí entre el PAN y el PRD, para vencer al PRI y allá otra entre el PRI y el PRD, para vencer al PAN, les parece no solo posible, sino moderno, porque con este término se pretende justificar todo los injustificable.


Lo moderno es no tener ideología política, es ser práctico o como dicen ahora, es ser pragmático.


El pragmatismo hizo a los tecnócratas hacernos altamente dependientes de los Estados Unidos y ahora estamos sufriendo las consecuencias pues somos el país más golpeado por la crisis, de América Latina, el de menos crecimiento y el de más lenta recuperación; ese pragmatismo nos hizo dejar de producir alimentos porque salían más caros que comprarlos a Estados Unidos y ahora dependemos de ese país hasta para comer tortillas y frijoles; el pragmatismo nos hizo aprovechar la vecindad con el coloso del norte y ahora millones de nuestros jóvenes se escapan de la miseria para ir a trabajar al otro lado, sufriendo humillaciones, malos tratos y mala paga.

 

El pragmatismo hará del PRD y del PAN aliados. Se unen en los momentos más difíciles de su historia y de la historia del país. Pero lo peor para ellos será que esa alianza no los va a conducir a nada, solo a alcanzar un mayor desprestigio. Pero eso sí, son modernos.

 



 
 

 

 
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