¡PURO CAMOTE!


Fernando Zulbarán y Rojas

01/04/2009

Cómo pesa el jugador número 12


Dichosos los presentes en el Coloso de Santa Úrsula, ese estadio que ha visto pasar dos mundiales, que en sus vestidores ha tenido gente de la talla de Pelé y Maradona, ese inmueble que guarda una de las mejores aficiones del mundo y que tanto es su peso al arropar a su equipo que a los rivales les tiembla cada músculo del cuerpo al pisar su pasto.


En esta ocasión la selección de Costa Rica no sólo tembló sino respetó el santuario del tricolor, nunca supo cómo marcar o evitar que el jugador número 12 les hiciera tanto daño, pues fue gracias a este orquestador que los mexicanos salieron adelante y lograron sus primeros tres puntos.


La buena noticia para todos es que México sacó un triunfo sin desgastarse ni siquiera al 30 por ciento de su capacidad, los seleccionados se pasearon por el campo y tuvieron poco de qué preocuparse, esto es bueno pues seguramente los demás rivales que se les ocurra pensar en un Aztecazo lo harán dos veces al enfrentarse con más de 100 mil gargantas que pondrán a brincar cada uno de sus nervios hasta lograr descontrolarlos para dejar lo demás a los 11 que tocan el balón.


Los dirigidos por Sven-Göran Eriksson por primera vez mostraron una unión de grupo que había sido carente desde que Ricardo Antonio La Volpe dejó el banquillo del combinado azteca; los 11 en la cancha se entendieron mejor que otros encuentros, Leandro y Pavel a la perfección movieron el balón de un lado a otro pero ahora hace falta ese creativo que distribuya los balones hacia al frente para generar ocasiones de gol.


Matias Vuosso desempeñó excelentemente la posición de punta, cubriendo y ganando balones en la parte ofensiva del Tri y así fue como se generó el primer gol de Bravo. Andrés Guardado regresó con mucho ímpetu, demostrando esa capacidad y ganas que lo ha distinguido.


Las calificaciones negativas son para Ricardo Osorio y Fernando Arce. Osorio ya no es el mismo lateral desequilibrante que descubrió La Volpe, su juego ha ido a la baja, las piernas ya no le dan para más, durante los últimos 20 minutos del segundo tiempo ya no bajaba después de sumarse al ataque dejando a Leobardo López la función de cubrirlo. Cuando quería salir jugando los balones los cortaban los ticos.


Fernando Arce ya no sorprende como lo hizo en la Copa de Oro y la Copa América, ha dejado de meter la pierna duro, de disputar los balones férreamente, ahora se hace a un lado para evitar salir golpeado, no busca recuperar y mucho menos de crear. El sábado tuvo tres jugadas peligrosas que centro erróneamente, en las cuales pudo hacer muchos más y simplemente estrelló el balón en los defensores costarricenses.

 

Eriksson ahora tendrá la dura tarea de cubrir el lado derecho del seleccionado nacional, pues el derecho se ha ido fortaleciendo con la constante de Salcido y Guardado, pero el derecho se está convirtiendo el dolor de cabeza del estratega sueco.

 



 
 

 

 
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