Mundo Rural


Hipólito Contreras


“Alianza por la Calidad de la  Educación” ¿Cuál Alianza? ¿Cuál calidad?


El gobierno federal y el poderoso e influyente  Sindicato Nacional de Trabajadores de la  Educación dirigido por la  dueña del organismo sindical firmaron   la  denominada  Alianza  por la   Calidad Educativa.


Dice  el  convenio que el  objetivo central de la alianza  es propiciar a  inducir  una amplia  movilización  en torno a la educación  a efecto de   que la sociedad vigile  y haga suyos  los  compromisos que reclama  la  profunda transformación del sistema  educativo nacional.


Otro párrafo del  convenio dice: “Es imperativo  hacer de  la educación pública un factor de justicia y equidad, fundamento de una vida de  oportunidades, desarrollo  integral  y dignidad para todos  los mexicanos”.


El convenio es una serie de acuerdos relacionados con el mejoramiento de  la infraestructura educativa,  profesionalización de los  maestros, bienestar y  desarrollo  integral de los  alumnos,  formación integral de los alumnos y evaluación.


Para buenas intenciones  el convenio que da  lugar a la Alianza por  la  Calidad en la  Educación se  ve muy bien. Por supuesto, el  contenido de este programa fue  analizado, discutido y aprobado arriba, en los altos niveles, como siempre, todo se decide en  la cúpulas del poder,  nunca en las bases, los acuerdos  siempre vienen de arriba hacia  abajo,  no a la  inversa.


El tema  lo   abordo  porque  obviamente la  educación   pública en México llega e influye poderosamente al  llamado mundo rural, a los cientos  y  miles de comunidades dispersas en todo el territorio nacional.


De la  educación que se aplica en las escuelas se  obtienen la calidad de  jóvenes que  llegan a egresar. Está demostrado  que  cualquier  alumno que egresa de cualquier  nivel educativo  no domina  ni la tercera parte de lo que debe dominar,  se deduce, por tanto, que los  maestros no  cumplen su cometido de  enseñanza  y formación, su forma de enseñar, sus métodos, sus sistemas de  evaluación,  no  funcionan.


Para comprobar estas  deficiencias  educativas basta  hacer un examen a  determinado alumno, de  equis  nivel y lugar, para comprobar deficiencias graves en áreas  diversas, llámese historia,  ciencias naturales, español, matemáticas, etc.


Algo tan valioso  y fundamental que han perdido nuestros niños  y  jóvenes son los valores, y cuando se pierde esto  lo demás ya no funciona. Niños  y  jóvenes  ya  no  saben de principios  y compromisos con su  familia,  su comunidad y su país, ellos andan en sus rollos, en sus ideas, en sus costumbres, en sus vicios.


Ni sus padres, ni sus maestros los educaron para la vida, para ser útiles en todo, para ser prácticos,  para ser colaboradores  y solidarios, para defender  su entorno, su medio y  su propia  vida.


La eficiencia terminal es otros de  los  graves problemas de la  educación,   está demostrado que de cada cien alumnos  que ingresan a nivel preescolar sólo  uno concluye  una carrera  universitaria, los otros  99 se quedan en el camino por mil razones  y  factores, algo  o mucho  falla en la educación para que esto suceda.  La deserción escolar es un tema   del que el gobierno no se ocupa  ni se preocupa.


Y no es que nos quejemos de la cobertura educativa, ésta  es buena, hoy  hay muchas escuelas enclavadas en  lo más lejano de las   comunidades. El estado de Puebla por ejemplo  tiene cientos o miles de escuelas a  lo  largo y ancho del  territorio, unas  mal, regular  y bien equipadas,  unas  o muchas  con deficiencias en sus servicios. Puebla tiene muchas universidades e  instituciones de  nivel superior, por lo  que  cobertura existe, esto aún  con los miles de rechazados  cada año a nivel superior,  mismos que son captados por  universidades particulares, la mayoría marca patito.


El problema es  que la educación que se imparte no es la que se  requiere, no es la adecuada para generar  desarrollo, equidad  y  justicia entre  la  población.


Si en cientos   y  miles de comunidades del  estado  y el  país existe pobreza, inseguridad, migración, enfermedades,  desempleo, violencia, etc., es porque el sistema educativo, que es  el centro de todo, no está  funcionando, no está generando una mejor sociedad, una  mejor generación de  jóvenes, preparados para  impulsar  y apuntalar el crecimiento. Un pueblo con  una educación de calidad es  un pueblo  con armas para ser mejor en todos los sentidos.


Si la mayor parte de los estados del país  son expulsores  de mano de obra es porque sencillamente la educción que se brinda,  sobre todo en zonas rurales,  no  sirve para retener a miles de  jóvenes en sus comunidades.


Otro aspecto que es  preciso señalar es que  la educación pública dejó de ser gratuita como lo establece  el tercero constitucional. Hoy  sólo hay que preguntar a cualquier padre de  familia  cuánto le cuesta  la escuela de cualquier nivel. Hoy se pagan  inscripciones,  cuotas  diversas, exámenes, uniformes, libros, etc.,  gratis nada.


También  es preciso señalar que  la  llamada alianza por  la calidad  educativa se firma  por una  parte con el sindicato magisterial plagado de intereses  políticos  y económicos y con una eterna  líder capaz de mover gobiernos, y por  otra con un  gobierno  digno  representante de la derecha, del poderoso grupo de empresarios, todos  ultra defensores del libre mercado generador de desigualdades e  injusticias. ¿Puede  funcionar  así  una alianza por  la calidad  educativa?

 



 
 

 

 
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