Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Lo que el cambio de ayuntamientos puso en evidencia


El reciente cambio de ayuntamientos en los 217 municipios de la entidad, ha puesto en evidencia dos fallas importantes sobre las que es necesario que el Congreso local legisle: la falta de reglas claras, precisas, que permitan una entrega recepción (del ayuntamiento que se va al que llega) rápida y bien hecha y que permita al Organo Superior de Fiscalización del Estado, intervenir de inmediato si hay irregularidades, procediendo en contra de los responsables de esas irregularidades; y garantizar el puesto de trabajo que desempeñan los empleados municipales que no sean de confianza.


Es motivo de sospechas entre los ciudadanos, el que se les diga que no se puede intervenir contra quienes han vaciado  los palacios municipales de todos los bienes propiedad del municipio, sino hasta dentro de 90 días.


Si las nuevas autoridades municipales de Amozoc, de Tlachichuca o de cualquier otro municipio, toman posesión y se encuentran con que en sus oficinas no hay nada, ni sillas para sentarse, que la policía ya no tiene vehículos o éstos se encuentran descompuestos, si no hay papelería para el trabajo, si no hay computadoras, ¿hay que esperar 90 días para que se hagan las investigaciones?. Para cuando el término legal termine, ya se olvidó el asunto y los pájaros de cuenta ya volaron.


Los ciudadanos de inmediato razonan: todos son iguales, se tapan unos a otros, todos son ladrones.


El desprestigio alcanza a los diputados, que no hacen nada para imponer a los «rateros» el castigo que merecen; al gobierno estatal y a los partidos políticos.


CADA CAMBIO DE GOBIERNO, LOS HACE TEMBLAR


En la burocracia siempre ha habido buenos, regulares y malos empleados. Eso es así aquí y en China.


Se supone que los empleados de los ayuntamientos que muchas veces tienen muchos años de servicio, siguen ahí porque son eficientes, porque conocen su oficio y lo desempeñan bien.


Sin embargo, cada tres años los casi siempre mal pagados empleados de la mayor parte de los municipios de la entidad, se ponen a temblar ante la posibilidad real de que sean puestos de patitas en la calle, sin indeminización y sin contemplaciones de ninguna especie.


Si a lo anterior agrega que muchas veces llegan a ocupar los cargos administrativos, verdaderos patanes a quienes solo interesa hacer gala de su pequeño y efímero poder, que quieren el puestesito para algún amigo o alguna «amiguita», ya se imaginarán la angustia que sufre el futuro despedido y su familia.


Hay presidentes municipales que se la pasaron, en sus campañas, amenazando con hacer «una limpia» de malos elementos a la administración municipal y como el hilo se rompe por lo más delgado, empiezan por «correr» a lo más vulnerable de la cadena burocrática, a los de abajo, pretendiendo hacer creer que eso es una muestra de la energía que utilizarán para combatir la corrupción como si ésta estuviera en la burocracia de a pié y no en quienes ocupan puestos importantes donde se pueden hacer negocios.


Los empleados municipales siempre están desprotegidos: no están organizados, no tienen sindicato, dependen en la mayoría de los casos, de la buena voluntad de algún influyente o de alguna alma caritativa (pues las llega a haber) de entre quienes forman el nuevo cuerpo edilicio.


En el municipio de Puebla se comenta mucho ya, la actitud del nuevo síndico municipal, que con la policía, nomás hágame el favor, pretendió sacar a una empleada que se negaba a abandonar su puesto, si no recibía la liquidación correspondiente. También hay muchos comentarios sobre la actitud que contra los empleados de la Secretaría de Gobernación Municipal, ha asumido el titular de esa dependencia. Y es que algunos políticos o aprendices de políticos, llegan a un puesto con la mentalidad, no de servidores públicos, sino de dueños del changarro. Si supieran que tres años se van volando.....


Urge que se legisle sobre este asunto. Es intolerable que teniendo uno de los códigos laborales más avanzados del mundo, sean las propias autoridades las que violen todas las reglas con el pretexto del cambio de poderes municipales. Pues para qué carambas se hizo la Revolución.


DOS MIL POBLANOS, AL ANIVERSARIO DEL PRI


Será el martes 4 de marzo cuando el Partido Revolucionario Institucional, cumpla el 79 aniversario de su fundación, por Plutarco Elías Calles y para celebrarlo, la dirigencia nacional, presidida por Beatriz Paredes, realizará un gran acto en el Auditorio Nacional de la ciudad de México, al que asistirán los gobernadores priístas de todo el país, los senadores y diputados federales y locales, los comités directivos estatales de ese partido, los presidentes municipales de las principales ciudades gobernadas por el tricolor, ex dirigentes nacionales y estatales, dirigentes obreros, campesinos y del sector popular y muchos invitados especiales.


De Puebla irán poco más de 2 mil priístas encabezados por el jefe del ejecutivo Mario Marín Torres y por el dirigente estatal del Revolucionario Institucional, Valentín Meneses.


El Partido Revolucionario Institucional sigue siendo en este país, la fuerza política más importante, aunque en la cámara de diputados constituya la tercera fuerza y en las pasadas (limpias y transparentes) elecciones, haya ocupado también el tercer lugar.


La realidad es que el PRI es el partido político mejor estructurado, mejor organizado. Tiene enormes defectos y uno de ellos es la derechización de muchos de sus actuales líderes y las fuertes divisiones internas que se provocan por ambiciones desmedidas de poder y de dinero, de los grupos de interés que se mueven en su interior, pero comparando con lo que se ve en el PAN y en el PRD, todavía sale ganando y la prueba es que ha venido recobrando terreno que había perdido.




 
 

 

 
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