Mundo Rural


Hipólito Contreras

10/11/2009

Exbraceros


Hace ya muchos años, sesenta y siete, en plena Segunda Guerra Mundial, en 1942, el gobierno norteamericano firmó un convenio o acuerdo con su similar de México para contratar trabajadores mexicanos que se encargarían sobre todo de las actividades agrícolas en el vecino país.


En ese convenio se acordó que a los trabajadores contratados se les haría un descuento de sus salarios, como un ahorro, mismo que se depositaría en una cuenta bancaria, y que a su regreso se les devolvería.


Casi siete décadas después esos viejos hombres, los que aún viven, siguen en espera de ese pago que fue parte de su trabajo. Once gobiernos federales han pasado, once sexenios, y ninguno les ha dado respuesta.


Fue hace diez años cuando por fin se integró una comisión en la Cámara de Diputados para dar atención a esta vieja demanda de cientos de miles de ex trabajadores mexicanos que laboraron por contrato en Estados Unidos de 1942 a 1964.


Los legisladores federales, siempre tan preocupados por el pueblo, hicieron el estudio, se dieron cuenta que la cantidad o el adeudo era multimillonario, de cientos de miles de millones de pesos, al final aprobaron un presupuesto inicial de 500 millones de pesos para pagar a los ex braceros.


Después de esta aprobación se llevaron otro buen tiempo para aprobar el reglamento, a cada ex trabajador se les entregaría como pago único treinta y ocho mil pesos previa aportación de los documentos como la mica de contrato.


El procedimiento ha sido lento, han pasado diez años desde que los legisladores le entraron al problema y todavía la mayoría de ex braceros no ha podido cobrar los 38 mil pesos aprobados, y que no representan ni la quinta parte de lo que en realidad les corresponde.


Es obvio que esos descuentos que se hicieron a los trabajadores y que el gobierno norteamericano depositó en el desaparecido Banco Ejidal, después Banco de Crédito Rural, también desaparecido, el gobierno mexicano los captó sin entregarlo a sus dueños, creyó que nunca serían cobrados.


El pasado fin de semana ex trabajadores de Tepeaca, hoy con más de 75 años de edad, volvieron a hacer pública su vieja demanda. Denunciaron que hoy ya no les quieren dar ni los 38 mil pesos prometidos, sino sólo cuatro mil, y esto a los que salgan sorteados.


Así les pagan a miles de mexicanos que dieron 22 años de su vida para laborar en el vecino país, al que le recuperaron su actividad agrícola luego de la guerra. Así se trata en México a los mexicanos de la tercera edad y que hoy sólo buscan apoyo para concluir sus días. El gobierno sólo burocratizó el problema para no darle solución.


En este asunto la Confederación Nacional Campesina creó un área especial para atender este problema, han sido diversas las gestiones ante el gobierno federal, se crearon padrones por cada estado para iniciar el pago a los ex trabajadores, sin embargo, es la fecha que no se le cubre ni siquiera lo acordado y aprobado por la Cámara de Diputados.


¿ Qué dice al respecto el gobierno federal que preside el señor Felipe Calderón? Si tanto ha dicho que trabaja con eficiencia y transparencia, si creó una Secretaría y otras instituciones para cuidar los recursos públicos ¿ por qué no instruye a la Secretaría de Hacienda para resolver este problema? Se trata de un asunto real, de un pago que no se hizo, esto no prescribe, está vigente, seguirá vigente mientras no se cubra lo que se debe a los ex trabajadores, no es subsidio, es un recurso que ellos ganaron con su trabajo.

 



 
 

 

 
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