Mundo Rural


Hipólito Contreras


¿Crisis alimentaria?


De momento  las palabras  “Crisis Alimentaria”  se  convirtieron en  parte del  vocabulario o del  discursos de  políticos  y dirigentes  en   Puebla y  todo el  país, Hoy  ya no existe discurso relativo al campo que  no   se refiera  a ese  término.


Es cierto, los medios  de información y de comunicación se encargan de difundir  todo,  tal  difusión y penetración  en la sociedad llegan a tal grado que   los ciudadanos  y grupos hablan de  los mismo, además, se crea  una preocupación  y se cree que el problema es  grave.


También es cierto que a nivel mundial existen países que efectivamente   sufren  o enfrentan una crisis alimentaria  como por ejemplo en naciones africanas,  no  todas, pero si algunas en donde existe hambre de verdad entre    la población, y  no porque no haya alimentos, sino que por  falta de  suficientes  recursos  no se producen.


Una crisis alimenteria, por supuesto que  no  se descarta como van las cosas, sobre todo por los cambios climáticos que se observan y que pueden generar una  caída o desplome de  la producción de alimentos.


Debe tomarse en cuenta que  la  población crece en forma  constante  por lo que  la producción de alimentos debe darse en  la misma proporción, de lo contrario   se generan serios problemas por insuficiencia de  productos.


Por supuesto que México  no estás exento  de sufrir una crisis alimentaria en el mediano y largo plazo  si  se continúan con  las mismas políticas que  benefician  a grupos fuertes económicamente, pero sobre todo  por la agresión constante al medio ambiente, a los recursos naturales, un desplome abrupto de la  de la producción está latente.


Sin  embargo, hoy   en México  no existe una crisis alimentaria,  lo que existe  es una crisis económica en  muchos  millones de mexicanos. Lo que sucede es una   política económica que   ha provocado un encarecimiento de  todo,   pero principalmente de  los productos básicos,  de  los alimentos.


De pronto  millones de mexicanos se encontraron de  que todo está caro, no es que no existan las cosas, las hay pero caras.  Millones de  mexicanos  van a los mercados y encuentran que por ejemplo el aceite  supera  los  treinta y cinco pesos el litro, que  la manzana  anda por  los  45 pesos el kilo, que el chile poblano  se cotiza  en  25 pesos el  kilo, que la tortilla anda por  los nueve pesos el kilo y va hacia arriba, que el pan de dulce vale cuatro pesos,  que la torta se vende en  dos pesos, que   el azúcar cuesta  14 pesos, que el  kilo de carne    vale  65 pesos, el  huevo a veinte pesos, el frijol a  18 pesos, la leche  14 pesos el litro, etc.


Estos precios no existían  hace veinticinco años, eran otros  tiempos, el poder adquisitivo de las  familias era mejor,  los costos de  producción en el campo eran inferiores. Hoy nuestros productores la  piensan para  fertilizar  sus tierras, un bulto de abono químico supera los  400 pesos, y se necesitan muchos para una  hectárea, se habla hasta de siete mil pesos para  una  hectárea.


México  no vive  una crisis alimentaria, vive  una crisis económica, resulta que   los grandes productores son los que   controlan el mercado, se llevan la mayor parte de los presupuestos al campo,  son ellos los que imponen los precios de  los productos.  En México   no existen precios controlados, se  liberaron hace más de quince años,  hoy  es la oferta   y la demanda la que los rige, pero más  bien,  los precios quedan a criterio de los controladores de  los mercados.


El  Estado, el gobierno, ya  no intervienen en los precios, los grandes  productores e  intermediarios tienen la palabra, ellos deciden cuánto suben  los precios.  El  gobierno todavía sostiene  a la Procuraduría del Consumidor,  la dependencia  ya  no resuelve nada, es sólo una carga económica.


Que no nos vengan con crisis alimentaria para justificar   medidas como reducción de recursos. México puede alimentar al doble de  su población actual, pero para  eso se necesita cambiar de política hacia el campo y hacia todos los sectores productivos, se necesita  voltear hacia el mundo rural, hacia  la basta geografía nacional, hacia los ricos  recursos que aún se tienen y que se están degradando en forma acelerada por  los intereses económicos de los grupos pudientes.


Veamos  como naciones   muy  pobladas, por ejemplo,  China que tiene  una población de mil 300  millones, produce  los alimentos que necesita, registra un  crecimiento económico  constante    y está con sus productos en  muchos países.


Chile es otro ejemplo de  desarrollo,  un país con una limitada superficie agrícola, es hoy un exportador de diversos productos, ahí como dice un agrónomo, se pusieron a trabajar en serio, nada de discursos absurdos y promesas.


Lo que en  México  existe  es una crisis de valores, una crisis de partidos, una crisis  de política, una crisis de gobiernos, una crisis de líderes, una crisis educativa, una crisis ecológica, una crisis  de todo,   una corrupción  galopante, una crisis de discursos, eso es lo que está sucediendo.


Cómo pueden afirmar que hay una crisis alimentaria en un territorio de casi dos  millones de  kilómetros cuadrados, con más de diez  mil  kilómetros de litorales, con más de  200  millones de hectáreas, con muchos millones de hectáreas de bosque,  con  una rica  biodiversidad, con recursos  en el subsuelo, con  una gran diversidad de climas, etc.


Crisis alimentaria  no existe, lo que existe es una crisis  política y  económica, ésta es la que hay que resolver  o modificar.

 



 
 

 

 
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