Mundo Rural


Hipólito Contreras


El campo no aguanta más


Existe una organización campesina que lleva ese nombre, y no fue precisamente para que tuviera un bonito nombre sino por la realidad que se vive en el campo poblano y nacional.


El sector agropecuario y rural en general inicia el año 2009 con los más altos costos en los  insumos, con los más altos costos de producción. En una entrevista con los medios de comunicación, el Secretario de Desarrollo Rural, Alberto Jiménez Merino, reconoció que el problema central del campo son los elevados precios de los insumos y que el reto es bajarlos mediante mejores sistemas de producción.


En estos días de crisis reconocida, de constante inflación, para producir una tonelada de cualquier producto, maíz, frijol, trigo, hortalizas, frutas, ganado, etc., se necesita gastar mucho y afrontar los riesgos del clima, hoy tan inestable.


Sólo habría que preguntarle a un productor lo que gasta o necesita gastar para producir una tonelada de alimentos, la respuesta sería que se necesitan varios miles para atender una hectárea, para fertilizarla, sembrar y cuidar  el cultivo hasta la cosecha.


Resulta demasiado caro producir porque el gobierno  no tiene el menor control de precios de los insumos como fertilizantes y equipos, todos se sujetan a las leyes del mercado, pero más bien a la actitud voraz de las empresas.


El gobierno no mete las manos ni hace nada para regular precios, si los productores de fertilizantes químicos, por ejemplo, deciden vender la tonelada a siete mil pesos pues así la tendrán que pagar los productores si es que quieren fertilizar, las empresas tiene manos libres para decidir e imponer precios.


Aquí no se trata de que si los productores se organizan podrán comprar en volumen a mejor precio, ellos se organizan y de todas formas compran caro, la organización campesina es fundamental, pero si el mercado es el que manda y decide, toda forma organizativa deja de ser efectiva, con un mercado desatado y libre para  imponer precios la organización no encuentra aliados sino obstáculos.


Veamos  qué empresas campesinas son exitosas en estas condiciones ¿ los maiceros, los productores de hortalizas,  los sorgueros, los cañeros? ¿ cuáles? ¿ qué grupo organizado asegura que le va muy bien en una mercado voraz y sin control?


Si la crisis le pega a las grandes empresas (a las que solícito el gobierno va a su rescate) ¿ que no va hacer con las organizaciones de productores que por lo general son pequeñas empresas?


De norte a sur y de poniente a oriente del país, el campo está presionado por la crisis, por los altos costos de producción. ¿ y los 245 mil millones de pesos que se ejercerán este años? ¿ no servirán para capitalizar el campo nacional? Por supuesto que no, son recursos que están sujetos a complejas reglas de operación, por lo que para que sean librados pasan meses, no están precisamente a la disposición de los productores sino del gobierno y su burocracia.


En los próximos meses los productores nuevamente escucharán el funcionamiento de programas, escucharán discursos de buenas intenciones, pero eso no les facilitará las cosas, ni tendrán acceso a recursos, las cosas seguirán igual o más complejas.


Si en los próximos meses las organizaciones campesinas no se movilizan será porque no es necesario, porque las cosas caminan bien, porque considerarán que no habrá necesidad de movilizarse, aceptarán  y reconocerán que el gobierno federal aplica una atinada política al campo y hasta lo difundirán.


Pero como supongo que la realidad es otra, es muy probable que las organizaciones se muevan, se manifiesten para exigir respuestas, para pedir cambios en la política agropecuaria.


Habrá que ver la agenda de las organizaciones que integran el Congreso Agrario Permanente, así como de las organizaciones independientes. Si el horno no está para bollos, habrá acción en las próximas semanas y meses, si las cosas andan mal, las reacciones son normales, cuando el agua les llega al cuello todos tratan de salvarse.


Vamos a ver qué es lo que dice por ejemplo la Confederación Nacional Campesina, la más importante del país y que en el 2008 realizó varias movilizaciones para denunciar  la política del gobierno al campo y  exigir mayores recursos.


Vamos a ver lo que dicen las otras nueve organizaciones del CAP como el Barzón, la Central Campesina Cardenista, la Central Campesina Independiente, la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, o las independientes que son cientos en el país.


Vamos a ver en este 2009 qué tan real  y congruente es la política de gobierno federal hacia el campo y la realidad que se vive en el sector. Vamos a ver lo que nos dice el señor Secretario de Agricultura, vamos a ver si lo siguen escuchando las organizaciones campesinas, vamos a ver si aplauden sus discursos, las organizaciones campesinas tienen la palabra, o se mueven, o se quedan quietas.


La realidad ahí está, crisis por todas partes, elevadísimos costos de producción, presupuesto insuficiente y sujeto a las complejas normas, mercado lleno de productos  extranjeros, migración campesina en constante crecimiento, pobreza en amplios sectores de la población rural, pobreza extrema en zonas específicas, desnutrición en millones de niños y población marginada.

 

Vamos a ver, pues, qué sucede, y si no sucede  nada  será porque las cosas marchan bien o más o menos bien, pero si no es así las organizaciones campesinas dirán el camino a seguir.

 



 
 

 

 
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