¡PURO CAMOTE!


Fernando Zulbarán y Rojas

06/05/2009

De otro mundo


El sábado, al despertar checando los horarios y partidos por disputar, me abrió la pupila el derby español, que con el simple hecho de saber que estaba a una horas de poder disfrutar un rato de buen fútbol, me comía el reloj, la hora se acercaba, me comían las ansias, pedía a gritos que Undiano diera el pitazo.


No tardan mucho en comenzar las euforias, unos merengues otros blaugranas, 14 minutos y los blancos desgarran las gargantas, tres minutos más y se igualan las cosa, 50 minutos después todo era fiesta catalana, el despliegue de juego de los de Cataluña, su superioridad ante los de Madrid, y los distintos niveles que han llevado en las ligas que disputan fueron claros, todo un manjar.


Pasan dos horas y América-Monterrey… ¡ay, qué flojera! Si van a ganar los Rayados… mala percepción mía, se me olvidó el conformismo y que Cabañas juega para emplumados.


Sólo en el fútbol mexicano dos equipos que pierden y otro que empata se clasifican directamente a la liguilla sin necesidad de hacer más por estar dentro del top 3 de la liga y eso, porque la combinación de resultados se presta para ello.


Pumas pierde con Tecos pero clasifica; Monterrey cae con América y el mismo cuento, dejando a los amarillos de Coapa un destello de luz para meterse entre los 8 finalistas, cosa aberrante después del torneo que han hecho; para rematar con broche de oro, Puebla se desinfla después de conseguir la salvación pero ahora sí le alcanza para regresar a la fiesta grande gracias al empate con Chivas, quien peleará por un lugar con las desplumadas Águilas.


Esto es parte de la mediocridad del sistema futbolístico que impera en la Primera División, donde el campeón puede aparecer de un repechaje a pesar de haber cosechado sólo 17 puntos, ¿dónde queda la competencia?


Pero a media semana vuelve la comparación, viene la primera semifinal en la Champions, Arsenal vs Manchester United…. ¡uy de visitantes! ¿mmhhhm? No hay duda los Red Devils se la llevan.


Qué partido nos regalaron los rojos, el Arsenal intentó reponerse rápido al gol en contra, pero no supieron controlar a un Ronaldo inspirado y a sir Alex Ferguson, ya había empacado las cosas para Roma.


La diferencia en los dos juegos entre ambas escuadras, fue clara y precisa como lo es en las posiciones de la Premier League y en la Carling Cup.


Mañana otro día de buen fútbol, a seguir disfrutando la semifinales, ahora Chelsea-Barcelona… ¡qué agarrón!


En Roma si las cosas no cambian, será posiblemente la mejor final de Europa en muchos años.

 

Después, el fin de semana a regresar a nuestra realidad…

 



 
 

 

 
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