¡PURO CAMOTE!


Fernando Zulbarán y Rojas

28/05/2009

La chelismanía al límite


Viajamos un Puma y tres camoteros.


El aficionado felino siempre estuvo seguro que la eliminatoria estaba sentenciada, los poblanos irradiaban esa esperanza que los Chelís’ Boys impregnaron en toda su afición; les devolvieron la fe en las segundas oportunidades.


Durante la carretera toda una serie de posibilidades abarrotaron la cabeza de uno de los más fieles seguidores de la Franja, inclusive dejando hasta la novia por ver a su equipo ganar. De sus ojos no salía más que una mirada con esa luz de ilusión angelopolitana, las opciones eran muchas pero su cabeza se enfocaba sólo en una cosa, el Puebla campeón.


Llegó la hora, saltaban junto con los otros 500 poblanos que hicieron el viaje, se quitaron las chamarras para mostrarle a todos los universitarios su franja tatuada en el pecho, todos se abrazaban, rezaban, imploraban y sus plegarías llegaron con el penal, después vino Osorno y la locura estalló en la cabecera sur del estadio olímpico México 68.


Estuvieron 88 minutos en la final, 88 minutos alcoholizados, 88 minutos en lo más alto de la cima, 88 minutos llenos de cánticos, abrazos, llamadas telefónicas para festejar con los que se quedaron en casa, 88 minutos de sonrisas hasta que llegó Verón y con él las lágrimas, la desesperación, la frustración e incluso el enojo descargado sobre las gradas y la puerta que les impedía correr como Forrest Gump buscando alejarse lo más rápido posible de su pesadilla.


Por el otro lado, el aficionado felino que hizo el viaje se desgarró la garganta festejando el gol a pesar de encontrarse rodeado de medios poblanos. La furia universitaria lo arrastró a sus festejos a pesar de haberse mostrado sereno y moderado en sus arrebatos futbolísticos hasta que después de 88 minutos se acordó que estaba en casa, en territorio amigo, por lo que se desvivió en el terremoto de alegría que cimbró a toda Ciudad Universitaria.


Al mirar a su alrededor, vio cómo el palco donde estaba Ricardo Henaine Mezher, su familia y amigos, Jesús López Chargoy y otros invitados trataban de explicarse cómo habían perdido el sueño. El atlante Acosta parado sobre la tribuna no podía creer lo sucedido, Miguel Orstersen se mostraba desencajado, hasta que vino el silbatazo final y ellos corrieron a apoyar al grupo.


En la cancha quedaron fulminados los jugadores blanquiazules junto con su pase a la final, el llanto era lo más cercano a poder digerir el plato de frustración.


Después nos encontramos en el estacionamiento 14, donde estaba el coche, las caras largas y tristes eran síntoma de lo sucedido, no se hablaba nada del partido en el trayecto de salida.


Todo era una pesadilla, se trataba de despertar de ese sueño, pero al hacerlo notorio fue que la Angelópolis estaba muerta, los Pumas la habían degollado con un zarpazo. El equipo merecía más, pero dieron lo mejor de sí este torneo, alcanzando lo imposible. Los aficionados poblanos cambiaron su óptica y agradecieron todas las descargas de alegría que 22 futbolistas y un técnico les hicieron vivir en menos de cinco meses.


Pero el amor a la playera es más grande que cualquier otra cosa y por eso piden dormir hasta que comience la siguiente temporada y así revivir sus sueños e ilusiones junto con los Chelís’ Boys para seguir creyendo en algo que algunos erróneamente dimos por muerto en diciembre del año pasado.


¿Cómo vas a saber lo que es el amor?
Si nunca te hiciste hincha de un club
¿Cómo vas a saber lo que es el dolor?
Si jamás un zaguero te rompió la tibia y el peroné
y estuviste en una barrera y la pelota te pegó justo ahí…
¿Cómo vas a saber lo que es el placer?
Si nunca diste una vuelta olímpica de visitante
¿Cómo vas a saber lo que es el cariño?
Si nunca la acariciaste de chanfle
entrándole con el revés del pie
para dejarla jadeando bajo la red
¡¡Escúchame!!
¿Cómo vas a saber lo que es la solidaridad?
Si jamás saliste a dar la cara
por un compañero golpeado desde atrás
¿Cómo vas a saber lo que es la poesía?
Si jamás tiraste una gambeta
¿Cómo vas a saber lo que es la humillación?
Si jamás te metieron un caño
¿Cómo vas a saber lo que es la amistad?
Si nunca devolviste una pared
¿Cómo vas a saber lo que es el pánico?
Si nunca te sorprendieron mal parado en un contragolpe
¿Cómo vas a saber lo que es morir un poco?
Si jamás fuiste a buscar la pelota dentro del arco
¡Decime viejo!
¿Cómo vas a saber lo que es la soledad?
Si jamás te paraste bajo los tres palos,
a doce pasos de uno que te quería fusilar
y terminar con tus esperanzas
¿Cómo vas a saber lo que es el barro?
Si nunca te tiraste a los pies de nadie
Para mandar una pelota sobre un lateral
¿Cómo vas a saber lo que es el egoísmo?
Si nunca hiciste una de más
cuando tenías que dársela,
al nueve que estaba solo
¿Cómo vas a saber lo que es el arte?
Si nunca, pero nunca inventaste una rabona
¿Cómo vas a saber lo que es la música?
Si jamás cantaste desde la popular
¿Cómo vas a saber lo que es la injusticia?
Si nunca te sacó tarjeta roja, un referí localista
Decime, ¿Cómo vas a saber lo que es el insomnio?
Si jamás te fuiste al descenso
¿Cómo, cómo vas a saber lo que es el odio?
Si nunca hiciste un gol en contra
¿Cómo, pero cómo vas a saber lo que es llorar?
Si llorar, si jamás perdiste una final de un mundial
sobre la hora con un penal dudoso
¿Cómo vas a saber querido amigo?
¿Cómo vas a saber lo que es la vida?
Si nunca, jugaste al fútbol.
(Autor: Walter Saavedra)

 

http://www.youtube.com/watch?v=lwYZTlHVTb0

 



 
 

 

 
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