¡PURO CAMOTE!


Fernando Zulbarán y Rojas

03/06/2009

Merecido campeón


Cuántos no juzgaron a Ricardo Ferreti por su esquema de juego, por no reforzarse con jugadores de renombre, por confiar en su cantera y hacerse de un fútbol poco espectacular y explosivo, dedicado únicamente a poseer el balón, a pasearlo de lado a lado, a desesperar al rival hasta que llegara el momento correcto para cazarlo y dejarlo herido, tal y como un felino acecha a su presa.


Mediocridad no es sinónimo de trascender y mucho menos trae aparejado con ello éxitos y logros. Aquí el burro no tocó la flauta, sino se hizo justicia. Ferreti pasa a la historia por ser campeón como jugador y entrenador de los de Insurgentes, suma dos campeonatos, 22 liguillas. Por su parte Pumas suma tres campeonatos en cinco años, la mejor década de la historia universitaria, me pregunto ¿eso es mediocridad?


El juego del “Tuca” ha sido criticado desde su llegada a los felinos de CU, inclusive los fanáticos más fieles incluidas las porras radicales como la Rebely la Azul y Oro, pidieron muchas veces su salida de la institución universitaria, ahora idolatran a una de sus figuras que pasa a convertirse en pilar en la conquista de dos campeonatos. La primera fue el autor de un golazo que le dio la segunda corona a los universitarios, la segunda hace unos días siendo la cabeza de la sexta estrella, destrozando a un Pachuca que era un equipo hecho y con mejor plantel parecía invencible, pero la destreza del “Tuca” volvió a reinar sobre el “Ojitos” Meza, que no logra encontrar la fórmula para desgarrar a las oncenas del brasileño.


Ahora el técnico cierra muchas bocas, a todos aquellos que lo han tachado de todo menos de buen estratega. Todos los que han criticado sus años de experiencia pensando que son en balde.


Bien hizo el estratega universitario en confiar en un proyecto, manejar un proceso, ese proceso que muchos equipos han apostado y pocos conseguido. Concluido con el más grande de los logros y honores el campeonato, esa conjunción entre experiencia y juventud logró que los Pumas equilibraran una balanza dentro de la cancha para conseguir su sexta corona.


Y llenarle el ojo a Ferreti no es pan comido, tal es el caso de David Toledo que regresó de Atlante sin posibilidad de jugar, no entraba dentro de los planes del entrenador y con el tiempo convenció y se alternó la titularidad con Íñiguez y Barrera. Otro caso el “Pikolín” Palacios, un jugador muy limitado que se ha convertido en la espalda de un gigantesco Verón y en una vertiente en la salida con balón controlado. Jehú Chiapas, hizo olvidar que Leandro Augusto estaba lesionado, el joven zurdo fue el futbolista revelación de este año para los de la UNAM.

 

Merecido campeón, porque fue superior a Pachuca, porque no cayó en conformismos, porque mantuvo la humildad, porque nunca perdieron el rumbo, porque siempre mostraron convicción, porque cada partido se desgarraban el alma; en la Liguilla se complicaron los resultados y pasaron con cierto dramatismo, pero aprovechó muy bien el protagonismo de ser uno de los grandes, Ferreti logró mantener la unidad en él, pero con base en el conjunto logró cosechar su hexacampeonato.

 



 
 

 

 
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